IX. Un hombre polifacético
p. 145-161
Texte intégral
1Mi padre era muy perfecionista. Si estuviera vivo, no nos permitiría denominarlo ni pintor, ni fotógrafo, ni músico, ni coreógrafo, ni nada, porque para él, solo se le denominaba así al que tiene un título de especialista.
2Tenía una buena calidad: Miraba todo, para crear. Era inconcebible no verlo siempre ágil, imaginativo. Creaba muchas cositas con desechos: Metales, clavitos, alambres, lo que encontraba. Infaliblemente, iba al baratillo los sábados en primera hora y buscaba aquellas cosas coloniales. De allí, su afición a los museos de la Escuela Cusqueña. Si fueran cosas de procedencia incaica, mejor todavía. Tenía piedras talladas, tumis, etc. Encontraba siempre novedades. Si veía algo que era todo sucio, horrible, pero que tenía una base colonial y antigua, inmediatamente lo adquiría, a cualquier precio. Luego, en la casa, hacía hermosos objetos: Adornos, recuerdos, etc.; algo así como souvenirs. Cuando iban sus visitas de otros lugares, les enseñaba y de acuerdo a las inquietudes de sus visitantes, se les obsequiaba.
3Por ejemplo, un día, había encontrado una lámina metálica, con dibujos tallados en alto relieve, al estilo colonial. Esto, lo había acomodado como una ave, con alas. A la parte de abajo, había puesto una cosa metálica, blanca, al parecer de plata, como el pecho, el cuerpo de la ave y a esto le dio un doblez muy bonito con unos alambritos de corriente eléctica, de tal modo que era un adorno para colocar al nacimiento. Era así, creaba y creaba. Le gustaba dar forma a las cosas.
4También, era artesano. Tenía mucha afición para los tallados. Hacía los diseños en dimensiones reales; primero, en unos papeles y después, los usaba como plantillas para el tallado. Le gustaba la correcta utilización de líneas y curvas. Aplicaba las matemáticas con una precisión increible. Quería ser perfecto en todo. No le importaba demorar hora tras hora, días tras días, a fin de que su trabajo saliera bueno, conforme él lo consideraba. Lo que más he visto en él, es su dedicación al tallado. Así, para la casa, hizo los marcos de este sofacito. Invertía pues, en la adquisición de materiales especiales y hasta instrumentos. Tenía las herramientas necesarias.
5(Hilda Villasante de Villena) A medida que pasaban los años, más se dedicaba a la música. Entonces, le enseñó a su ahijado de bautizo y de matrimonio (un tal Miguel Chino) y le hacía tallar según su diseño. Ahora, Miguel Chino es un excelente tallador y lo llevan a Lima, a todas partes.
6(Rosaldina) Le gustaban mucho las figurinas. En esta época, había sido bastante delicado de salud y en su convalecencia, acá en el Cusco, se dedicó a las figurinas. Muchas de las que nos ha dejado se han deteriorado y las mejores están en la urna de Guillermina; unas pequeñas a base de maguey.
7También hacía bordados finos. Conocí un tapete para cubrir una mesa de centro, antigua, con patitas de león. Yo conocía ese tapete que había sido diseñado y bordado por él durante una enfermedad que lo acogió por bastante tiempo. Eso ocurrió cuando yo nací. Estuvo afectado por una especie de tumor en el cuello que llamaron ántrax. Parece que se debía a un exceso de grasa que se enraizaba. Entonces, por la dificultad que significaba mi crianza acá, mi mamá me dejó en Paucartambo con mi abuelita por vía paterna. Dicen que resultó un tanto problemática la intervención quirúrgica y que les obligó a permanecer todo este año en el Cusco, lo que mi papá utilizó para que, desde su cama, estuviera creando dibujos y bordando. Los hilos de su época eran unas especies de sedas, por supuesto, importadas. Era muy lindo el tapete para nosotras, empezando por Guillermina. Sería por la emoción de tener una primera nena. Era un pañal de un material similar a la lana, cuadrado, bordado en el centro con motivo de flores. Le encantaban las flores y entre los animales, las aves. Yo conocí el pañal sumamente viejito, que se deshilaba, pero me gustaba usarlo para cubrir las muñecas.
8Le encataba también pintar. Cuando yo estaba en el colegio, me asesoraba en mis trabajos. Era un rendido admirador de la naturaleza. Le gustaba utilizar la armonía de colores, conforme se presentaban en ella y exhibirla en cuadros, paisajes. Tenía todo en Paucartambo. Después de su fallecimiento, no hemos encontrado nada. Creo que andaba obsequiando. Eran acuarelas, a veces con un lápiz negro, con carboncillo nomás. Una vez, vi un paisaje, algo así como un cerro, una quebrada de Paucartambo.
9No conozco a gente que tiene pinturas suyas, porque el momento que yo he estado estudiando acá, él estaba allá. Sus amistades venían acá solo de paso y allá, en Paucartambo, era donde tenía esas cosas. Acá, la salita que teníamos era pequeña. Trajo un poco de sus cosas y bueno, no había espacio. Por otra parte, él quería arreglar primero la casa que estaba muy mal acondicionada. Pero sí, de niña, vi los dibujos y textos de colegio que él había tenido la curiosidad de guardar y hasta sus cuadernos. Tenía una letra hermosísima y, realmente, sus dibujos resaltaban. Me daba esos cuadernos diciéndome: “Para que tú aprendas. Las cosas se hacen así”.
10(Hilda) Mi papá era muy experto dibujando. Para la vestimenta de los Negros, de todos, ha dibujado: Su pechera, sombreros, etc. Inclusive, cortaba la tela y armaba los sombreros. Les dirigía para adornar, cómo, con qué, en qué forma, con qué clase de dibujo, en qué clase de tela, etc. En Paucartambo, me ha hecho bordar la falda de la Imilla44 que él había dibujado. Yo era su primer ayudante. A los Wakawakas les decía: “Esos toreros, tienen que ser con capas y en la espalda, con la cabeza de un toro, en esta forma, adornada con lentejuelas para que resalte“. Todas las ideas, les daba a los de cada comparsa.
11En todo se metía, nada de la Fiesta de Paucartambo ignoraba. Hasta daba ideas de la forma cómo se arreglaba el Guión que llevaba el del cargo. Eran personas bien conocidas que armaban el Guión. Así que, a mi papá, le suplicaban los del cargo: “A ver, señor David, ¿cómo podría hacer que acá vaya siempre la estampa de la imagen de la Virgen del Carmen, adornada, por ejemplo, con collar de perlas, escapularios por acá, detentes colgaditos por allá?” Con sus tres divisiones, el Guión se arma dos o tres días antes de la fiesta y después, lo desatan.
12Le gustaba la foto y más que todo, sacar animales en movimiento. Teníamos un perrito llamado Zapolín. A Servio (que era el único varón de la familia y el último, muy querido y mimado), un día le hizo agarrar una talega para que le dijiera al perrito: “A ver, entra, Zapolín“ y justo en ese momento, para tomar una foto. El chiquito, obediente, decía: “Entra, Zapolín, métete, Zapolín, métete”. El perrito daba vueltas nomás y mi papá iba de un sitio al otro, para tomar el momento oportuno. Al último, mi hermano acabó llorando porque el perrito no podía entrar a la talega. Así, tomó el perrito sacando la lengua y mi hermano llorando.
13Teníamos una propiedad ganadera lejos de Paucartambo; se llamaba Chaupiorqo. Teníamos campesinos que venían y cuidaban los ganados. Nos traían quesos, huevos, maíz, que producían y cada año, en diciembre, un torete. Mi papá entraba una sola vez por año a marcar los ganados. Allí también, tomaba fotos el rato que los campesinos estaban marcando. Bonitas fotos.
14También, le gustaba mucho sacar pajaritos. Después de la casa, en Paucartambo, teníamos un huerto donde ponía trampas para los pajaritos. Cogía bien y él mismo ha hecho jaulas lindísimas, de alambritos con armazón de maderita. Teníamos cualquier cantidad de pajaritos. Él se preocupaba de que estén bien alimentados.
15(Rosaldina) Él acostumbraba enviar las fotos que había tomado como recuerdo y felicitaciones para Navidad y Año Nuevo. Las obsequiaba con su mensaje. A mí, me dio una foto de la Virgen del Carmen.
16Yo hice en bachillerato, una tesis de investigación sobre los aspectos económicos de Q’osñipata. Él me dio las indicaciones generales para tomar fotos y colocarlas en mi trabajo. Entre las cosas que él me enseñó, fue decirme que aquello que me aparecía interesante, lo demostrara enfocándolo en primera línea, en un claro contraste con el tiempo y el tamaño de la cosa. Por ejemplo, siguiendo las instrucciones que me dio, tome la fotografía del cacao y también, vistas en el río Piñipiñi, en un traslado de productos, en una especie de lancha hecha por un árbol grande, grueso, en que habían abierto la parte central. Les encantó a los miembros del jurado la forma como presenté el aspecto productivo.
17Cuando yo era pequeña, mi papá tenía un museo lleno de cuadros de la Escuela Cusqueña, de piedras preciosas, incaicas, objetos de plata, monedas antiguas, joyas, láminas de filigrana y cosas así como el conjunto de Ch’unchus que ha regalado al Doctor Morote Best. Se han ido muchas piezas a colecciones particulares y al Museo Virreynal. Otras, creo que ha donado. Después de ese gran museo, volvió a armar otro, en una habitación de la casa. Guardaba y guardaba, diciendo: “Esta chafalonía es para mi vejez”.
18Él andaba auscultando las costumbres de la época y aquellas que podrían servir a enseñar o para hacer reír, las teatralizaba. Observaba los hechos del diario, el transcurrir de la vida y captaba aquello que pudiera servir. Todo lo anotaba de manera sintética. Le bastaba componer dos o tres palabras que ya tenía en la mente, de lo que iba a hacer. Allí, estaba la referencia del trabajo por realizar. En otras partes, creaba e imaginaba. Era muy imaginativo. Hacia estos dos lados, se inclinaba mucho y a nosotros nos inculcaba eso.
19Tenía don de actor. Él mismo interpretaba las piezas. En su niñez y en su juventud, ha actuado en todo y, especialmente, en el colegio donde tenían representaciones teatrales. Dicen que, años atrás, había llegado un señor con esas aficiones y que hicieron un dúo. Juntos interpretaban y hacían actuar a los jóvenes.
20Estando yo en la escuela, había fechas célebres, para resaltarlas en público, a través de la actuación literaria y musical. Así, por ejemplo, yo recitaba, bailaba o tocaba. Me enseñaba la profesora. Entonces, por decir, me daban una poesía. Yo iba a la casa y mi papá me preguntaba:
- ¿Va a haber una actuación para el Día de la Bandera y vas a tomar parte en algo?
- Sí, me han dado una recitación.
- A ver, recita.
21Y me hacía recitar aparte de mi profesora, o sea, como un refuerzo. En el colegio, en Educandas, les encantaba a las madres (españolas) que yo tocara piano o actuara en obras teatrales. Mi papá siempre estaba tras mío, aportando también de su parte en cuanto a la ejecución, la dicción, el tono de voz, la mímica. Yo sabía porque notaba mía trasnotación de lo que aprendía de la madre y de él. Era un apoyo, una ayuda, en la cual mi papá me enseñaba mejor. Me decía: “Por esta parte, eleva el tono de voz y aquí, lo bajas”. Cosa que a la madre le gustaba. Entonces, yo siempre salía actuando.
22Una vez, me informó mi papá que, en Paucartambo, habían urbanizado las actuaciones teatrales, llevando a escena algunas cosas del ocurrir diario que gustaban al pueblo porque eran de su idiosincrasia, de su medio de vida. Yo no pude ver esas actuaciones por razones de estudio. Eso de teatralización de adultos, tuvo dos facetas: Un completo conocimiento de la formación teatral y la creación de piezas para las actuaciones que se llevaban en Paucartambo y no aquí. Esas actuaciones eran en diversas épocas, porque he visto a mi papá componiendo, escribiendo. Me mostraba los textos para buscar mi parecer. La verdad que no sabría decir si me preguntaba simplemente como a una persona que gusta o no gusta o porque veía en mí alguna condición especial. Siempre me preguntaba; necesitaba opinión de los demás.
23(Hilda) Él se ha preocupado también de la cuestión educativa, de preparar números, de crear bailes con sus diálogos a base de comparsas también, pero para actuaciones teatrales y especialmente, para el 15 de setiembre, para la fiesta de Escuder y el donador del local de las escuelas de la Plaza de Armas. La donación había sido en el siglo xix. Siempre se recordaba ese señor con una misa, un desfile en la plaza y una actuación. Toda la función duraba tres o cuatro horas, con hartos números; largos, cortos, danzas, recitales y dúos de canto. Había otras actuaciones; por ejemplo, la del 7 de julio, en la cual, aquí, se celebra la bandera: la de la Guardia Civil, cuya Patrona es Santa Rosa de Lima, el 30 de agosto v el aniversario de la Sociedad de Artesanos. Como veían que mi papá era tan dinámico y activo, lo comprometían. El escribía los números y yo los arreglaba, ensayaba con mis alumnos y presentábamos. Por supuesto, él me acompañaba con el armonio.
24Para los policías, era con alumnos. De los números con adultos, mi papá preparaba a los miembros de la Sociedad de Artesanos. Además de esto, presentaba, cada mes, actuaciones para los padres de familia, con charla de fondo, para hacerles ver sus deberes, obligaciones para con la escuela, los hijos, etc. El salón de actos donde se realizaban las actuaciones, está en la Plaza de Armas, por lo que no había teatro. Esas actuaciones tenían mucho éxito, ¡cómo recuerdan mis alumnas que ahora son madres de familia! Ahora, nadie hace más eso. Ahora, no hay ninguna actividad cultural en Paucartambo. He estado de profesora desde 1947 a 1959. Siendo soltera, vivía con mis papás. Mis números siempre han resultado buenos gracias a mi papá, porque escribía y me colaboraba con la música. Yo los ensayaba y como me gustaban también, así es que. con bastante ensayo y con las niñas que aprendían de memoria, muy bien resultaban. Era fácil de transportar de la casa al Salón de Actos, al proseño y al armonio.
25Tengo varios números que mi papá ha enseñado a los niños. Eran graciosos, con su música v sus bailes. Por ejemplo, él ha escrito el diálogo del Ajusticiamiento para la Danza de los Doctores45 ¡Bien chistoso es!
Los Doctores
26Cuatro Doctores (con tarros, tongos, corbata gato, camisa blanca, levita, pantalón, chaleco blanco; flores en el hojal, lentes malogrados i libros grandes).
27Un Alcalde, un Regidor, un Cholo.
28Entran bailando por ambos lados (música de huaira) en columnas (retroceden). Al avanzar por 2da. vez, se colocan en línea horizontal, avanzan y retroceden. Cambia la música. Saltando, bailan i dicen; “orden”. Después, se colocan en columnas (otra música), bailan en círculo con los pies delante, con medias vueltas, pasan a la música huaira i se colocan en semicírculo.
29Se presentan uno por uno los Doctores, quitándose el tarro.
30Dr. 1 —“¡A vuestras órdenes! Dr. Calantrancas. Especialidad a favor de crímenes, abigeos, rateros i divorciados. Mi casa: Rumiccasa, Santa Bárbara N° 4010, quinto piso”.
31Dr. 2 —“A disposición. Dr. Camote; especialista contra las celosas. Domicilio: Munaipata N° 6, 9no. piso, cuadra 16”.
32Dr. 3 —“Con vosotros, Dr. Sancho Panza; juicios urgentes contra cólicos y vómitos. Vivo en Huanta, N° a b c”.
33Dr. 4 —“Con Ustedes, Dr. Rimaihuaman Virruga; especialista en defensas contra los ríos Mapacho, Quenccomayo, cuando hace averías. Calle Ihuaillanco, sótano N° 6 menos 8”.
34Dr. 1 —“Taita Alcalde...Alcalde papái.
35Jalar para códigos”.
36(Alcalde, Regidor, persiguen al Cholo. De hecho, lo traen i hacen arrodillar).
37Dr.1 —“¡Santigúate!”
38Alcalde i Regidor - “¡Cruzchakuy!”
39Cholo —“No sabero, papái”.
40Dr. 2 —“¡Holá indio! Ahora verás, los códigos, los artículos; a ver Doctores, listos. (Al Cholo) ¿Cómo te llamas?”
41Alcalde i Regidor—“¿Iman sutiiqui?”
42Cholo —“Susccurillo Ccespettupa”.
43Dr. 2 —“¿Qué oficio tienes?”
44Alcalde i Regidor —“¿Iman oficiaiqui?”
45Cholo —“Escuelero, escuelero”.
46Dr. 2 (al Dr. 1) —“Pase, Doctor”.
47Dr. 1 (con el libro en. la cabeza del cholo, cantando):
48Ccanchu caranqui (todos): Huaira. (¿Fuiste tú)
49maestriuta renegachec (aquel que daba cólera al maestro)
50deber moma rurac (aquel que no cumplía con sus deberes?)
51Ccanchu caranqui (¿Fuiste tú)
52chitailla chitanec (aquel que me quitaba mis carneros?)
53“¡Hola faltón, sácate calzón!” (le soba el Regidor).
54Cholo — “Amaña papái, mañana faltacusacñachu”. (Ya no más, patrón mío, cometeré faltas)
55Dr. 1 (a los Doctores) —“A ver, Doctores, listos los artículos. Hoy, Susccurillo ¿Qién ha hecho trabajar esta escuela?”
56Alcalde i Regidor —¿Pim cai escuelata rurachirccan?”
57Cholo —“Dionicio Condori Leoncio Yabarpuan”.
58Dres. —“Cholo bruto, ¡no sabe!”
59Alcalde i Regidor —“Manan yachanchu”.
60Dr. 1 —“¿Para quienes es esta escuela, indio inútil?”
61Alcalde i Regidor—“¿Pipacmi cai huasi?” (¿Para quién es la casa?)
62Cholo —“Ccullipampa huahuacunapac”. (Para los niños de Qullipampa)
63Dr. 1 —“¿Quién hizo trabajar esta escuela?”
64Alcalde i Regidor —“¿Pim rurchirccan cai escuelata?”
65Cholo —“No sabero yo, tú la sabes, papái”.
66Dr. 1 —“No recuerdo quién hizo trabajar”.
67Dres. - “No recuerdo. Tampoco sabemos”.
68Dr. 1 —“Al código, artículo 49, página 2. (Buscan). No hay”.
69Regidor —“Ya la sabero, papái Dr”.
70Dres. (todos) —“¿Quién?”
71Regidor —“La español San Sabastián Marca Escudero”.
72Dr. 2 —“No es Escunero, es Escudero”.
73Dr. 1 - “¿No sabes, cholo ocioso?”
74Cholo —“No sabes yo, ¡papái Doctor!”
75Dr. 1 —“Repite (Alcalde i Regidor): Ccatichicui rimasccanta”. (Repite lo que él dice)
76“Esta escuela...”
77Cholo —“Esta escuela...”
78Dr. 1 —“...Hizo trabajar Don Escudero, cholo bruto”.
79Cholo —“...Hizo trabajar Don Escudero, cholo bruto”.
80Dr. 1 —“No es cholo bruto, es Escudero”.
81Cholo - “No es cholo bruto, es Escudero.”
82Dr. 1 —“Esta ”casa“ es para los niños, indio salvaje”.
83Cholo - “Esta casa es para los niños, indio salvaje”.
84Dr. 1 —“¡No me insultes!”
85Cholo —“No me insultes”.
86Dr. 1 —“Párate”.
87Alcalde i Regidor —“Sayarici”.
88(Devuelve la vara el Cholo al Alcalde y se colocan).
89Dr. 1 —“A ver Doctores, listos. (Quitándose tarros i monteras, con la mano arriba): ”¡Viva Escudero! ¡Qué viva!”
90(Empiezan a bailar en columna huaira; se van por ambos lados i entran por el centro por parejas; se despiden de dos en dos, delante, quitándose los tarros, monteras i chullo i se entran. Telón).
91Así es el diáloguito escrito por mi papá, arregladito por mí y presentado la noche del sábado 15 de setiembre de 1956, con un éxito rotundo.
92(Rosaldina) Otra faceta de su vida: Le gustaba mucho organizar instituciones, clubs y asociaciones. Era autodidacta, pero tenía mi buen sentido organizativo y conocimiento también. Buscaba actualizarse en las áreas de su afición y andaba por esto adquiriendo libros, material. Así es que él comenzó la Sociedad de Artesanos, con joyeros, zapateros, carpinteros, mecánicos. Había hecho lo posible para que esa sociedad tenga su banda, en que él ejecutaba bajo. Dicha banda llegó a ser muy buena y muy mentada. Incluso, salió del ámbito paucartambino. Desgraciadamente, poco a poco, fueron desapareciendo los integrantes, falleciendo unos, otros ya no dedicados, etc. Mi papá mucho se interesó por la reaparición de esta banda. Citaba a los jóvenes para que se dedicaran a la música.
93Siempre estaba dirigiendo alguna institución, en su calidad de presidente o fiscal. Es así que integraba una asociación de paucartambinos dedicada exclusivamente a desarrollar acciones que beneficiaran al pueblo. Por ejemplo, en esto de que no falten alimentos, que haya carne, un pago por las maderas que se extraían de Q’osñipata, que dejaran algo para los ingresos del consejo, etc. Siempre procuró el progreso de Paucartambo. Antes, la Plaza de Armas no era muy presentable. Por ese tiempo, mi papá trabajaba en el consejo e hizo planos de remodelación de la plaza, con sus empedraditos; esas figuritas que daban al centro. También hizo los planos de la actual piscina municipal. Le gustaban los planos y casí se podía parangonar con un constructor. Entendía bastante de construcción, probablemente porque, en su adolescencia, trabajó donde el señor González que era fotógrafo y allá, también copiaba planos.
94Quería dotar nuestra provincia de aquellos avances que tuvieran en cualquier campo de la actividad humana y trasladarlos allá para el beneficio de todos, o sea, que no se vea una provincia atrasada. Se dedicó mucho a ello. Le encantaba Paucartambo y vivía para ello.
95(Hilda) En todo el pueblo, ha obsequiado, hasta en el mercado, una urna con la imagen de la Virgen del Carmen y sus comparsas. Todo ha mandado hacer con Santiago Rojas. Inclusive, a nosotras, nos ha pedido colaboración para adornar la urna. También mandó hacer juegos infantiles. Le habían nombrado padrino. Creo que pedía colaboración, inclusive hasta de acá, de personas acomodadas. Quedan todavía columpios, sube y baja, rodadero.
96(Rosaldina) Era bastante humanitario. ¿Veía a gente menesterosa? Entonces, en primer lugar, hacía algo de su parte hasta donde alcanzaba. Si no le alcanzaba para más, hablaba a las instituciones, gestionaba, utilizando su tiempo, su dinero, sus viajes. Así, internó a varios niños huérfanos en los orfelinatos, obligándose a visitarles y a seguir la trayectoria de su instrucción. Cuando concluían, les buscaba trabajo en hogares donde pudieran estar muy bien. Por ejemplo, en la Institución de Belén, colocó a muchos huerfanitos, tanto que los niños lo conocían como padre y a nosotras como hermanas. Actualmente, tres de esos niños residen en los Estados Unidos, habiendo adquirido su profesión, y uno trabaja en un laboratorio químico de medicina.
97A esa labor se dedicaba. Una vez, una señora, por efecto de no sé qué enfermedad, quedó casi ciega. La trajo al hospital él mismo. Últimamente, ha traído allá a un campesino viejito que no tenía más familiares y que andaba como mendigo. Entonces, él, incluso, le dio parte de la ropa para llegar al asilo de ancianos y lo interné). Se preocupaba por esas personas, les visitaba llevándolas algo de su parte. Tenía que dar ciertas aportaciones como obligado por la gente que había llevado. Le costaba a él, pero lo hacía con mucha dedicación.
98En cuanto a su cargo de subprefecto, él no decía nada. Probablemente, hay muchos cargos, los cuales, por su modestia demasiado fuerte, no nos hacía conocer, pero que, a través de sus obras y acciones, han dejado huellas. Yo solamente cogía de sus expresiones. Por ejemplo, me enteré escuchándolo decir: “Cuando yo estuve de subprefecto...”. Parece que lo organizó de tal forma que la provincia era bastante limpia, que se preocupó por el agua y que trató de establecer abastecimiento por el consumo local. Después, creo que allí originó el hecho de remodelar la plaza y el parque. Desde esa fecha, estuvo en su mente la construcción de un mercado. Él dejaba trasuntar sus inquietudes a través del ejercicio de la subprefectura. Es así que, siendo el folklore una de sus dedicaciones preferidas, se preocupó en primer lugar por evitar la extinción de los conjuntos. En segundo lugar, por evitar la pérdida de la originalidad. En tercer lugar, porque siempre constituían un hermoso atractivo turístico y cultural. Desde luego, subrayaba en todo momento, que era una forma de contribuir a la celebración de la Virgen del Carmen.
99Cuando estaba pequeña, existían pocos conjuntos. Tanto así que no conocía los que ahora se desarrollan. No conocía los Saqras, los Auqas Chilenos, las Qoyachas. Pero conocí un conjunto que se llamaba Qanchi. El traje era como el de los K’achampas; bastante adornado. Ha desaparecido. Mi papá consideraba que esto iba a suceder si es que alguien no se preocupaba por la permanente renovación, a fin de que en los conjuntos, integraran los paucartambinos que tenían cierta disponibilidad económica y también cierta facilidad para la danza. Con todos los modos y medios a su alcance, él traté) de interesar a los jóvenes, de incitarlos para que se desempeñaran. Insufló en ellos este espíritu de ejecución, de integración, de baile, de danza, de coreorafía. Él visitó casa por casa, buscando a los jóvenes e inclusive, haciéndoles atenciones. A cada quien iba donde los padres y les hablaba, diciendo: “Oye, tu hijo puede hacer esto, puede hacer el otro y tú puedes darle las facilidades del caso”. Integrar uno de esos conjuntos significaba un desembolso económico. Los disfraces son carísimos y fuera del alcance del común de la gente. Como antes la situación económica era más llevadera que la actual, los integrantes tenían dos o tres trajes. Es así que el día de la Entrada, se ponían un color de zapatos adecuado con su traje y el día de la fiesta, lo más elegante, lo más costoso; cambiaban todo. El disfraz de Entrada servía nuevamente solo para la Despedida. Así, siempre lucían impecables, pero era costosísimo. Ahora, cambian solamente de blusa o camisa.
100En todo esto se había fijado mi papá, porque tenía un gran sentido de organización. Era muy metódico. Al hablar a estos señores, visitarlos, ubicarlos en sus domicilios y convencerlos, formó el conjunto. Después de haber tenido lista una coreografía, con una letra y una canción, indudablemente que mi papá les dio a los conjuntos la forma de estatutos, las reglas, las normas de comportamiento y conducta. Recuerdo que por expresiones de mis padres, las personas que integraban estos conjuntos, debían aplicar en todo momento su espíritu religioso, demostrando una conducta intachable, inmejorable, para lo cual se establecieron unas especies de sanciones a quienes, por alguna casualidad, infringiera. Existían esas normas genéricas en cada conjunto.
101Luego, después de esta organización, como cada quien vivía de acuerdo a sus concepciones, él se hacía el director obligado de todos los conjuntos. ¡Cuántas veces hemos ido nosotras mismas a recordar que va debían ir a los ensayos los bailarines! Aquí, en el Cusco, también muchas veces, ensayaron en la casa de Miracalcetas, los integrantes que estaban de paso por acá. En este sentido, él se preocupó muchísimo a fin de que, llegada la fiesta, no hubiera distorsión o equivocaciones. Lo peor para él, hubiera sido una música mal ejecutada, como las de este año. Eso lo hubiera enfermado. Igualmente, hubiera sido con aquel que no bailara, que no hiciera conforme a lo que él había pensado. Quería hacer de los integrantes unos excelentes ejecutores de su danza correspondiente. Se preocupé) para que hubieran concursos, para iniciarles, para estimular en ellos el deseo de una gran ejecución, de una buena presentación, a fin de que hubiera calidad.
102También, en el curso de la fiesta, no dejé) de preocuparse por los desfiles, o sea, la ejecución de las coreografías en un tabladillo, donde está un jurado. Contrariamente a otras personas (como Segundo), él era partidario del desfile, pero en un día y un horario que no se alternara con las festividades. Por ejemplo, el cuarto día, el 18. Ahora, por razones de economía, el 18, la mayor parte de los conjuntos no se visten. El objetivo de mi papá era que la gente visitante y la niñez pudieran apreciar de una forma más pausada e integral, la totalidad de los conjuntos. Actualmente, casi no se puede ver la ejecución integral de las danzas, porque hay simultaneidad46.
103A propósito de la Romería, no he visto todos los conjuntos ir al cementerio. Me parece que eso fue una atención que, posteriormente, se hizo a los integrantes de antaño. En este sentido, no estoy tan informada. Salí de mi provincia muy pequeña. Yo me atrevería a decir que la visita a la cárcel y al cementerio, las introdujo mi papá. Él era siempre humanitario, siempre ha tenido ese sentido social y ha pensado en los demás.
104La participación de los conjuntos en la Semana Santa del Cusco, se remonta a la creación de esta, con el Doctor Humberto Vidal, más o menos, en el año 1948. El equipo que integraba la organización, había pensado en la presencia de las provincias, a través de sus manifestaciones artísticas. De ahí que el ingeniero Montesinos, con buen ojo visor, se trasladó a la Fiesta de la Virgen del Carmen, a conocer y explorar. El Doctor Vidal hizo llamar a mi papá para que le diera la información y mi padre fue el que le concertó. Por primera vez, vino un conjunto folklórico con él a la cabeza -creo que fue el de Contradanza. Él lo organizó, lo ensayó y lo programó. Incluso, tiene la virtud de haber insertado los conjuntos paucartambinos en la vida cusqueña, para que conocieran. Aquel año, los integrantes llegaron a nuestra casa, porque no había alojamiento.
105Entonces, al participar en la Semana del Cusco, donde vinieron conjuntos folklóricos y personalidades representantes de las artes y de lo mejor que tenían en cada provincia. Paucartambo quedó a la cabeza, notoriamente por la exquisitez de sus conjuntos, la calidad de su presentación y ejecución. Fue una cosa impactante. Entonces, mi papá, cada año, traía una danza diferente de tal modo que hacía conocer la riqueza del folklore de Paucartambo. Cada conjunto debía exhibir una gran variedad y riqueza coeográfica y mi papá calculaba que esos conjuntos podían ganar los premios. Precisamente, con ese criterio, fue creando y añadiendo coreografía, letras y música para algunos conjuntos que tenían pocas.
106En cierto año, el municipio organizó un concurso con un trofeo: la Ñusta de Oro. Las condiciones eran que, durante la presentación de tres años, en la Semana del Cusco, a través de dos conjuntos diferentes, cada vez, la provincia ganadora debía obtener el primer premio en todo. Este reunía varios requisitos, entre los cuales: Coreografía, letras, variedad, armonía, presentación, genuidad y originalidad. Mi papá fue el artífice para que estos conjuntos ganaran siempre el primer premio y que, de esta forma, se llevaran la Ñusta de Oro. Esos méritos han hecho que, desde entonces, Paucartambo sea considerado la Provincia Folklórica. La Ñusta está en el municipio. Vinieron los Saqras, los Ch’unchus, los Qollas, Contradanza y el Ch’allalla Palchaschay; un canto popular muy pequeño. Mi papá lo aumentó y le creó coreografía.
107Como las bases del concurso decían: Presentaciones mestizas y autóctonas, el primer año, él trajo una danza de Q’eros con los mismísimos campesinos. Eso quiero subrayar. Mi papá introdujo la atracción campesina. Los Q’eros ejecutaron su Pukllay su Carnaval. En realidad, a nadie gustó porque eran unos sonidos con poco requiebro, poca variedad musical, al contrario de la música moderna, una tonalidad medio continua de unas tres notas, poco ritmo y algo primitivo. Y cantaban, como acostumbran, a los hechos importantes que suceden en su comunidad. Por ejemplo, “La vaca mora tiene una cría, nuestro vecino ha sido alegrado con un nuevo hijo, etc.”, con un tamborcito y un pito nomás. Algo extraordinario para estudiosos, pero para el común de las gentes, ¡un disparate! Tanto que hubo emisoras radiales que dijeron que ¿cómo era posible que una cosa así obtuviera un premio? Salió el Doctor Barrera Murillo, un antropólogo muy estudioso y dijo: “Me extraña que seamos tan incultos. Nosotros hemos tenido el privilegio, el gran honor de conocer esto, sin necesidad de trasladarnos hasta Q’eros”.
108Estos fueron dos campos en los cuales tuvo participación Paucartambo y también, los gané). Al mismo tiempo, con los conjuntos mestizos, mi papá también trajo por primera vez a los Sargentos que ejecutaban los mismísimos campesinos. Vinieron los Q’ara Ch’unchus (bailado por los campesinos de la zona de Paucartambo, para la fiesta de la Virgen del Rosario, Patrona de la Parroquia) que celebraban en el caserío de Llaychu. Allí tenían una imagen de esa Virgen muy hermosa que traían en procesión al templo de Paucartambo.
109Era una fiesta con conjuntos folklóricos netamente indígenas, en que había también Q’ara Takas, que tenían una especie de falda trapezoidal de cuero, muy adornada con objetos de plata y el chaleco, también. Lo que más me impresionaba, eran unos chukus sumamente altos, que llevaban en la cabeza. Tinto que el bailarín siempre intentaba ayudarse con la mano izquierda y la mano derecha, en la cintura. Era enorme, impresionante. Los bailarines entraban saludando a la Virgen del Rosario con tamborcitos y pito, bailando desde la esquina de la Plaza de Armas, hasta el templo. Había también un campesino que llevaba la achiwa. También tenía la suya el Niño de Año Nuevo, va que es costumbre en Paucartambo poner una acchiwa tras el Niño y tras la Virgen. Por eso que se le pongo al Niño de mi casa. El campesino debía tener una contextura atlética y ser muy diestro para hacer bailar esa sombrilla tan grande con gracia. Inclusive, la tiraba, la agarraba, la movía y ejecutaba una serie de movimientos. Era un espectáculo. Como en mi casa eramos personas que admiraban el folklore, el 7 de octubre, todos ibamos a presenciar. Probablemente, al verlos a mis padres ir a esas celebraciones, habríamos cogido la afición.
110Debo señalar que cada vez que vinieron al Cusco los conjuntos paucartambinos, aunque sea el más menospreciado, siempre estaba mejor que los otros participantes del resto de las provincias. Al Chukchu, trajeron y causó sensación. Había un conjunto que ha desaparecido desde muchos años: Panaderos, que era una satira a los panaderos. Mi papá no lo quiso reactivar, porque no le parecía hermoso como para presentar. Había ciertas exageraciones con el motivo de simbolizar el amasamiento del pan: enharinaban a los presentes. A mi papá le gustaba todo aquello que fuese delicado, suave, bonito. Pero no lo violento, agresivo, lo que denotara cierta incomodidad para el observador. Analizando, observando bien las características de cada conjunto, le aditaba, le completaba, le mejoraba, pero en el mismo contexto, en su mismo espíritu, sin alterar para nada su originalidad.
111Él había planeado hacer una gira al extranjero, hasta España y París, con un equipo de unas veinte personas, sin incluir los músicos. Los bailarines debían aprender a ejecutar todas las danzas y los músicos, todas las músicas. Se hiciera una presentación popular acá, en el Estadium o en la Casa de la Cultura y una para mi estrato diferente, en un teatro. Se llegaría a Lima y se hiciera lo mismo. Estas representaciones iban a servir para recoger fondos. Pero en eso, los veinte muchachos que ya comenzaban a ensayar, dijeron que no tenían posibilidades para ir al extranjero y que sus trabajos los entorpecían. Empezaron a poner dificultades y obstáculos. Alguien nos dijo que era por insinuación de determinadas personas a quienes no les agradaba la idea.
112En cuanto a la información de los campesinos, a mis padres les gustaba muchísimo averiguar. Tanto que mi papá ha hecho de padre de una campesina, ahijada suya para el famoso urpipusay, lo que no es tanto matrimonio indígena, sino el compromiso matrimonial que sirve de inicio al sirvinakuy. Había sido su alujada de bautizo, una tal Ubaldina. En Paucartambo, las personas mucho lo nombraban de su padrino y él aceptaba de buen gusto. Generalmente, lo hacían familias íntegras y padrino de todo. Por ejemplo, a una pareja hacía casar. Eera pues, padrino de matrimonio. Esa pareja tenía sus hijos y seguía siendo padrino de bautizo. Se confirmaban y seguía siendo padrino de confirmación. Tanto que la juventud le había sacado una especie de colgadura. Decían:
- Oye ¿lo has visto al señor David?
- Sí.
- Pero ¿cómo has podido hacerte ver?
- ¿Por qué?
- Escápate porque te hace casar.
113Mi papá había hecho de padre justamente para adentrarse en esa costumbre. Entonces, recibía mucha información del campesinado, cuando era menester conocer sus costumbres y usos. Él hacía eso; se vestía de campesino y se adentraba. Es un procedimiento que mucho usa la gente extranjera que viene acá a trabajar en convenio. Yo lo he confrontado esto, porque mi marido estuvo integrando un equipo de investigación de cultivos andinos en Písac; en toda esta zona de Kuyo Grande y Kuyo Chico. Lo acompañe y le ayudé en algunos aspectos. Era un equipo inter y mutidisciplinario, un convenio con Holanda. Cuando fuimos, vimos a unas campesinas rubias, de ojos celestes, picando los ollukus o las lisas, en un ruedo, sentadas en el suelo, pero con los dedos sangrantes. Eran tres señoritas doctoras que habían venido a hacer un trabajo de investigación y se habían vestido igual que las campesinas. En esa comunidad, el alcalde, un campesino que me llamó mucho la atención, que hablaba muy bien el castellano y que tenía grandes dones de anfitrión, me dijo: “Esas gringuitas son mis huéspedes. Están alojadas en mi casa”.
114Por supuesto, no dejé traslucir el método de investigación que aplicaba. Me reservé eso porque el campesino de Písac es totalmente diferente del de Paucartambo. A lo mejor, me parece así porque soy de Paucartambo; conociendo sus costumbres, su idiosincrasia y, con ellos, puedo tratar en cualquier momento. En Písac, yo era una desconocida. Lo que he comprobado con verdadera extrañeza, es que este campesino es sumamente reservado, cerrado para la gente que no conoce. Ni siquiera una información puede dar. En Paucartambo, la gente es más abierta, más gentil, más pródiga en atenciones o siquiera, en palabras. Por las alturas de Písac y de Calca, es muy difícil hacer una investigación. El campesinado tiene una máxima que dice en quechua: “Al foráneo (y dentro del término está el mismo peruano, el mestizo), hay que engañarlo nomás”. Si esa es la filosofía de ellos, tú puedes estar haciendo tu investigación y ellos te dicen lo que les da la gana. Esto ha pasado con muchos cronistas, estudiosos e investigadores. Por eso, nada es cierto, todo está en el terreno de las suposiciones. Es en este sentido que se le toma a Garcilaso de la Vega. Nosotros sabemos perfectamente sus inconveniencias y podía haber sido cierto como no, también. Entonces, yo le hablé de eso, tocándole sutilmente el tema al señor alcalde, representante de esa comunidad, que era un campesino elegantemente vestido, igual que las mujeres.
115La historia de mi patria es terrible y el coloniaje fue la cosa más espantosa. No sabemos nada a ciencia cierta, con los destrozos que hicieron los españoles, con esa forma tan agresiva, violenta e inhumana de conquistar. Indudablemente que ellos explotaron con mayor crueldad y engaño que los incas, aplicando su sistema de sanciones, los obrajes, la explotación al campesinado, la miseria en la cual hicieron trabajar, etc. Fue lo peor. Entonces, teniendo la desventaja de una conquista tan cruel, los campesinos temían (y se dice que hasta ahora dura esto); razón por la cual los de Písac no quieren trabajar con gente foránea.
116Cuando, desde Cajamarca, hicieron saber que necesitaban oro par rescatar a Atawallpa, porque los españoles sabían que, tomándolo preso, sojuzgaban a todo el imperio, se dice que trajeron oro de todo el sector de la selva paucartambina. Efectivamente, antes, había bastante oro por ahí. Mi papá me contaba que el año en el cual se casó, fue a Waysampilla con mi tío Ángel y mi abuelo; de los cerros, así, con el dedo, sacaban pepitas de oro.
117Claro que el mismo Atawallpa era un usurpador. Sin embargo, había que defenderlo, su vida, su estado, su propiedad, frente a una potencia invasora. Entonces, cuando se dio la orden que aportaran con el oro necesario para procurar el rescate, los del Cusco, capital del imperio, (los de Wáskar) vieron el peligro y se trasladaron hacia la selva, hacia Paucartambo. Wáskar ordenó que se fueran a esconder y se llevaran lo mejor. Fue cuando los indígenas se trasladaron hacia la selva y a lugares muy ocultos, muy bien determinados, a fin de que los españoles no lograran encontrarlos. Garcilaso dice que se habían refugiado en todo ese sector y que había gente que se quedaba allí, con fines de información y de cuidado de la parte en la cual los españoles se estaban introduciendo.
118Fue así como huyó una parte de ellos hacia Q’eros. De ahí que, durante siglos, mantuvieron su organización, forma de vida y cultura. Fueron los últimos. Así es que esta comunidad no era una propiedad de nadie, ya que ellos se posesionaron de aquella región que es una cordillera oriental, con puna, ceja de selva y selva. Tiene las tres características. Se dice que era muy difícil llegar a ese lugar estratégico, que guardaron un secreto absoluto y fueron impenetrabales.
119Hay leyendas e historias muy interesantes en relación a Paucartambo. Por ejemplo, se dice que por la selva están tres ciudades incaicas perdidas. Incluso, se habla del Paititi donde podrían haber sido trasladados los momumentos en oro de veinticuatro quilates, en tamaño natural, de cada Inca. Entonces, desde esta época, todo el mundo quiere descubrir el Paititi, Apukatinti, Kayanga. Son muchas ciudades que, por allí, se dice que están perdidas, muy encerradas.
120Q’eros es la comunidad que más se ha mantenido cerrada en su cultura. En mi niñez, no dejaban concocer a nadie, a excepción de un hermano mayor de mi madre que se llamaba Ángel Valencia. Mi familia había tenido unas propiedades por Waysampilla. Waysampilla Rojo colinda con Q’eros. Mi tío Ángel, mayormente trabajaba esa propiedad. Era rubio, alto, crespo, de ojos verdes. Y hasta que lo vieron blanquito, con esas características, los demás campesinos decían: “No, este es extranjero y sabe Dios lo que nos hará”. Pero los q’eros vieron que no todos eran malos y poco a poco, a través de hablar con él, congeniaron y a él solo le dejaron entrar. Eso, en los años 1948, más o menos. En 1950, la Organización de las Naciones Unidas, especialmente el Departamento de Educación, se interesó mucho e hizo lo posible por estudiar esta comunidad. Hasta en tejidos representaban a su flora y fauna.
121Mi papá, que congeniaba con mi tió Ángel, se había hecho llevar una vez; por supuesto, con muchos años de preparación. Ya casado, ha ido donde los q’eros. Tenía vestimenta genuina, autóctona de ellos. Conocía sus usos, sus costumbres, o sea, que él era un libro abierto sobre esta comunidad. En Q’eros, había todavía costumbres incaicas y la misma vestimenta era de la época de los incas. Usaban la almilla, el unku (más un pantalón cortito) y el polqo, zapatos de cuero de llama o de ganado. Yo he conocido a Q’eros en la casa de mis padres, porque venían con mis abuelos. Me parecían seres raros por su forma de vestir. Mi papá les convinció de que debían aprender a leer y escribir. No lo necesitaban. Prácticamente, se desarrollaban como eran y tanto que, una persona que no podía ser jamás profesora, una criada de mis abuelos, fue la primera maestra allí, porque los q’eros no aceptaban a ninguna persona que no fuera conocida.
122Así que, a mi papá, le gustaba ser investigador, saber. De esa manera, ha recogido informaciones de esas fuentes. Llevaba su libreta, en la cual todo apuntaba.
Notes de bas de page
44 Imilla: Palabra aymara que significa ”mujer joven”. La Imilla es la mujer del alcalde, jefe de los Qollas. Su rapto por el Rey (jefe) de los Ch’unchus, origina la Guerrilla, de la cual salen vencidos los Qollas.
45 Doctores, Siklla o Wayra: Danza pantomímica que ridiculiza a los hombres de ley, los cuales tiranizan al “indio” iletrado. Reproducimos la comedia de don David, tal como la ha escrito. En los diálogos, hemos indicado, entre paréntesis, la traducción de las partes quechuas no precedidas por su significado en español.
46 El problema ha sido solucionado por el hecho de que, el 17, todas las cuadrillas van a ejecutar sus coreografías en el patio, muy amplio, de la nueva cárcel.
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