La relación del teatro con sus públicos en la ciudad de México
p. 530-536
Texte intégral
1El teatro en la ciudad de México se produce con intensidad. Diariamente se presentan en la ciudad capital entre 120 y 130 espectáculos en teatros grandes, pequeños, salas, y otros espacios que tienen de 750 a 30 butacas. Las obras muestran un amplio espectro de géneros y estilos para todos los gustos. Pese a la aguda crisis económica que vive el país, la producción dramática -textos y escena- se ha multiplicado en comparación con años anteriores; no obstante este crecimiento no se compara con el crecimiento poblacional. La población mexicana ha aumentado en 55 458 628 habitantes en 40 años. Hoy tenemos más de 81 millones de habitantes en el país, más de 8 en la delimitación citadina y casi 21 con sus zonas conurbadas. Esto se debe a múltiples causas, entre ellas la pobreza del campo, la falta de fuentes de trabajo en los estados de la República, y la ausencia de programación habitacional en el Distrito Federal, lo que ha permitido que la ciudad se extienda en zonas que antes eran de cultivo agrícola.
2La dinámica social, el habitus, las tradiciones y costumbres, han cambiado drásticamente en la última década. Los hábitos de consumo cultural se modifican por las condiciones sociales: descenso del poder adquisitivo, salarios devaluados, incremento del desempleo, grandes distancias para trasladarse de un lugar a otro y vulgarización de los medios de comunicación masiva que han adquirido una gran audiencia1. No hay hogar que no posea varios de ellos: radio, televisión, con o sin antenas parabólicas, T. V por cable y videocaseteras. Por otro lado el cine que en los últimos tiempos había perdido sus públicos, actualmente los recupera. Elegir diversión casera, se debe al repliegue de la población en sus hogares por la economía de esfuerzos, a las muchas horas de trabajo diario, la inseguridad en las calles, las distancias tan grandes para recorrer la ciudad de un punto a otro y lo costoso de los espectáculos, aunque estos impedimentos para salir de casa se anulen cuando se asiste a eventos deportivos y masivos como los juegos de fútbol y los conciertos de música rock. En el aspecto de ocupación del tiempo libre también debe tenerse en cuenta la refuncionalización de otros espacios de reunión colectiva sin costo, como los grandes centros comerciales y los jardines públicos existentes hasta en los lugares más alejados donde el citadino encuentra algún tipo de comunicación personal que no satisface la T. V.
3Frente a este panorama de consumo simbólico masivo los teatros pierden público. Han quedado asentados en una franja que se localiza del centro al sur de la ciudad, el costo del boleto aunque es de los más baratos del mundo, todavía resulta caro para el grueso de la población, cuyo ingreso es bajo. Si el gasto es familiar, el importe resulta exorbitante. Espectadores que antes lo frecuentaban, como estudiantes, profesionales, empleados de oficina, obreros y los propios trabajadores de arte no lo pueden hacer con la frecuencia deseada porque han disminuido sus ingresos. Otro motivo es el no estimular ampliamente la cultura teatral de la población como para incentivar el aprendizaje y el gusto por el teatro; éste permanece como un bien simbólico elitista. El teatro de arte se encuentra “entre la espada y la pared” pues al no redituar económicamente lo que se invierte en él, los mecenas de la iniciativa privada difícilmente arriesgan su dinero y el Estado que anteriormente daba un apoyo importante, ha cambiado sus políticas en favor de la descentralización y la coparticipación económica; en parte movido por el volumen de producciones y los costos, pero también por las políticas neoliberales que proponen más participación de la iniciativa privada en todos los ámbitos, aunque no deje de contemplar en sus actuales políticas culturales el apoyo individual o grupal a creadores, con becas a través del “Fondo Nacional de apoyo a creadores FONCA”. Las becas se utilizan para producir espectáculos, a las instituciones les resulta más económico de esta manera, pues con el importe de 10 o 20 becas sólo se producirían dos o tres espectáculos de alto costo. De este modo los becarios se ven obligados a buscar otros apoyos para llevar a buen término sus producciones, estrategia que promueve las coinversiones.
4El teatro actual, como ha sucedido en todo momento de crisis histórica, participa del acontecer social, en estos últimos años autores y directores han producido obras que recrean y documentan el álgido momento político y económico que se vive al finalizar el siglo y acuden a distintos géneros y estilos sin desdeñar la sátira. El teatro ha seguido una curva ascendente en el manejo de su propio sistema como arte; sin embargo su trayectoria de crecimiento no es semejante a la de los espectadores. Así pues, un grupo de investigadores del Centro de Investigación Teatral Rodolfo Usigli CITRU: Socorro Merlín, Patricia Chavero, Elizabeth Gómez, Francisca Miranda, Arturo Arellano y Arturo Díaz atentos a los problemas de nuestro teatro, abordamos un proyecto de investigación sobre los públicos.
5La relación del teatro con sus públicos: diagnóstico se refiere a la exploración de los distintos niveles de acercamiento al teatro de población joven (de 15 a 35 años) mayoritaria en México; para percibir no solamente que tanto se consume, sino las distancias entre ellos y el teatro. Se basó en los estudios de consumo cultural y recepción, emprendidos en México por el sociólogo Nestor García Canclini y sus colaboradores, así como en teóricos de la recepción como Pierre Bourdieu y Roger Deldime; se utilizaron métodos estadísticos para el acopio de datos. Con los resultados se ofrecen sugerencias para mejorar el trabajo de creadores difusores y educadores del teatro.
6El estudio se ubicó en el Distrito Federal. El proyecto, complejo en su diseño, se organizó en módulos, de acuerdo con las problemáticas y los diferentes universos que forman los públicos. Se realizaron encuestas: cuestionarios y guías para entrevistas, se obtuvieron perfiles y valores que aportan niveles de acercamiento, consumo, motivos, estímulos para asistir al teatro, y gustos. Se encuestó el 1 % de la población de la ciudad de México estimada en 8 235 744 habitantes. Así la muestra estadística es altamente representativa, con niveles de desviación de sólo un dígito.
7El universo de la investigación es el siguiente:
8Alumnos de enseñanza secundaria: de 12 a 14-15 años en 18 zonas escolares.
9Alumnos de enseñanza media superior: de 15-16 a 18-19 años en 4 sistemas de enseñanza.
10Jóvenes transeúntes: de 15 a 35 años en 9 delegaciones del Distrito Federal con alta, mediana y poca o ninguna infraestructura teatral.
11 Públicos de Teatro de todas las edades en 69 puestas en escena ofrecidas en 34 teatros o espacios.
12Creadores: dramaturgos, directores, actores, profesores en número de 62.
13Los perfiles des teatro abordados fueron: “amateur” (teatro estudiantil) y profesional.
14Modos de producción: Producción y distribución institucional-estatal: de instituciones culturales oficiales y escuelas: Universidad Autónoma de México UNAM, e Instituto Nacional de Bellas Artes INBA y de iniciativa privada: teatro independiente con dos variantes, teatro comercial y teatro de arte.
15Políticas teatrales: institucional-estatal y de iniciativa privada. Las políticas teatrales estatales han tenido un progresivo cambio adaptándose a los períodos gubernamentales a la economía y a las espectativas que cada funcionario tiene respecto al tiempo de su gestión, que se traducen en apoyos económicos para sus acciones de difusión, cantidad, calidad de las puestas en escena y líneas dramatúrgicas a estimular. En la historia del teatro del siglo XX se ha hecho énfasis en la afirmación del teatro mexicano, la dramaturgia, la formación teatral, la experimentación, la difusión, la calidad con miras a la exportación, el intercambio internacional y el apoyo a creadores. Estas políticas marcan de manera definitiva la vida del teatro hoy. Así el Plan de Desarrollo para los años de 1995-2000, del Poder Ejecutivo puesto en ejecución por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, enfatiza el apoyo a la creación y un despliegue de distribución de obras producidas de manera independiente por grupos o compañías, en teatros, jardines y plazas de las delegaciones políticas. Las políticas de la Iniciativa privada corresponden a los creadores independientes y a los productores de cultura masiva: revistas musicales o teatro “light”. Los primeros aspiran a realizar teatro de arte aún a costa de fracasos financieros, se nombra independiente pero no logra ser autosuficiente; necesita de los apoyos estatales y comparte sus objetivos. Los segundos realizan producciones de cierto lujo con dinero proveniente de productores, de personas que fungen como empresa y se recuperan de la taquilla, tiene “un público constante y busca”, como en todas partes del mundo, complacer al público que busca un espacio de distensión sin compromiso.
16El teatro y los públicos explorados en nuestro estudio tienen diversos perfiles:
171.– En el aspecto de la distribución de teatro a niños y jóvenes, en los niveles de la educación preescolar, primaria y secundaria el teatro oficial-estatal a través del departamento de Teatro Escolar del INBA, rector del teatro en el país, ha reducido sus actividades al mínimo a partir de los últimos cinco años. El teatro ya no llega a los escolares como en los años de su creación (1942) ni como lo fue en la cúspide su intensidad en los años de 1970 y 1980 en los que abarcó por miles a los espectadores jóvenes. En este año de 1996 el Instituto no ha producido una sola obra para niños y las que difunde son muy pocas en comparación con los años anteriores. Esta acción ha recaído en los teatristas independientes que ofrecen sus productos a las escuelas mediante transacciones personales. Por su parte los alumnos de secundaria encuestados (12 a 15 años) se acercan limitadamente al teatro. Ven los espectáculos recomendados por su maestro o francamente son llevados a ellos por el convenio entre maestros y teatristas, sin existir un control riguroso y sistemático de calidad, sólo cuenta el juicio del maestro. Los jóvenes de este nivel dicen gustar en más alto porcentaje del teatro clásico, influidos por las necesidades escolares de las materias de estudio de Lengua y Literatura e Historia pero también por falta de opciones debido a lo raquítico del teatro para niños y jóvenes en el país; sin embargo los jóvenes y muy jóvenes tienen inquietudes propias de su edad que desearían ver representadas en el teatro como temas sobre sexo, reproducción, relaciones familiares y sociales, expresadas en las encuestas.
182. – En el nivel de educación media superior (15 a 18 años), en los cuatro sistemas investigados, los alumnos si están en contacto con el teatro a través de los talleres impartidos en la curricula escolar cuyos objetivos son de educación integral, con énfasis en la praxis, aplicada en producciones estudiantiles para sus festivales muy concurridos por el alumnado de cada plantel. En el aspecto de consumo de teatro profesional el porcentaje mayor de los estudiantes acude a las puestas en escena de los grupos independientes en foros pequeños que se han multiplicado en los últimos cinco años (30, 50, 100 butacas). Un porcentaje intermedio asiste a ver las puestas del teatro universitario y del Instituto Nacional de Bellas Artes y el menor porcentaje asiste a las comedias musicales y vaudevilles del teatro comercial. Los jóvenes del nivel de educación media superior es el espectador más frecuente del teatro profesional en México.
193. – La población transeúnte al ser entrevistada sobre sus gustos y motivaciones para ir al teatro, manifestaron en más del 60 % de la muestra, gustar de él, pero no toda esa población asiste. Una buena cantidad de individuos de estos dos tercios de la población, identifica al teatro con la emisión de series televisivas y sus artistas. Los que asisten, quisieran que a las expectativas, tiempo y dinero invertidos al ir al teatro, correspondiera una alta calidad. Los que no van, no lo hacen, por la falta de difusión, la lejanía de los espacios, y otros porque no lo conocen, no saben de qué se trata, nunca han ido al teatro.
20La población transeúnte, heterogénea, ofrece la alternativa de no generalizar el perfil de los públicos, pues al entrevistar a individuos que no pertenecen a una misma comunidad de referencia, el investigador se encuentra con matices. No son sólo los individuos con un alto nivel escolar los únicos o los escogidos para apreciar el teatro; existen comunidades emergentes que se informan de múltiples maneras, gustan de él y asisten, aunque sea esporádicamente; aunque esta población carezca de un alto nivel de apropiación simbólica, son públicos que hay que descubrir y que esperan ser conquistados, tener otras alternativas más al alcance de sus medios, que los ponga en situación de ser espectadores críticos de buenos productos artísticos.
214. – Los públicos asiduos al teatro de arte ofrecen índices de satisfacción de sus expectativas de consumo; aunque existan a veces discrepancias estéticas, continúan siendo público de teatro y piden un aumento en la calidad. Esta afluencia se logra, en parte, por medio de la caracterización que las instituciones han dado a los espacios teatrales de la ciudad. El espectador aficionado puede ir a teatros que están consagrados a los creadores reconocidos, a los autores mexicanos, al teatro universal, a la experimentación profesional y a la experimentación de alumnos de las escuelas de teatro. La gente se informa de las obras más por otros individuos que las han visto y las recomiendan, que por los medios impresos; es decir de “boca en boca”, lo que puede hacer que una puesta en escena permanezca en cartelera poco o mucho tiempo. Por supuesto otro medio de informarse es por los medios de difusión masiva, en donde se anuncia preferentemente el productor que tiene dinero. Las motivaciones principales del espectador teatral, en orden de importancia, son la adquisición de un bien cultural (interés cultural), la diversión y los creadores más o menos reconocidos. Un alto porcentaje de los espectadores constantes expresan sus opiniones respecto a la calidad de las obras, pero su acercamiento y sus juicios son todavía a nivel de estética cotidiana, no van más allá en materia de apreciación y crítica artística, no contemplan el rechazo definitivo a producciones, que si bien provienen de artistas reconocidos y mimados, no siempre tienen la misma calidad. Un juicio mejor estructurado y fundamentado de los espectadores, daría la posibilidad a los creadores de confrontar y confrontase con sus creaciones.
225. – En cuanto al ámbito de los creadores, ellos perciben que atraer a un número mayor de público depende de ellos mismos. A pesar del debate entre lo elitista y lo popular, concuerdan en que deben incrementar la calidad de los espectáculos y la pluralidad de códigos para llegar a todos los públicos; también afirman que el éxito depende de los encargados de la distribución de las obras al incrementar sus tácticas de difusión y de las instancias educativas para cultivar el gusto por el teatro en los sistemas de la educación nacional, y en el sistema de educación artística favorecer una ética de trabajo que ubique a los alumnos en el aquí y ahora. También están de acuerdo en que el Estado no debe librarse de su responsabilidad de financiamiento. El teatro en México todavía no puede sostenerse por sí mismo, aún no se han legislado mecanismos para la participación decidida del medio empresarial, (leyes que otorguen la excención de impuestos). También expresan la necesidad de los administradores de teatro. El administrador tiene un lugar en las compañías de teatro universitario, de Bellas Artes, las apoyadas por las becas del FONCA y las del teatro llamado comercial, pero son pocos, sería saludable que cada grupo o compañía independiente tuviera el suyo.
23En resumen se puede afirmar que la oferta de teatro, ahora superior a su consumo, se puede equilibrar con el concurso de los hacedores teatrales: creadores, educadores, promotores, dramaturgos, críticos y de las instancias de cultura oficiales, quienes deberán desplegar tácticas conjuntas y más agresivas en estos aspectos. México es un país de expresiones dramáticas en su política, en sus costumbres, en sus hábitos y en sus conflictos, el mexicano lleva dentro el teatro, por eso sólo se necesitan esfuerzos compartidos para ofrecerles el espacio festivo al que siempre están dispuestos.
24La conquista de públicos más lúcidos y no conformistas es uno de los retos del teatro mexicano, esto le dará la posibilidad de un verdadero diálogo que hasta hoy parece monólogo. Como investigadores, nos hemos propuesto demostrar que una educación progresiva y bien planeada, basada en el conocimiento del sistema teatral y viendo buen teatro, como lo propuso Arnold Hauser, formará a nuevos públicos y a mejores espectadores. Este proyecto está en proceso.
Notes de bas de page
1 Varios Autores. Coordinador Néstor García Canclini. Los nuevos espectadores: Cine, televisión y video en México. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes/Instituto Mexicano de Cinematografía. México, 1994.
Auteur
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Socorro Merlín
CITRU/INBA
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