1 Algunos años atrás, el conde de Gennes había propuesto un «proyecto de colonia en el Estrecho de Magallanes y las costas deshabitadas de Chile», incluso él mismo había intentado atravesar el Estrecho de Magallanes en 1696. Las recomendaciones de Luis XIV hacen suponer que el proyecto de colonización no se abandonó del todo, o que al menos, el Rey tenía objetivos militares o comerciales en el litoral sudamericano (Duplessis, 2003: 21).
2 Informe redactado en realidad por el Señor Duplessis, ingeniero a bordo de una de las naves de la expedición, Le Maurepas. Este fue el texto que se publicó en el año 2003, bajo los cuidados de Julie Bloch y Marie Foucart (Duplessis, 2003).
3 La colocación de un Borbón en el trono español, en noviembre de 1700, fue temporalmente propicio para los franceses: por un decreto real de enero de 1701, se autorizó a las naves francesas a hacer escala en los puertos de las Indias occidentales con el fin de abastecerse; es evidente que los comerciantes bretones aprovecharon para realizar sus transacciones clandestinas, mientras que la Corona española, debilitada por el conflicto reinante, no estaba en capacidad de controlar ella sola sus colonias. El rey de Francia, por su parte, cerró los ojos ante este floreciente comercio al autorizar estas empresas, en agosto de 1705, con la apelación de «expediciones de descubrimiento» (Dahlgren, 1909: 337-338).
4 Sus láminas se conservan en la Biblioteca central del Museo Nacional de Historia Natural, en París; otra parte se encuentra en el Museo de Historia Natural de Marsella (Pinault-Sorensen, 1995: 49).
5 Algunas de ellas se utilizaron en un ensayo publicado por el conde de Caylus en el que comparaba objetos romanos y peruanos: «Examens d’un passage de Pline dans lequel il est question de la pierre obsidienne». in: Mémoires de littératures, tirés des registres de l’Académie royale des Inscriptions et Belles-Lettres, tomo XXX, 1764 (Riviale, 1993a: 41-42).
6 Carta de A. Thouin a Dombey (julio de 1775) in Deschamps-Lang (1995: 158).
7 Además de la expedición botánica a Chile y Perú de Ruiz y Pavón, citemos, para el último cuarto del siglo xviii, la comisión real al Reino de Nueva Granada de Celestino Mutis, las expediciones botánicas a Nueva España y Guatemala, la comisión de Guantánamo y la expedición marítima alrededor del mundo de Malaspina. Igualmente cabe mencionar, aunque con un matiz ligeramente diferente, las expediciones arqueológicas de Palenque, efectuadas durante esos años. Para una lista exhaustiva de estas expediciones ver María Ángeles Catalayud, 1984.
8 Las colecciones arqueológicas y etnográficas reunidas por Dombey durante su viaje están repartidas entre el Museo del Quai Branly, en París, y el Museo de América, en Madrid (Riviale, 1987: 17-18; Cabello Carro, 1989: 149-154).
9 Bajo la conducción del farmacéutico Gaudichaud, en la parte botánica, y del cirujano Eydoux, en la zoología, en lo que concierne al viaje de La Bonite.
10 Instrucciones relativas a la expedición presentadas en el prólogo del relato “Voyage autour du monde de la frégate La Vénus” (Du Petit-Thouars, 1840, tomo I: XIX-XX).
11 A. Valenciennes: «Rapport fait à l’assemblée des professeurs administrateurs du Muséum sur les collections données par M. Dupetit-Thouars, capitaine de vaisseau.», publicado como anexo del tomo III del relato de viaje (pp. 473-481). Señalemos que en la colección geológica remitida por Du Petit-Thouars se encontraban «140 muestras de mineral de cobre argentífero de Pasio [¿Pasco?] (Alto Perú), conchas fósiles de la misma localidad» (Du Petit-Thouars, 1840-1843, tomo III: 479).
12 Destacamos este aspecto concerniente a las investigaciones arqueológicas en nuestro trabajo sobre la historia de la arqueología francesa en el Perú (Riviale, 2000c: 259-265).
13 Puede sorprender la denominación de la institución (ya que se trata del antiguo nombre del Museo Nacional de Historia Natural), pero recordemos que Francia estaba en esos momentos en los primeros años de la Restauración.
14 Instructions pour les voyageurs et pour les employés des colonies sur la manière de recueillir, de conserver et d’envoyer les objets d’histoire naturelle. Rédigées sur l’invitation de son Excellence le Ministre de la Marine et des Colonies par l’administration du Muséum d’Histoire naturelle. Paris, Impr. A. Belin, 1818: 1.
15 Acerca de la importancia de las sociedades científicas y de sus correspondientes en la investigación francesa en el siglo xix, ver por ejemplo Riviale, 2000c, capítulo 5.
16 Acababa de realizar una gran exploración de América del Sur junto con Francis de Castelnau, cuando debió partir nuevamente hacia el Perú y Bolivia (Weddell, 1853).
17 Ingeniero agrónomo, profesor en la Escuela de Ingenieros y administrador de haciendas (ver el capítulo 4).
18 Fue profesor de francés en Lima durante un tiempo, luego el ministerio de Instrucción pública le encargó varias misiones arqueológicas (Riviale, 2000c: 140 y siguientes). Los expedientes referidos a estas ayudas del Museo se encuentran en los Archivos nacionales, París. F17 3971 y 3973.
19 Publicó su relación de viaje bajo el seudonimo de E.S. De Lavandais (Lavandais, 1851). También cabe mencionar que el 11 de febrero de 1878, Eugène Sartigues, en ese momento presidente de la Institution Ethnographique (una sociedad científica relacionada con la famosa Sociedad de Etnografía oriental y americana fundada en París en 1859 por Léon de Rosny), dictó, en esta asociación, una conferencia sobre esta expedición («L’antique cité de Choquequirao au Pérou», Actes de l’institution Ethnographique, 1878: 31-46, con un mapa de la región donde se ubica el sitio).
20 El conjunto de sus notas y dibujos se conservan en la Biblioteca Nacional de Francia. Milla Batres publicó una importante selección de sus dibujos y acuarelas en 1974 (Angrand, 1972).
21 Carta a Léonce Angrand, Molle Molle, 12 de enero de 1877. Archivos nacionales, parís. F17 3014-1, archivo Wiener (in Riviale, 2000c: 158).
22 Carta de la administración del Museo Nacional de Historia Natural al ministro del Interior (Paris, 25 de noviembre de 1825). Archivos nacionales, París. F17 3976 (Viajeros naturalistas del Museo: expediente d’Orbigny).
23 Para una síntesis de las diversas contribuciones de d’Orbigny al conocimiento científico de América del Sur, ver especialmente Taquet, 2002.
24 El geólogo Ami Boué comparó en 1831 restos de cráneos descubiertos en las orillas del río Rin con los de «Caribes o antiguos habitantes del Perú y de Chile» (citado por Blanckaert, 2000: 34).
25 Estas piezas correspondían en realidad a un «pedido» hecho por el director de la Manufactura, Alexandre Brongniart, antes de que el viajero naturalista partiera de Francia (Riviale, 2000c: 35).
26 Prueba de ello son, por ejemplo, las instrucciones publicadas por la Sociedad de Antropología de París en 1861 (mucho tiempo después de la publicación de la obra de d’Orbigny) que ilustran los encendidos debates en torno al asunto de «las razas americanas» (Riviale, 2000a).
27 Orden de misión de Francis de Castelnau (París, 7 de enero de 1843). Archivos nacionales, París. F17 2945.
28 Carta al ministro de Instrucción pública (París, 6 de febrero de 1842). Archivos nacionales, París. F17 2945.
29 D’Osery, ingeniero de minas, encargado de las observaciones físicas, meteorológicas y geológicas; Émile Deville, empleado del Museo de Historia Natural, a cargo de la zoología; Hugh Algernon Wedell a cargo de la botánica.
30 Quien difundió su propia versión de la expedición común con Castelnau, primero en la revista Le Tour du Monde, luego bajo la forma de un libro magníficamente ilustrado de manera llamativa y fantasiosa y publicado por la editorial Hachette (Marcoy, 1869). La obra fue recientemente traducida al español por Edgardo Rivera Martínez y editada por el IFEA (2001).
31 Además del progreso de los conocimientos en el plano estrictamente científico, los gobiernos de América del Sur y de Europa veían las aplicaciones económicas que implicaba el reconocimiento de nuevas vías navegables a través del continente (para la circulación de hombres y mercancías).
32 Proyecto de misión (París, 1ero de abril de 1842). Archivos nacionales, París. F17 2945. Sin embargo conviene destacar que esta visión de la arqueología americanista —formulada en 1842— correspondía por completo a lo que se decía sobre el tema, en la época.
33 Carta de Walckenaer al ministro de Instrucción pública (París, 3 de diciembre de 1846). Archivos nacionales, París. F17 2945. Hacía referencia a los dibujos de antigüedades realizados durante el viaje por Bolivia y Perú y que Castelnau publicó en un volumen aparte, Antiquités des Incas et autres peuples (París, 1854), constituyendo la tercera parte de su importante publicación Expédition dans les parties centrales de l’Amérique du Sud… (Castelnau, 1850-1859).
34 Orden de misión de É. Colpaërt (6 de noviembre de 1858). Archivos nacionales, París. F17 2949 (expediente Colpaërt).
35 Un censo realizado en el Cuzco en 1862 indica que estaba inscrito en el registro profesional como fotógrafo, actividad que al menos continuó ejerciendo hasta 1870. (Riviale, 2000c: 132, note 120).
36 Publicó algunos folletos sobre la minería, la aclimatación de la llama en Francia, etc., así como un Mapa del departamento del Cuzco (París, imprenta de Bry, 1865. Mapa grabado por Erhard). Entregó algunas cerámicas precolombinas al ministerio de Instrucción Pública y algunas fotografías a Léonce Angrand. Todo el resto, anunciado con cierta jactancia, jamás llegó. Incluso el Museo del Louvre se vio obligado a comprar al hermano de Colpaërt una parte de los objetos arqueológicos llevados a Francia por este último (Guimaraes, 1994: 54).
37 En Nancy en 1875. Al respecto ver Riviale (1989b; 2000c: 232).
38 Firmaban sus cartas de recomendación Léonce Angrand (uno de los americanistas más célebres del momento) y Emilio Bonifaz, encargado de Negocios del Perú en Francia (Riviale, 2000c: 152).
39 Archivos nacionales, París, F17 2934-1 (expediente Wiener).
40 Carta de Wiener al ministerio (Pachacamac, 11 de marzo de 1876) (Archivos nacionales, París, F17 2934-1; expediente Wiener).
41 Es lo que al menos él pretendía haber realizado. Esta hazaña sigue siendo materia de discusión: ¿lo hizo realmente?
42 Sobre un cuestionamiento a la misión de Wiener en el Perú ver Krauskopf (2002) y Riviale (1993b; 2004a).
43 Al respecto ver las cartas que Wiener envió a Antonio Raimondi durante su viaje por el Perú. Cartas publicadas por Luis Felipe Villacorta Ostolarza en una nueva edición de Minerales del Perú (Raimondi, 2007: 397-398).
44 Archivos nacionales, París F17* 2274: 74 (registro de informes de las sesiones de la comisión de misiones).
45 La fotografía y su leyenda fueron publicadas en Brockmann & Stüttgen (1996: 14).
46 En realidad el antropólogo Armand de Quatrefages es quien dio esta información, que supo de boca del propio Ber, en un «Rapport sur les collections réunies au Pérou par M. Ber» [«Informe sobre las colecciones reunidas en el Perú por el Sr. Ber»] (hacia 1878) (Riviale, 2000c: 147).
47 Este comité, creado a partir de la Sociedad de etnografía en 1863, tuvo un corto periodo de vida; solo se reactivó en 1873, con el nombre de Sociedad americana de Francia (Riviale, 1995a).
48 Esta misión estaría marcada por una serie de acontecimientos inesperados: en Valparaíso, Pinart se embarcó finalmente en otra nave de la Estación naval francesa, pero cuyo destino eran las islas del Pacífico; luego, al percatarse de que su fortuna personal se agotaba peligrosamente, retornó a Francia para negociar un nuevo acuerdo con el ministerio (la entrega de sus colecciones etnográficas y arqueológicas a cambio de una misión remunerada: lo que fue aceptado el 2 de abril de 1878. Destaquemos que, actualmente, la colección cedida por Pinart es una de las joyas del departamento «América» del nuevo Museo del Quai Branly). No sería hasta julio de 1878 que Pinart y Cessac volverían a encontrarse en California, para separarse igualmente rápido.
49 Nave insignia de la Estación del Pacífico a cargo del almirante Serres.
50 Informe de Cessac al ministerio (sin fecha). Archivos nacionales, París. F17 2997 (expediente Pinart). Ver Trémeau de Rochebrune (1879).
51 Quien había concluido su colaboración con el explorador Édouard André (en Colombia y Ecuador).
52 Posiblemente Antonio Raimondi pasó por el lugar poco tiempo antes, sin interesarse realmente en los restos arqueológicos.
53 Dos cartas de Broca dirigidas al ministerio (París, 11 de febrero de 1878). Archivos nacionales, París. F17 3006-2 (expediente Vidal-Senèze).
54 Sobre este aspecto ver en particular P. Riviale «Las colecciones americanas en Francia en el siglo xix: objetos de curiosidad, objetos de estudio» (23-29) y L. López-Ocón «La formación de una malla de corresponsales o de cómo Jiménez de la Espada se insertó en una comunidad científica internacional de americanistas» (285-310), in López-Ocón et al., 2005.
55 Señalemos que la Sra. Centeno era la viuda de un francés instalado en el Cuzco desde los años 1840, el Sr. de Romainville. Castelnau los visitó y también pudo observar esta colección que empezaba a formarse: algunas de sus piezas se reproducen en su atlas sobre las Antiquités des Incas et autres peuples [Antigüedades de los Incas y otros pueblos] (Paris, 1854: láms. 52 a 55).
56 Pero no tuvo éxito; la colección del Sr. Macedo se puso a la venta inicialmente en París, para ser finalmente comprada por el Museo de Etnografía de Berlín. Mencionemos que Macedo obsequió a Charles Wiener algunos vasos de cerámica, que llamaron la atención de los etnógrafos al retorno del viajero: se encuentran entre las primeras cerámicas de la cultura Recuay que ingresaron a museos franceses.
57 Los mismos que dieron motivo a una gran polémica con Carlos Romero, del Instituto Histórico de Lima, quien consideraba que estas piezas eran falsificaciones (Riviale, 2000c: 185, nota 306).
58 Recordemos que en el marco del «contrato Dreyfus» el banco francés La Société Générale otorgó un importante préstamo al Estado peruano; La Société Générale administró las instalaciones portuarias del Callao al menos hasta la Segunda Guerra Mundial (cf. capítulo 3). El primer administrador del Muelle Dársena fue el ex capitán de navío Louis Palasne de Champeaux; otros franceses se sucederían en el puesto.