1 El destacado es mío.
2 «Entendemos por música criolla la que era producida y consumida por las clases populares de la ciudad de Lima, constituida básicamente por dos géneros: el valse y la polca» (Llorens Amico, 1983: 28).
3 El estudio comprende cuatro tomos publicados entre 1895 y 1902.
4 En la misma época Londres tiene siete millones de habitantes, Viena dos, y París cerca de tres millones en 1910 (Dugast, 2001: 20, 22).
5 Alusión al símbolo enarbolado por los partidarios del candidato Billinghurst durante las elecciones de 1912. Este pan grande supuestamente encarnaba la orientación social de la política del futuro presidente.
6 Tratado de Ancón 1883: Artículo 1º: Restablécense las relaciones de paz y amistad entre las Repúblicas de Chile y Perú.
Artículo 2º: La República del Perú cede a la República de Chile, perpetua e incondicionalmente, el territorio de la provincia litoral de Tarapacá, cuyos límites son: por el norte, la quebrada y río de Camarones; por el sur la quebrada y río de Loa; por el oriente, la República de Bolivia; y por el poniente el mar Pacífico.
Artículo 3º: El territorio de las provincias de Tacna y Arica, que limitan por el norte con el río Sama, desde su nacimiento en las cordilleras limítrofes con Bolivia hasta su desembocadura en el mar; por el sur, con la quebrada y río de Camarones; por el oriente, con la República de Bolivia; y por el poniente con el mar Pacífico, continuará poseido por Chile y sujeto a la legislación y autoridades chilenas durante el término de diez años, contado desde que se ratifique el presente tratado de paz. Expirando este plazo, un plebiscito decidirá, con votación popular, si el territorio de las provincias referidas queda definitivamente del dominio y soberanía de Chile, o si continúa siendo parte del territorio peruano. Aquel de los dos países a cuyo favor queden anexadas las dos provincias de Tacna y Arica, pagará al otro diez millones de pesos moneda chilena de plata o soles peruanos de igual ley y peso de aquella.
7 Se lee con delicia esta descripción: «El maestro Isidoro Navarro tenía en su repertorio de “bailes serios de sala”: la galopa rusa, el nuevo gavotin, la mazurka, la polka doble y sencilla, las cuadrillas a la polka, a la krakoviana, a las talismán, a la segunda tanda; el rigodón peruano compuesto por el propio Navarro con el pintoresco título de “Alemanas de las ninfas del Rímac”; valses de moda de cuatro y más clases, las contradanzas sencillas y dobles y en materia de bailes sueltos enseñaba: el ondú de la marrúa, el pas-de-deux, el minué escosés, la krakoviana, el sólo inglés, el jaleo de jerez, la cachucha nueva de trípili, la jota aragonesa, el cosaco, las boleras de la jota, del clito, del chocolate, de la cachucha, de la condición, de las sevillanas; las boleras afandangadas y hasta el quemamonte» (Raygada, Abril de 1936: 184).
8 El concepto de «paisaje sonoro» esbozado por R. Murray Schafer ha inspirado varios aspectos del análisis propuesto aquí (Schafer, 1979).
9 Barra de acero que escande las melodías de kantus del altiplano del Perú y de Bolivia. Por extensión, pieza de metal sonoro sobre la que golpean los vendedores de gas para anunciar su paso.
10 Libornio fue contratado por Piérola en 1895. Mal visto por algunos (su origen mestizo españolfilipino disgustaba, lo que le valió el sobrenombre de «el feo»), terminó imponiendo la calidad de sus composiciones.
11 Esta mazurka, sigue siendo muy famosa. Ha sido grabada por varios intérpretes como el recordado dúo Los Favoritos (Noemí Polo y Alejandro Cortez). En la pista 6 del CD proponemos la versión que grabaron Montes y Manrique bajo el título Entre las flores.
12 Capítulo 3: «Des pratiques culturelles nouvelles».
13 Café concert a la europea.
14 En Lima, se trata de la Casa Holtig.
15 «El café Can Cán: Estuvo ubicado a mitad de cuadra en Paz-Soldán junto a la Plaza Grande. No hay trasnochador que no lo conozca y no lo haya oído. Un fonógrafo que resiste al tiempo, de los modelos más veteranos de la Victor con bocina, se toca todas las noches hace ya largos años. Los discos son allí del más legítimo sabor peruano; una sucesión de yaravíes, marineras, cachasparis, tonderos, en los que hacen el gasto Montes y Manrique. Allí protegiendo en el mostrador las papas rellenas, el rojo escabeche, el seviche (sic) adornado de coronitas de ají, la carne mechada, las costillas acorazonadas, los panes franceses dobles, el fonógrafo toma un aire protector marcado. El Can cán es un café favorecido de la noche desde los mocitos de la creme, los periodistas, los noctámbulos y cocheros de punto aligerando parroquianos hasta el alba…» [sic] (Collantes, 1972).
16 Los autores hablan del interclasismo de inicios de siglo para designar las prácticas culturales de las grandes ciudades de España (Salaün & Robin: «Arts et spectacles: tradition et re nouveau» in Serrano & Salaün, 1988).
17 Estructura muy diferente del Cinema teatro a pesar del parecido del nombre.
18 Una vez más la prensa y los cancioneros son valiosos indicadores. Los números 303 y 304 de El Cancionero de Lima públican en primera página «tonadillas y couplets cantados por “la” Paquita Escribano». El n.° 305 rinde homenaje a la cantante aragonesa publicando Adiós a Lima, composición anónima que tiene por subtítulo La despedida de Paquita Escribano.
19 «Es importante destacar que la generación criolla de la Guardia Vieja se desenvuelve sin presencia generalizada de los medios de difusión. Las influencias musicales cosmopolitas que recibe provienen de fuentes que utilizaban canales más tradicionales de propagación» (Llorens Amico, 1983: 32).
20 Existe una distancia cierta entre un autor como Ballón Farfán, quien compondrá obras retomadas con orquestaciones clásicas como Silvia, y Pedro Bocanegra que fue uno de los grandes autores compositores intérpretes de la canción popular limeña.
21 «Recopilación de canciones» en francés.
22 «Colección de canciones por lo común de diversos autores» DRAE.
23 Toda mi gratitud a Luis Alberto Chirinos quien me permitió consultar el cuadernito de Augusto Ascuez, uno de los más famosos intérpretes de la canción criolla.
24 Los hermanos Pathé comenzaron su fantástica carrera yendo a los mercados y a las ferias.
25 Notas sobre la música entre 1895 y 1930.
26 La expresión es de la revista Variedades, febrero de 1912.
27 Como lo deja saber su razón social y compañía se puede imaginar que la Holtig tenía filiales en las ciudades del norte y en Arequipa, próspera y dinámica ciudad donde existían sin duda algunos compradores potenciales.
28 Carlos Raygada (1936) propone esta interesante distinción: «… Triste viene a ser, en todo caso, simplemente el adjetivo que por singularizar la característica melancólica del yaraví acabó pronto convirtiéndose en substantivo. Luego, con el correr de los años, la musa popular ha venido estableciendo un progresivo distanciamiento entre el triste y el yaraví propiamente dicho, o sea, por lo que hemos escuchado, que éste ha mantenido equilibradamente la fusión hispano-india, mientras que el triste ha sufrido más intensamente la intromisión de modalidades expresivas occidentales.».
29 Pensamos en las obras de Valle Riestra (Ollanta, Atahualpa), en las de Rebagliati (Atahualpa, Pobre Indio), y de Daniel Alomía Robles.
30 Estos discos y su mención honorífica forman parte de la colección Estremadoyro.
31 Véase la grabación n.° 8 en los documentos sonoros.
32 «Los miembros de la Guardia Vieja, por ser compositores que generalmente no tenían preparación técnica ni formal no podían leer las partituras que aparecían en diferentes revistas limeñas o que vendían las casas de música» (Llorens Amico, 1983: 33).
33 «Lima conocía también la zarzuela desde 1856 y con el correr de los años se convirtió en una especie de paraíso para estas obras llamadas del género chico» (Zanutelli, 1999b: 55).
34 Esta pasión no ha cesado. Existen todavía en Lima 4 compañías de zarzuelas. El tenor español Enrique Ruiz del Portal escribía esto al término de una reciente gira americana: «Dos semanas después debíamos repetir con La del Manojo de Rosas, y eso nos daba un poco de miedo, dado el localismo de la función, y el lenguaje quizá enrevesado, que podía hacer que el público no entendiese alguno de los personajes, o las situaciones, especialmente las cómicas, entre Espasa, Clarita y Capó. Pero nada más lejos de la realidad. El éxito fue mayor que el de La del Soto del Parral. El público aplaudió a rabiar y rió cada chiste, como si en vez de en el centro de Lima, estuviésemos haciendo la función en Chamberí. Resultó que la mayoría del público se sabía la función prácticamente de memoria, no sólo los cantables, sino el texto también. Fue increíble para nosotros. El día de la última función, no hacía más que oírse en el público, otra!!» (http:// zarzuelas.net).
35 Lo que significaría dos presentaciones cotidianas todos los días de la semana.
36 Zarzuela de Vives estrenada en Madrid en 1905.
37 Esto no significa que los discos de zarzuela cesan de ser difundidos en Lima a partir de esta fecha.
38 La que vimos sobre un disco Columbia (n.° C 430, es decir los primerísimos del catálogo!!!) señala: «El fonógrafo – victrolas pianolas M. A. PONCE. Calle Callao – 139».
39 Infortunadamente el autor no da ninguna otra precisión que permita situar la obra de M. García de donde se ha extraído este fragmento. E. Velarde atribuye La contrabandista a Laureano Martínez Smart. Razonablemente se puede dudar de esta afirmación.
40 Este vals anónimo de la Guardia Vieja ha sido grabado por Alicia Lizárraga en RCA Victor, 901155-B.
41 Se puede citar entre otros a Juanillo el contrabandista, zarzuela de Cristóbal Oudrid, o también El pozo del contrabandista, etc.
42 Existen personajes femeninos pintorescos como las famosas cantineras, pero su representación es bastante alejada de la contrabandista.
43 También es el título de un espléndido huayno de Ayacucho. La versión cantada por Jaime Guardia es sin duda la más bella de todas. Véase también la interpretación instrumental de Raúl García Zárate.
44 Versión propuesta por César Santa Cruz quien precisa: «quiero presentar al lector una antigua pieza que fuera grabada por el legendario dúo Montes y Manrique. Unos lo conocen como Claro de luna, otros como negra del alma. (…) La letra de la tercera copla la he recompuesto; yo la olvidé y pese a mi intensa búsqueda no encontré quién la recordara» (Santa Cruz, 1989: 46).
45 Hay que confesar a pesar de todo que «La reina de España» y «Talavera de la reyna» sorprenden al observador.
46 For many, La Gran Vía is the essential género chico zarzuela. By turns simple and sophisticated, satirical and celebratory, musically direct but subtly organised, its vitality and popularity are undimmed by time. Yet strictly speaking La Gran Vía isn’t a zarzuela at all, but a revista (revue). There’s virtually no plot. The characters are either archetypal or named after Madrid streets (www.zarzuela.net). Se trata de una composición de Federico Chueca (1846-1908) y de Joaquín Valverde Durán (1846-1910) que fue estrenada en el teatro Felipe en 1886.
47 Texto completo, p. 348.
48 Se podría añadir que actualmente una de las grandes tiendas de Lima (Jirón de la Unión) se llama La Gran Vía.
49 Texto completo p. 341.
50 Pensamos desde luego en esos corridos que retoman de manera casi idéntica la forma y las temáticas de los romances del siglo XVI español. Uno de los más bellos ejemplos es sin duda la adaptación mexicana de La Blanca niña bajo el título de La Martina.
51 «En la redondilla los cuatro versos (en general octosílabos) tienen rimas consonantes de esquema abba. En la cuarteta las rimas consonantes son cruzadas. En la cuarteta asonantada los versos pares tienen una rima asonante y los versos impares quedan sueltos. Esta estrofa es igualmente llamada copla o cantar. Generalmente compuesta de octosílabos, admite también versos más cortos en particular hexasílabos. Es la estrofa más utilizada en la poesía popular y puede llevar nombres diferentes según las tradiciones regionales o folklóricas: jota, jota aragonesa, ronda manchega, granadina, saeta, petenera, malagueña, rondeña» (M. Pardo, A. Pardo, 1992: 77).
52 La lista sería larga desde luego. Se puede citar Rosa española de Timoneda: Iba tinto de sangre/que una brasa parecía////mira el campo tinto en sangre/la cual a arroyos corría (…) etc.
53 «Pedro Navaja, matón de esquinas quien a hierro mata a hierro termina».
54 Varias veces se ha destacado la dimensión «ideológica» de las composiciones de Chabuca Granda que se insertan perfectamente en el mito de la «Arcadia colonial» denunciado por S. Salazar Bondy. No debe olvidarse que ella también fue autora de varias canciones en homenaje al poeta Javier Heraud y a Violeta Parra.
55 Él pública en el número 264 de Variedades del mes de marzo de 1913 cuatro sonetos con títulos evocadores: La iglesia, el cura, la misa, el viático…
56 Este autor aporta otras informaciones de sumo interés que completan el panorama cultural del mundo obrero de la época. «En esta línea surgen el Centro Socialista Primero de Mayo (1906-1908), el Grupo Literario Humanidad (1908), (…) el Centro de Estudios Sociales Primero de Mayo (1908-1911), el Grupo Literario Luchadores por la verdad (grupo La Protesta 1911-1926), el Centro de Estudios Sociales Luz y Amor (1911-1919), el Comité Propaganda Socialista, el Centro Femenino, La Mujer Libertaria»… (Espino Relucé, 1984: 25).
57 Doy algunos nombres mencionados por Espino Relucé: Joaquín Dicenta, Delfín Lévano, C. Bellido García, Francisco A. Loayza, etc.
58 La Protesta, segunda quincena de mayo de 1920.
59 Chocano es un personaje complejo. Mariátegui le dedica algunas páginas asesinas (en gran parte merecidas) en Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana (1992 [1928]: 270-275).
60 Se trata de una verdadera institución en muchos de los países de lengua española. El venerable almanaque (que tiene cerca de dos siglos de existencia) propone toda una serie de informaciones sobre las estaciones, los ciclos astronómicos, fiestas de santos, etc.
61 Es así como se lo designa en la obra de Antonio Basso (1972: 26). Texto completo, p. 292 y grabación en el CD.
62 Raúl Serrano y Eleazar Valverde dan informaciones sobre J. Flores: «poeta, escritor y periodista, nació en 1867 en el pueblo de Chiquinquirán Colombia, y colaboró a fines del siglo XIX con los periódicos bogotanos El Heraldo y Revista Gris. Entre su obra poética se destacan «Horas», “Cardos y lirios”, “Manejo de zarzas”, “Cesta de Lotos”, “Gotas de ajenjo” y “Fronda lírica”» (Serrano & Valverde, 2000: 27).
63 Se puede observar sin embargo que dos versos tal como son retranscritos en las versiones que hemos consultado no respetan la métrica del endecasílabo:
Verso 8: que/so/bre/mi/tum/ba/no/per/mi/tas/na/da (11+1).
Verso 15: por/que un/mon/tón/de/ce/ni/zas/y/de/lo/do (11+1).
64 Muy pronto aparece como verso compuesto de dos hemistiquios pentasílabos (Don Juan Manuel: El Conde Lucanor, siglo XIV). «Este tipo de decasílabo compuesto tiene pues dos acentos tónicos sobre la cuarta sílaba métrica de cada hemistiquio (Pardo & Pardo, 1992: 59).
65 Texto completo, p. 296.
66 La consonancia no es respetada en los versos 2 y 5 de la primera estrofa: voz//dolor.
67 Octavilla: estrofa de arte menor formada por dos redondillas en versos octosílabos o de un número inferior de sílabas [en La fe verdadera se trata de heptasílabos] en la cual dos o tres rimas consonantes están distribuidas según diferentes combinaciones. En la octavilla italiana los versos 4 y 8 son oxítonos y los versos 1 y 5 quedan sueltos.
68 Ana Pawlova, texto completo, p. 328.
69 Señalado por M. Zanutelli (1999b: 54). Texto completo, p. 328.
70 Palabras esdrújulas, texto completo, p. 329.
71 Este cuadro ha sido realizado a partir de un corpus de un centenar de canciones. Sólo hemos conservado aquellas que mantienen una regularidad métrica a lo largo de todo el poema.
72 Es el caso de Amor a 120 o de Callao for ever.
73 «A través de somera lectura de los textos del pentagrama musical de Pinglo, resulta transparente una vocación por los términos prestigiosos, exóticos si se quiere; bien mirado, consecuencia justificada del compositor criollo con la época literaria postmodernista, periodo referido al lenguaje esteticista como claro tributo por el gusto poético de Rubén Darío, aún vigente en revistas, poemarios, periódicos (…)» (Pinto Gamboa, 1994: 88).
74 Venus, Rubén Darío.
75 Texto completo, p. 330.
76 Texto completo, p. 329.
77 Texto completo, p. 324.
78 Texto completo, p. 327.
79 Texto completo, p. 330.
80 Existe también un dodecasílabo ternario formado por tres grupos de cuatro sílabas. Es un verso simple con ictus sobre la 3ª, 7ª y 11ª sílabas..
81 Numerosas dudas pesan sobre esta atribución. Esta composición fue publicada varias veces en El Cancionero de Lima sin nombre de autor y aparece en el número 276 con la siguiente precisión: «Letra de Román Quiñones y música de Checas». Por el momento nada permite saber más.
82 Texto completo, p. 361.
83 Texto completo, p. 303.
84 Remitimos a la pista 6 del disco.
85 «La segunda parte «Oh, loca pasión tan devoradora», ya está concebida dentro de la influencia del vals vienés; el fraseo luce ahora amplio, fluido, en oposición a la aparente rigidez y articulación entrecortada de la primera parte» (Santa Cruz, 1989: 40).
86 Basta con pasar revista a las grandes zarzuelas de fines del siglo XIX y de comienzos del siglo XX para constatar que los valses, las mazurcas, las jotas, las polcas y las habaneras eran largamente utilizadas por los compositores españoles. En la célebre La Gran Vía: Mazurca de “Los marineritos”, jota de “Las ratas”, valse de “El caballero de Gracia”. “Mazurca de Los Paraguas” en El año pasado por agua. Otra zarzuela de Chueca y Valverde.
87 Zarzuela La Trapera, música de Manuel Fernández Caballero y libreto de Larra, estrenada en Madrid el 28/01/1902.
Cuatro honrados caballeros
Que han montao aquí una industria
P’a vivir decentement
Y atenter a la mangustria (…)
88 Texto completo, p. 339.
89 «Los más identificados castañuelistas son: Arturo Vivanco, Pedrito Torres, Humberto Mansilla “Mansillita”, Pablo Villalobos, “Cocoita” Samamé, “Suda Pisco” Samamé, Benito Carmona “Fina Estampa”, Jorge Baglleta “Chumbeque”, Roger Rosas Sánchez, Guillermo Díaz, Abraham Concha Espinoza, etc.» (Flores Calderón, 1991: 108).
90 En este campo de la escucha de la estética y de las emociones, los trabajos de Sophie Maisonneuve son muy estimulantes: «la experiencia de los gramófilos de los años 20-30 nos incita a reconsiderar este vínculo entre música y emociones así como los numerosos engranajes y convergencias de esta: la invención de un nuevo medio musical, es decir la apropiación por los actores incluidos los aficionados, de una «máquina hablante», para hacer de ella un «instrumento musical» da lugar a todo un trabajo que atañe también a las emociones ligadas a la música. «Inventar» un nuevo instrumento que permite tocar y escuchar música en casa y cuyos recursos representan una revolución en relación a todo lo que había podido existir anteriormente en términos de prácticas y de audiciones musicales implica en efecto la definición de una nueva escucha y con ella de nuevos placeres y emociones.» (Maisonneuve, 2001).
91 Ricardo Miranda relata una anécdota reveladora: «este mismo vals que la servidumbre de las casas señoriales aprende a hurtadillas, es transportado a la guitarra y bailado en el irregular piso de tierra de los cuartos de los callejones. Entonces se hace chiquito, de paso breve, picado, ajustado a las características del terreno.» Santa Cruz agrega este comentario lapidario: «Toda especulación sobre el vals criollo que tome como punto de partida el piso de tierra carece de fundamento» (Miranda, 1989: 30). Esto da una idea de las fronteras que existían todavía en esa época entre ciertos sectores sociales.
92 En las representaciones de la zamacueca en la fiesta de Amancaes, el famoso acuarelista Pancho Fierro toma el cuidado de hacer dos cuadros: el primero donde baila una pareja de negros, cuyo título es: En Amancaes 1840. En el otro donde baila una pareja de tipo europeo ricamente vestida está subtitulado: ¡En Amancaes (Zamacueca decente)!
93 Publicado en El Cancionero de Lima, n.° 329, lo que corresponde a los años 1919.
94 Se trata de la famosa «teoría» del piso de tierra sostenida por Ricardo Miranda: «… este mismo vals que la servidumbre de las casas señoriales aprende a hurtadillas, es transportado a la guitarra y bailado en el irregular piso de tierra de los cuartos de los callejones. Entonces se hace chiquito, de paso breve, picado, ajustado a las características del terreno.» carece de fundamento.…..».
95 La formulación es bastante torpe y hace creer que la ranchera es «una melodía argentina».
96 La venta a crédito en sectores de la población de modestos ingresos es ya muy practicada para la compra de libros y enciclopedias. Los comerciantes recurrirán a ello frecuentemente para proponer estos aparatos a amplios sectores de la población.
97 Esta colección es representativa de los gustos de una época: contiene por ejemplo una parte importante de la discoteca de Radio Nacional del Perú. La realización de la base de datos ha sido financiada por el GIS América Latina.
98 De Tahuantinsuyu, nombre del imperio inca. La expresión es de J. A. Llorens Amico (1983: 97).
99 Estos títulos pertenecen a la base de datos de la colección Estremadoyro.
100 Es interesante constatar que esta versión ha sido adaptada. Todos los términos de lunfardo han desaparecido.
101 El Cancionero de Lima, n.° 327. Texto completo, p. 386.
102 El Cancionero de Lima, nº 327. Texto completo, p. 384.
103 Se trata de la serie 66/129 publicada a comienzos de los años treinta. Cada número propone un promedio de 10 a 12 canciones.
104 El Cancionero de Lima n.° 329. Es interesante comparar las variantes. En su obra, J. A. Llorens Amico cita una versión recogida por Stein. El tercer verso es bastante significativo de las representaciones que algunos sectores tenían respecto a la población negra de esa época. «Desde hace un tiempo que los negros de Malambo
En lugar de marinera bailan tango
Con esa gracia y displisura
Lo han convertido en movimiento de cintura.»
Llorens Amico, 1983(?): 42.
105 También se puede leer en la página 190 del tomo 2 Los suicidios por Gardel, tango paródico que se burla de la emoción suscitada por la desaparición del célebre cantor.
106 La totalidad de los textos conocidos ha sido publicada por Carlos Alberto Leyva Arroyo (1999). Desafortunadamente la edición está llena de gazapos [errores de tipeo].
107 La polca estuvo marcada por la influencia del one-step pero también del pasodoble español.
108 Carta de Felipe Pinglo a su amigo, el pintor y caricaturista, Víctor Echegaray. Lima, junio de 1931.