1 Las voces de las mujeres se superponen generalmente a la lίnea melódica de los instrumentos. Esta práctica tradicional tiende a caer en desuso.
2 La especificidad de la factura de las flautas andinas realizadas con caña es utilizar únicamente el entrenudo para su confección. Lo que las diferencia de instrumentos de la misma familia como el shakuhachi japonés cuyo cuerpo tiene en el centro uno de los nudos de la caña.
3 Observemos que antes de los años 1970, los conjuntos de pinkillu sólo tenían tres tamaños: maltona en el caso de los más grandes, ajora para el registro intermedio y chible para los más pequeños. E.l haber añadido los actuales mama parece haber sido inspirado por la presencia de estos grandes instrumentos en las orquestas tradicionales de otras comunidades circunlacustres, en particular la de San Santiago de Pupuja, cerca a Pucará, departamento de Puno. La configuración del conjunto de pinkillu que prevalecía en esa época, se componía de 2 maltona, 3 ajora y 1 chible, el todo sostenido rítmicamente por una tarola (caja clara). No había tambor grande o bombo que hov en día completa a cualquier conjunto de pinkillu con ocasión de la Candelaria o de Carnaval.
4 Malta: mediano, medio, que se sitúa entre los exttemos (De Lucra, 1987: 109).
5 Recordemos que la palabra «sonido» no exisre en quechua ni en aimara, las manifestaciones sonoras se designan mayormente por su apariencia auditiva, por ejemplo chikchiy (Q.) para el granizo.
6 Los dibujos de los instrumentos han sido hechos con el concurso de Clémence Préaux.
7 El término mama asociado a otras entidades como las plantas o los minerales, los dota de fuerzas animadoras y germinativas.
8 Lo que nos remite a la vara o bastón que llevan los warayuq, cuyo tamaño corresponde a esta medida
9 Para mayor precisión sobre las medidas antiguas se consultará el artículo de María Rostworowski, 1981.
10 Del verbo quechua phukuy: soplar
11 Puntas: extremidades.
12 Espectro: distribución de las frecuencias de un dominio continuo y extenso (espectro sonoro).
13 Como lo veremos en la descripción de las qina que tiene otro orificio, situado bajo la flauta, correspondiente al pulgar, la digitación será modificada sin afectar su funcionalidad generadora de «canto» y «puntas» que acabamos de describir.
14 La manera correcta de toar, en quechua: allinta wirsuta wikch’u. Hrase compuesta de la palabra allin, bueno, de la palabra wirsu, del castellano verso, que designa la melodía o pieza musical llamada también tono, y del verbo wikch’uy que quiere decir botar (afuera) o entregar.
15 Variedad de bambú.
16 Los soplos de los wirsu.
17 Del término lluqsiy, salir y phukima que designa el palo hueco utilizado para atizar el fuego.
18 Se observa a veces dúos compuesros de tocadores que sostienen su instrumento en direcciones opuestas. Esta inversión se podría comparar con aquella que caracteriza el mundo de los ancestros y de los muertos.
19 «Esos dedos [de la mano izquierda: mayor, anular, índice] mandan y hacen la tonada o el verso [el canto] ».
20 «Los [dedos] de abajo hacen puntos».
21 ariedad de bambu chaqlla (Q.) utilizado para hacer los techos.
22 Embarcación de totora.
23 El número de tubos puede variar de 7 a 16 según las comunidades o las regiones. Donde los Q’eros de la región de Cuzco, a quienes hemos visitado, las flautas de Pan también tienen 7 tubos y se las llama qanchik sipas (Q.) (las siete jovencitas).
24 En quechua: ñawch’i. Es interesante observar que el término ñawch’i designa a la vez algo cortante pero también el canto, en la región de Huaroncondo (Cusihuaman, 2001: 73). Para describir la función de la mitad ira, los taquileños utilizan también la palabra puntas que designa las extremidades
25 Entrevista con Manuel Huatta de la isla de Taquile.
26 Estas denominaciones de tamaños de instrumentos se refieren a menudo a clases de edad de mujeres. Encontramos así los términos quechua altu mama (abuela), mama (madre) y liku (joven núbil) (Girault, 1968).
27 Nunca hay más de un par de siku chuli por orquesta lo que explica que el tamaño maltona es considerado central, la mayoría de los pares constituidos están repartidos entre los tamaños mama, maltona y liku.
28 A propósito de tamaños, si comparamos nuestras medidas con aquellas realizadas por Américo Valencia Chacón en su artículo Los sikuris de la isla de Taquile, publicado en el Boletín de Lima en 1980, notamos una diferencia sensible: mama: 73,56 cm, maltona: 36,78 cm, licu: 18,39 cm, auca: 9,19 cm. Observamos así que si bien la relación entre los tamaños no ha cambiado, la longitud del tubo más grande de cada tamaño es igual al doble o a la mitad de aquel al que precede o al que sigue, en cambio, el largo del tubo más grande del par más grande (que sirve de referencia) ha cambiado. Lo que significa que la altura de sonido general de este conjunto era más baja que la de la orquesta que yo solicité.
29 Huaylli: triunfo, victoria, canto triunfal; Haylli: entonar himnos de triunfo (Cerrón-Palomino, 1989: 43).
30 Entrevista con Mariano Quispe, fabricante de flautas en Taquile (Col. X. Bellenger, archivos audiovisuales del IFEA, ref. XBE-V3-F-0043-1).
31 Escuchen (Siku.Atipa.29.Tql).
32 Se observa que este orden procesional está invertido en relación al de las autoridades cuyos movimientos son dirigidos por el mandatario de menor importancia.
33 Este número ideal que puede variar sensiblemente de acuerdo a las posibilidades económicas de las familias, debe ser puesto en relación con las dieciocho divinidades principales, o apu circunlacustres, invocadas particularmente durante el gran ritual de Mulsina (cf el capítulo consagrado al espacio sagrado; y el artículo Bellenger, 2004).
34 Según la importancia de los conjuntos que cuentan en promedio dieciocho elementos ira y arka, pero pueden rener más de cuarenta siku.
35 «Estas familias no pueden mezclar su sangre».
36 Tamaño medido en una qina de Cinta k’ana realizada por Mariano Mamani Quispe, de Kollatta suyu en 1984. Para información, el mismo instrumento desrinado a acompañar la misma danza (Cinta K’ana de Taquile) fabricado en 2002 por el mismo artesano, mide 68 cm, las perforaciones no están situadas exactamente en los mismos sitios, muestran una diferencia que puede llegar a ± 1,5 cm. Si se sopla sucesivamente en cada uno de los instrumentos, destapando todos los orificios, se observa una diferencia significativa de cerca de dos tonos
37 Tamaño medido en un instrumento realizado por Mariano Mamani Quispe, de Kollata suyu en 1984. Para información, el mismo instrumento destinado a acompañar la misma danza (Awki Puli, de Taquile) fabricado en 2002 por el mismo artesano mide 77 cm, las perforaciones no están situadas exactamente en los mismos sitios, muestran una diferencia que puede llegar a ± 1,5 cm. Si se sopla sucesivamente en cada uno de los instrumentos, destapando todos los orificios, se obtiene una diferencia importante en las alturas. Lo que demuestra claramente que las alturas de estos instrumentos no son fijas y pueden cambiar de manera significativa de una orquesta del mismo tipo a otra, realizada sin embargo por el mismo artesano, con mayor razón si es un artesano diferente o un fabricante de otra comunidad.
38 Orificio ausente en las flautas pinkillu de Taquile.
39 Que significa en quechua: «Agujero del orro lado». T’uqu: hueco, orificio, ventana y wasa: dos, adv. afuera, del otro lado (Cerrón Palomino, 1989: 77).
40 La wankara es de mayor dimensión que el tambor de Taquile; puede medir hasta un metro de altura.
41 Para información, la manera más corrienre de afinar los charango utilizada por los mestizos en el medio urbano es para las cuerdas de abajo hacia arriba del instrumento 1 a 5: Mi5 La4 Mi, Do4 Sol4
42 Los números corresponden a la posición de las cuerdas de abajo hacia arriba del instrumento. I,os números en índice corresponden a la notación acústica europea de alturas de los sonidos, notación en la que el La del diapasón se anota La4 (440Hz).