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    Plan détaillé Texte intégral Navidad Año Nuevo Carnavales Cuaresma Semana Santa. Domingo de Ramos Lunes Santo Miércoles Santo Jueves Santo Viernes Santo Sábado Santo Domingo de Pascuas Cruzvelakuy San Juan Corpus Christi Patrón Santiago Virgen del Carmen: 16 de julio Virgen del Rosario Todos los Santos San Andrés Ritos Fúnebres Notes de bas de page

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    VI. El ciclo de fiestas

    p. 85-109

    Texte intégral Navidad Año Nuevo Carnavales Cuaresma Semana Santa. Domingo de Ramos Lunes Santo Miércoles Santo Jueves Santo Viernes Santo Sábado Santo Domingo de Pascuas Cruzvelakuy San Juan Corpus Christi Patrón Santiago Virgen del Carmen: 16 de julio Virgen del Rosario Todos los Santos San Andrés Ritos Fúnebres Notes de bas de page

    Texte intégral

    Navidad

    1Antes, hacían Cargo de Navidad. El prioste16 hacía arreglar el nacimiento en la iglesia. Era grande, al lado del pulpito. Bonito lo arreglaban. El prioste tenía que proveer todo a la iglesia y después de la misa, invitaba en su casa un poco de té y ponches a personas conocidas, familiares. El primer invitado era siempre el sacerdote. En la misa, cantaban villancicos, con cada clase de instrumentos para llevar el compás. Un chico tenía como especie de pandereta que ellos mismos preparaban, cortando latitas. Otros, pajarillos hechos de latita, con su pitito. Ponían agua y eso soplaban y hacían cantar, como si fuera efectivamente un pajarillo, parecido al jilguero. Otros llevaban tamborcito, otros una botella vacía y un corcho. Entonces, frotaban la botella y sonaba. Así era antes. Ahora, ha desaparecido.

    Año Nuevo

    2Era una fiesta campesina. Los campesinos festejaban al Niño de Año Nuevo con entradas especiales y bandas de pitos17. Allí entraban unos caballos enjaezados con colores y los jalaba una mujer bien maquillada, con blanco, chapudo y rojo en las mejillas. De aretes, se ponía cascara de huevo; encolaban con tela para que no se rompa. Era un indígena disfrazado de mujer. El hombre de la pareja se vestía con traje de color, como un general, con un casco o especie de payaso, pintada la cara de negro. Él arreaba un caballo adornado con banderillas a la espalda. Preparaban como especie de montura de cuero, medio triángulo. Allí, armaban banderillas cruzadas; la mayor parte peruanas. En la cabeza tenía otros adornos con sus colgandijos en las orejas, con borlas. Tenía la hociquera de tela de color, adornado. Le colgaban al cuello esas tres o cuatro campanas que usaban los arrieros, llamadas cencerros. A la baticola, era también otra tela adornada con colores, como la pechera.

    3Esta danza se llamaba Albazo. Iban a disfrazarse por la capilla de Qolqa, que está arriba, la antevíspera de Año Nuevo y bajaban con tres banderas en palos grandes y la banda. Había también ese ch’unchu que se llamaba Taiku. Entre dos cargos, hacían la fiesta. El prioste de Campo Santo tenía que preparar esos bailarines de Albazo. Otro era del barrio de Q’enqomayu, en Pueblo Libre.

    4El pueblo estaba divido en dos barrios18: Karpapampa pertenecía a Q’enqomayu, pues, y Kallispukyu, a Campo Santo. A cada barrio pertenecen las comunidades de esa ruta. Así, Kallipata pertenece a Campo Santo. Ahora, han dividido en cuatro porque han aumentado los pobladores y los vecinos. En mi niñez, en el barrio de Q’enqomayu, había paite de campesinado y parte de clase media. Ahora, hay uno que otro campesino, pero es más en Campo Santo y también, para arriba, pasando el estadio. Se está ampliando la población para el norte. Campo Santo era puro campesino. Ahora, mezclado es. Toda clase de vecinos hay; la clase media que es la mozada y la clase campesina. Algunas fiestas celebraban de los dos barrios, por ejemplo, Año Nuevo. Ahora, ha completamente desaparecido. La Virgen del Rosario y Corpus Christi eran también fiestas campesinas.

    Carnavales

    5Antes, la gente media reunía cascarones de huevos, hasta compraban. Recolectaban hierbas de olor, hacían hervir eso y con esa agua de olor, rellenaban el huevo y la boca lo tapaban con una tela con sebo. Se pegaba y nada salía. Con eso, como si fuera bombilla, arrojaban a la gente entre hombres y mujeres. Después, jugaban con almidón de papa o con harina de trigo. Preparaban los campesinos, para vender. Hacían unas bolsas o talegas del cuero de animales que degollaban y allí, rellenaban y vendían una media arroba, una arroba de almidón de papa. La gente se echaba también baldes de agua, pero más jugaban con cascarones. Habían casos en que a algún chico lo jalaban al río y allí, lo mojaban. En las casas, no había agua ni pila.

    6Para Carnaval, había danza entre los campesinos; Sargentos nomás. Los bailarines llevaban antutas de unos dos metros de largo, como los Q’ara Ch’unchus. A la cabeza, amarraban watanas de un metro y medio, esos adornos para las trenzas de las mujeres. Tenían sus garzas por la cabeza. Hacían figuras como culebras.

    7Los días antes de Carnaval, había la costumbre de hacer recibir la vara; este juramento de los nuevos alcaldes de las comunidades. Cada una tenía su alcalde y sus regidores. Así, en buenos caballos, bajaban de todas las comunidades para juramentar en la Prefectura. Venían con bailarines de Sargentos.

    8Un año (en 1950 creo), las comunidades del lado de Muyumarka, Kusipata, etc., estaban bailando en la Plazoleta de Santa Rosa en Karpapampa y otras comunidades habían bajado de acá, del frente, de Llaychu, Sisaq Pukyu, Tinteq, también a juramentar. Salieron bailando con Sargentos. Los q’eros estaban bailando y resulta de que, como estos de Tinteq y Sisaq Pukyu estaban recorriendo las calles, allí en la plazoleta se encontraron con los Q’eros. Como estaban borrrachos en cada grupo, se había suscitado un combate feroz con esas antutas grandes; como animales se habían agarrado. Heridos habían habido, hasta muertos. Esa fecha, no habían guardias civiles. El subprefecto se vio en apuros; soldados no más. Desde esta vez, lo prohibieron el uso de esas antutas a los Sargentos.

    9En el templo, tres días velaban al Santísimo. Eso se llama las cuarenta horas. Hacían cargo también. Había mi prioste que llevaba banda que tenía que tocar todo el día delante del Santísimo. Eso era de clase media. Miércoles, el cuarto día de Carnaval, iban todos a misa a hacerse poner las cenizas. Eso es una marca que pertenecemos a Dios. Esta ceniza preparaba el sacristán, quemando esa palma bendecida que el Domingo de Ramos reparten.

    Cuaresma

    10Para Cuaresma, el sacerdote tenía que contratar unos tres o cuatro padres del Cusco para que hagan Misión y Cuaresma. Iban dominicos. Otras veces, franciscanos, por ocho días. Eran pagados por el párroco. Tenían que decir plática por la mañana y en la noche. En la mañana, quechua y en la noche, castellano. Bajaban campesinos. Cumplían con la Iglesia. Había mucha fe. El viernes’ no se comía carne.

    Semana Santa. Domingo de Ramos

    11Tenían la obligación de traer palmas los de Q’osñipata, a caballo, por camino de herradura. Después de la bendición de palmas, abrían la puerta falsa y repartían a toditos los oyentes de la misa. Recorrían las calles en procesión, repartiendo. No se hacían figuras con las palmas. Se daba la vuelta a la plazoleta. El sacristán, con esa cruz alta que llevaba, golpeaba tres veces la puerta principal y recién abrían. Me imagino que eso habría sido pues, la entrada de Cristo a Jerusalem. La mayor parte-de las palmas conservaban para esas almas pobres que no tenían nada, nadie. De esas palmas hacían cruz y eso, en lugar de Santo Cristo, lo ponían al pecho, como si estuviera agarrando el cadáver. Otros, lo ponían a las puertas, al interior de la casa.

    12Por la tarde, tiene que venir el prioste del Señor del Lunes Santo, el Cristo que está en la capilla. Entonces, sacan la imagen afuera, la lavan con agua florida comprada. Cuando era chico, lavaban con esa agua de olor, de hierbas que hacían henar. Limpiaban todo el cuerpo de la imagen con algodón y agua. Así que cambian la imagen, lo preparan y lo ponen a su anda, al centro, y allí comienzan la víspera, en la noche de Ramos. Entonces, el prioste tenía que llevar su Guión con cintas y criaturitas vestidas de angelitos.

    13Había la costumbre de vestir también de angelitos a los chiquitos en el Viernes Santo y el Domingo de Ramos. Tenían que poner toda clase de joyas de valor; las alas y la pechera en forma de corazón, enjoyados. Las alas eran de cartón forrado de telas. Esto existe todavía. Hay Voladoras, pero no hay joyas como antes. Siempre han habido Voladoras para la Fiesta de la Virgen del Carmen, pero eran muñecas de escultura. No se conocían muñecos de plástico. Eran a base de maguey19 y eso vestían bonito.

    14Llegábamos a la casa del prioste con nuestros cuidantes, como llevábamos muchas joyas y eso a pesar de que, en esta época, no se conocían ladrones, era muy honrada la gente. A mí, me vistieron de angelito. En la casa del cargo, preparaban una mesa especial para los angelitos que, las más veces, eran dos parejas. Nos servían guisados y después, arroz con leche y pancitos como especie de galletas, el Once20.

    Lunes Santo

    15Al día siguiente, nos vestían para la misa de fiesta. Después de la misa, nos retirábamos a la casa del prioste. Otra vez, guisado, arroz con leche y Once. El prioste invitaba para almuerzo, pero los angelitos ya no iban. La procesión salía a las dos o tres de la tarde. De vuelta, teníamos que vestirnos de angelitos para asistir a la procesión jalando las cintitas del Guión. Por la noche, había solamente lamentaciones y rezos.

    16Había la costumbre de que los chicos, y hasta adultos, tenían que coger toda clase de pajaritos. Desde antes, miraban dónde estaba el hueco y en la noche, iban con escaleras a coger. Sacaban y traían vivos, sin malograr: cernícalos, golondrinas, loritos, palomas, pájaros pito. En eso se ocupaban toda la noche de Ramos. Los que habían recolectado pájaros, se posicionaban en las ventanas de las calles por donde tenía que pasar la Santa Imagen. Cuando pasaba, le soltaban los pajaritos bien adornaditos, con telas especiales, papelitos de color que amarraban a los piececitos, con cintitas. En esa época del año, los loritos kallaluruchas llegaban por parvadas a Paucartambo. Venían de la selva. En cada casa, buscaban su guarida, en las rendijas, en los techos.

    Miércoles Santo

    17Desataban al Señor y lo guardaban en la sacristía, a su sitio. Arreglaban el Monumento para el Jueves Santo. Se llama Monumento lo que arreglaban en los templos, como si fuera un descanso, como un especie de altar para que aquí, descanse el Santísimo en cáliz. Se instalaba en el tabernáculo o en los tronos laterales. Arreglaban todo el altar con cortinajes y maceteros para la velación.

    Jueves Santo

    18Se celebraba la misa y de ahí, al Santísimo, en un cáliz, lo llevaban al tabernáculo y tenían que verlo todos. Hacían hervir hierbas olorosas en ollas de plata con sus tapas y platitos de plata. Habían braseros sobre latas. Dos eran; uno a la derecha y otro a la izquierda. Amanecían toda la noche hasta el jueves. Uno se encargaba de la Misa de Jueves Santo.

    Viernes Santo

    19Bajaban al Santísimo del tabernáculo y había misa. El encargado de la misa del jueves invitaba almuerzo a todos los que ayudaban. A la madrugada del viernes, arreglaban varias andas para la procesión y la Santa Cruz en su anda. Después, a San Juan Evangelista, a la Virgen, a María Magdalena (ahora las han unido al pie de la cruz en una sola anda), al Santo Sepulcro. Antes, su anda era especial, todo dorado, antiguo. Pero, con el tiempo, se había destrozado. Entonces, habían hecho otra anda provisional, moderna.

    20Para la procesión, era obligatorio de que bajara todo el campesinado, desde lejos. Tenían que ponerse en dos filas; una de hombres, otra de mujeres y toditos con su vela encendida. Primero, hay el Sermón de Siete Palabras. Después, hacen la desclavación. Lo bajan al Señor que está en su urna, como muerto y que habían colocado a una cruz que ponían al medio del templo, simulando el Monte Calvario. A la desclavación, tenían que ir las autoridades, toditos de negro, vecinos notables y subían de atrás con escaleras. Así es que tenían que desclavar y bajaban al Santísimo. Otros lo recibían con paños, toallas21 y la cruz se quedaba vacía. Después, lo cambiaban al Señor, lo vestían con alba, con su túnica, con su toalla y lo ponían a la urna.

    21Para la procesión, arreglaban todas las andas con faroles y velas: San Juan, Santo Sepulcro, Virgen Dolorosa; anda antigua que era de la Virgen del Carmen y que ha desaparecido. Ahora, utilizan también la Anda de la Virgen del Carmen, pero no la nueva. La anda antigua tenía un armazón de madera con cuatro palos. Le pegaban estas telas pintadas, rojo, blanco, como arco, portal, así, a los cuatro lados y encima. Se llama Sitial. Ponían flores. Los faroles eran de vidrios de color, con vela al interior. Para ciertas andas, eran de papel doble, si no alcanzaba para todas.

    22Salen a las ocho de la noche. La primera anda es la de la Santa Cruz. Llevan jóvenes. Es una cruz suelta porque el Señor ya está en su urna. Le sigue San Juan Evangelista que llevan solamente solteros. Después, viene el Santo Sepulcro. Allí, asisten las autoridades, el subprefecto, el juez y los vecinos notables. En seguida, va la anda de la Virgen Dolorosa. Allí, asisten todas las mujeres, puro canto. La procesión recorre toda la población. Termina a las once o doce de la noche. Hay dos priostes que llevan banda instrumental; uno de la Virgen Dolorosa y otro del Señor del Santo Sepulcro. Sigue esta costumbre con angelitos y todo.

    Sábado Santo

    23A las cinco de la mañana, tenían que desatar toditas las andas. A la Virgen Dolorosa, la cambian con vestidos de colores y blanco. Ya le ponen llores para hacer el Encuentro en la procesión con el Santísimo; es decir, ya festejando la Resurrección. Así que era la única imagen que queda en su anda. Anteriormente, como doliente, tenía capa morada, saya negra y agarraba el lagrimal.

    Domingo de Pascuas

    24A las cuatro de la madrugada, el Domingo de Pascuas, es la Misa Solemne de Fiesta. Antes, sacan en silencio el anda de la Virgen de la puerta de la iglesia en palio: Son varas de plata con su tela que cubre. Allí, va el sacerdote llevando en la Custodia del Santísimo, la Hostia. Ya no hay ninguna imagen. La Virgen Dolorosa está en el puente y allí, espera hasta que termine la misa. Va hasta media plaza el Santísimo y allí, del lado del puente, la Virgen Dolorosa tiene que hacer tres veces la venia. Eso se llama Encuentro. Allí, el sacerdote se regresa y se vuelve a entrar al templo y tras del Santísimo, la Virgen.

    25La segunda misa es a las nueve. Es como si fuera la misa del prioste de la Virgen Dolorosa o Misa de Fiesta. Le acompañan el prioste del Señor del Santo Sepulcro, cada uno con su Guión y sus angelitos. Termina la misa. El que recibe para el año entrante, se hace poner el Evangelio. Después, los dos priostes van a la plaza donde hay Bosque22. Arrojan frutas, juguetes, mesitas, sillitas, segaderitas, cuchillitos, bolsitas de café, té, arroz, coca, dulces, galletas, pancitos, perchitas, repisitas.

    Cruzvelakuy

    26El 3 de mayo, es la Fiesta de la Santísima Cruz. El 2, que es víspera, comienzan a arreglar como especie de pequeñas capillas, altarcitos; en algunos sitios, carpas y dentro, adornan con cortinas, dibujando con colores y flores. Con solemnidad, colocan a la Santa Cruz. Generalmente, todas las cruces de madera son pintadas: El rostro, las manos y los pies. En las partes intermedias, ponen la Pasión; dibujos como son la disciplina, la escalera, la lanceta, los clavos, el cáliz y a los lados, el Espiritu Santo que es una paloma blanca. Algunas cruces tienen el rostro sobresaliente, tallado en madera, como la Cruz de Tres Cruces que está a la salida de la poblacón, que va a la montaña, en una capilla dentro de una mampara. Hay dos otras cruces pequeñas en los brazos de esta cruz grande.

    27Esa cruz miraba la salida del Sol, en el sitio “Balcón de Oriente” o Tres Cruces, en el camino a Q’osñipata. Tenía una capillita cubierta de paja, casi rudimentaria. Como nadie vive allí, solamente van los turistas. Estaba abandonada, botada a la intemperie. Entonces, esa cruz antigua, lo trajeron a Paucartambo y lo han hecho restaurar. Generalmente, los devotos eran los arrieros que entraban a Q’osñipata. Muy antes, sacaban caucho, recuas íntegras. Venían de Arequipa hasta Q’osñipata con sus mulos y de allí, cargaban el caucho con dirección a Huambutío y de allá, por tren hasta Moliendo y al extranjero; a Estados Unidos para la fabricación de tantas cosas de jebe. Yo veía todavía cuando era chico. Eran recuas de unos doce mulos. Descansaban en la plaza, en la orilla del río, en Kallispukyu, junto al manicomio. Diario entraban.

    28El camino que conducía a Q’osñipata, era por ese sitio que se llama Tres Cruces. Era camino donde moría mucha gente y muchas acémilas. Por ser demasiado parado y en roca, se desbarrancaban. Esta cuesta subían en un día entero, desde el riachuelo de Yanamayu, hasta Tres Cruces. La bajada era todavía un poco cómodo y menos tiempo duraba. De Paucartambo a Tres Cruces, es casi un camino real, de herradura, llano. En la cuesta de Tres Cruces, no hay agua. Entonces, tenían que llevarse en cantinfloras. En la montaña, esos peones se debilitaban mucho. Demasiado era la peste de la terciana y no había pues ni sanitarios. Se curaban con hierbas. De allí, ese conjunto de danzarines de los Chukchus23.

    29La gente se moría en esta media cuesta, porque ya no tenían fuerzas para llegar. El camino era angosto como si fuera acueducto. A un lado, roca y al otro, roca. Si encontraban cadáver, no había paso. Así, buscaban huecos, cuevas a los costados, como si fueran pequeñas alacenas y allí nomás, colocaban a los difuntos. Como era pura roca ¿quién iba a escarbar para enterrar? Los peones llevaban palos como especie de trinche y con eso, empujaban de atrás la carga para ayudar a los animales a que subieran. Sacaban caucho, aguardiente. La gente y los animales nunca tenían seguridad de llegar a Paucartambo. Salían de la montaña muy débiles y enfermos, llenos de llagas por la infección, con paludismo, etc.

    30Dicen que antes existía una entrada a Q’osñipata; antiquísima, por la ruta de Huaysampilla. Por allí abrieron nuevo camino, más corto. Ya no pasaba por Tres Cruces. Por allí quería hacer el finado ingeniero Ericsson. Está más al sur y conecta con una quebradita que se llama Riachuelo de Huaysampilla y esto desemboca directamente en el Yanamayu. Antiguamente, dicen, el tránsito era por esta ruta. Sería pues, en el tiempo de los incas, así. Todavía hay la tradición de que existen trechos de camino empedrado. Nadie llega allí. Ahora es por Tres Cruces y Akhanaku.

    31Para Cruzvelakuy armaban las carpas donde habían plazoletas y patios grandes, para que haya reunión de gente y para bailar. En cada carpa, se encontraban las cruces de donde pertenecían, porque había en cada barrio. Actualmente, hay todavía en Qonchupata, Kallipata, Yawarpata y la Cruz Mayor de Qolqa, encima del mercado. Era la cruz de más solemnidad. En las carpas, acomodaban la cruz con banderas grandes y así, comenzaban a hacer la velación que consiste en que ponían una fila de candileros y cada devoto prendía una vela. A los costados de las carpas, ponían asientos.

    32Entre dos personas, festejaban cada cruz. El primero era el altarero. Quiere decir que él tenía que hacer armar la carpa, poner adornos de cortinaje, colocar la cruz, proveerse de candeleros, asientos, fogata. El otro era el cargo de la Misa Principal del Día. Había pues, un altarero y un prioste para cada carpa. Para solemnizar la fiesta, contrataban orquesta. Si no, proveían de una banda de pitos y bombos. Se ganaba muy bien el párroco, porque de cada cruz, ganaba. Dependía del sacerdote; algunos no cobraban, otros explotaban. Un solo precio para todas las cruces; pequeñas, grandes, como sea24. Sigue esta costumbre en Paucartambo y en el campo.

    33Habían carpas grandes en dos barrios: En Q’enqomayu (Pueblo Libre), donde formaban sus patios o carpas y en Campo Santo. Allí, había una pequeña plazoleta, donde formaban también otra carpa grande. En la víspera, terminaban de armar la carpa. Entonces, traían la Demanda25 de San Juan, porque las imágenes de este santo están en el templo. Son dos; una es del barrio de Q’enqomayu o de estas comunidades que pertenecen a Pueblo Libre y la otra, la imagen más grande, es del barrio de Campo Santo y de las comunidades que le pertenecen.

    34Así es que, poniendo la Demanda a la carpa, velaban toda la noche. Preparaban ponches, almendrados, tes con coñac y siempre, delante de la carpa, hacían fogata. Traían troncos gruesos. A medianoche, asaban allí carnes y choclos verdes. Disfrutaban en cada carpa. En la Víspera, amanecen haciendo la Velación de la Cruz.

    35El altarero hace la primera noche nomás y el cargo tiene que atender todo el día; almuerzo, comida con jarana, bebidas, más la última noche, del 3 al 4, con fogata, ponches, asado, hasta el amanecer. Después de la misa del 3, donde el cargo lleva con solemnidad la cruz, hay procesión con hartas cruces. Después, vuelven a su carpa. Luego, los del campo se van.

    36Antes, habían dos misas. La primera, a las ocho o nueve, para las cruces de la población y de las comunidades cercanas. A las once, para la segunda misa, se llevaban cruces que traían de las comunidades alejadas. Se reunían seis o siete cruces de toda la provincia. Traían de lejos. Algunos años, venían campesinos de Q’eros, con dos días de viaje. En todos los sitios donde había cruz, hacían fiesta. Habían cruces de todo porte, desde medio metro de alto, hasta dos metros. Entonces, el párroco, a veces, tenía conciencia y cobraba según el tamaño.

    37La segunda noche, a las tres o cuatro de la mañana, salían en qhaswa, a recorrer rodas las calles con sus músicos y se visitaban. Por ejemplo, los de Pueblo Libre visitaban a los de Campo Santo y tenían que atender a los visitantes con chicha, trago. Los de Campo Santo también visitaban a los otros de Pueblo Libre. Harta gente. Era una fiesta, no de clase media, sino de campesinos. Bailaban y tomaban; toda la noche jaraneaban.

    38El tercer día, el 4, era despedida. El cargo invita un pequeño almuerzo, siguiendo la bebida y la jarana. Por la tarde, hace prepaprar una gran picantada o merienda26. Comienzan a servir por piaros altos. Ese momento, aprovechan para hacer la lista de las que se comprometen para el año entrante. Uno colabora con cohetes, otros con una caja de cerveza o dos botellas de compuesto; otros con gallinas, chancho, cuyes, etc. Hacen una lista que debe guardar el nuevo cargo y él se lleva la Demanda.

    39A las tres o cuatro de la tarde, con solemnidad y música, los recogen las Santas Cruces y los llevan a sus capillas respectivas. Allí, bailan, jaranean y de allí, bajan en qhaswa a la población. Después, desatan la carpa con banda. Siguen hasta cierta hora bailando, tomando y, con esto, termina la tiesta.

    San Juan

    40Había una costumbre que ya no existe. A la Misa de San Juan, llevaban carneritos vivos adornaditos. En las orejas, tenían como florcitas, especies de colgandijos y al cuello, les adornaban. Les ponían en todo el cuerpo florcitas y así, solían llevar a misa.

    Corpus Christi

    41El día de Corpus, en la Entrada, las imágenes se reúnen en dos barrios. En el de Kallispukyu, había una plazoleta. Allí iba la Virgen del Carmen con San Antonio de Padua, en anda. Allí, las comunidades que pertenecen a esa ruta, llegaban con andas y se reunían. Se llamaba “kancha de Pelotas”. Usaban pelotas de vejiga de ganado, las forraban con telas para que no revienten y las inflaban con aire. Con esto nomás, antes jugaban. No se conocía bola. Otros hacían bolas de tela rellenado. Así esperaban la reunión de todas la imágenes; ocho o diez, que pertenecían a ese sitio, en anda, cada imagen. La plazoleta ha sido lotizada por el Consejo. El otro sitio era en Karpapampa; la Plazoleta de Santa Rosa. Allí iba la Virgen del Rosario, acompañada por el Niño de Año Nuevo. Esperaban a otras imágenes que pertenecían también a ese sitio. Mejor dicho, era norte y sur.

    42El párroco iba primero, a iniciar la Procesión de la Entrada de Santos a la Cancha de Pelotas. Después iba a la Plazoleta de Santa Rosa. Allí tenía que traer las imágenes para hacer la Entrada. Hartos santos se reunían de todas las comunidades. Entonces, entraban las imágenes de Karpapampa, con dirección hacia la iglesia y las que vinieron de Kallispukyu, esperaban en la plaza. Todos los santos en fila a la iglesia y la Virgen del Carmen con San Antonio esperaban en la plaza la venida de la Virgen del Rosario27. Inmediatamente, se preparaban las dos andas y hacían, en media plaza, el Encuentro. Consistía en que las dos andas se aproximaban poco a poco y se hacían venias. De allí, casi juntas, cara a cara, con la Virgen del Rosario, se hacían tres venias.

    43De allí proseguía la procesión hacia el templo. Se reunían como quince, veinte imágenes. En la puerta de la iglesia, esperaban en dos filas, hasta que entre primera la Virgen del Carmen, luego la Virgen del Rosario, San Antonio y el Niño de Año Nuevo. Estos tres últimos tenían sus achiwa28. Los campesinos tenían costumbre de hacer bailar las achiwas de sus imágenes, llevando el compás y las plumas. Bonito era. Quiero corregir esto en el Inti Raymi29. Llevan recto nomás. Los que llevaban achiwa, eran campesinos escogidos, los más gruesos, jóvenes, fuertes, porque tenían que aguantar, como era grande y pesante. Se amarraban unas fajas especiales, de tejidos gruesos y el mango de la achiwa descansaba en esta faja. Eran dos q’epirinas gruesos que se amarraban atrás con un nudo bien doblado. De cada comunidad, traían su imagen bien envuelta con tejidos nuevos, finos. Un hombre tenía que cargar en espiada hasta la población. Allí lo vestían, lo arreglaban en su anda. Eso sigue ahora.

    44En la mañana pues, es la Entrada de los Santos. Cada imagen tiene su banda, pito, tambor, bombo, según contratan. Se colocan los santos en ambos lados de la iglesia. Después, comienza la Misa del Santísimo, con la Sagrada Hostia en su Custodia. Al final de la misa, hay la Procesión del Santísimo en palio y de las imágenes. De la iglesia a la plaza, por la calle del billar y de vuelta a la iglesia. Salen a las ocho y vuelven a entrar a las diez o once, a la iglesia. La cerraban y los del cargo de cada comunidad, empezaban a festejar. Salían a la calle en qhaswa. Era un lujo para ellos de hacer emborrachar en la plaza, en la calle, de la botella y después, por aparecer que tienen más plata, con licor a echar a la qhaswa. ¡Qué bulla! Una qhaswa por aquí, una qhaswa por allá, en cada calle. Pura fiesta. Bailaban todos bien vestido. ¡Qué elegancia las mujeres! Llevaban tupu prendido en la lliklla o la montera. A veces, llevaban como colgandijos.

    45Ahora, las mujeres campesinas han aprendido a emborracharse hasta tirarse en las calles. Y de todas maneras, los campesinos casi ya no bajan. Han disminuido porque esas comunidades se han vuelto evangelistas, adventistas y ya no creen en el santo. Ahora, dicen: “Este santo que es pintado, que es de palo, que es de maguey, que es de esto, de aquello...”.

    46Allí comenzaban a entrar las imágenes de las comunidades. Hay una que se llama Phuyukalla, altura de Campo Santo. El Patrón es San Pedro, una imagen antigua. La otra imagen, San Marcos, es de Sisaq, de Pueblo Libre. Estas dos imágenes llegaban a la puerta de la iglesia y se suscitaba una pelea entre santos. Estos campesinos se peleaban quitándose el sitio y la primera entrada. Esto se ha prohibido. La policía ahora va. Se trompeaban pues, habían heridos, ensangrentados, puñetes. Peleanderos eran. A veces, se destrozaban a las imágenes.

    47Una tradición de los campesinos que conservan siempre: Se dice que cuando llegaron las imágenes de San Marcos y de San Pedro, habían ido de acá, del Cusco a Paucartambo, a la gana gana, al vencer, a ver cuál de ellos llegaría primero al pueblo. Entonces, lo había ganado San Pedro. Se había pasado Paucartambo e ido hasta Phuyukalla, comunidad que está a un kilómetro de Paucartambo, arriba. Se pasa pues, por Campo Santo y allí, se había quedado San Pedro. San Marcos se quedó al otro lado, en Sisaq Pukyu.

    48Cuando yo era niño, arreglaban altares altos en la plaza, que se llamaban Descansos y allí, el Santísismo descansaba mientras rezaban, cantaban. Habían dos o tres altares que armaban con palos; tenían sus espejos, sus imágenes, etc.

    49Hacían la Octava. Las imágenes que bajaban, se quedaban ocho días en la iglesia. Sigue igual en la Catedral del Cusco. Entraban al templo con sus achiwas. Pero, como eran grandes, resultaban difícil colocar. Tras la anda, a esos brazos que lleva, amarraban un palo y al pie, una piedra con hueco: allí descansaba la achiwa. Así, permanecía parado durante los ocho días. Una vez que llegaba la Octava, había Misa del Santísimo. Pero, ya no salía la Procesión del Santísimo, sino la de las cuatro imágenes ele la iglesia. No bajaban los campesinos. Terminaban la fiesta en sus comunidades. Una vez que entraban las imágenes, las achiwas se quedaban en la puerta de la iglesia.

    Patrón Santiago

    50El 25 de julio, festejaban el Patrón Santiago. El prioste se vestía de general, con traje antiguo, más o menos de la época de San Martín o Simón Bolívar. Llevaba sombrero de tres picos. Montaba en un caballo blanco bien enjaezado con chafalonía de plata. La carona, las monturas, las bridas también, estaban al estilo antiguo y cabalgando el caballo, el jinete llevaba palo donde estaba la bandera peruana. El general tenía dos acompañantes a los costados; se llamaban Húsares de Junín. Me imagino que podían haber sido como especie de recuerdo o imitación, cuando hubo el combate de Junín. El traje era una gorra como especie de quepis con visera adelante y joyas de valor y atrás, una plumita de guacamayo. No llevaban careta.

    51La blusa era de dos clases. Conseguían blusas antiguas de esas señoras elegantes y las unían en la espalda. Aparecía la mitad de una en la mano izquierda y la mitad dela otra en la mano derecha. En la espalda lo adornaban bonito y sobre eso, se ponía la capa de pañolón o de seda antigua. El pantalón de los Húsares era puro blanco, largo hasta los zapatos. En los costados, llevaban una taja roja, hasta abajo. El calzado era largo para que entraran las espuelas de plata, parecido a botas negras. En la mano, llevaban una espada elegante, parado, como centinela cuidando al general. Y con la otra mano, manejaban al caballo.

    52Los caballos de los tres, llevaban barboquejo de oro o plata y como especie de abañico en las patas delanteras, adornos de tela de colores y hartos cascabeles que sonaban cuando caminaban. Daban bonito ruido: “chull, chull, chull”, llevando el compás. Pasaban los cascos de los caballos con crema negra.

    53En la víspera de la fiesta, desde la tarde, salían estos tres jinetes. Había víspera en el templo, de noche. Después, estos húsares tenían sus acompañantes con caballos. Se preparaban, montaban y acompañaban muchos, en traje civil nomás. Tenían la costumbre de ponerse a la espalda un palo de un metro de altura, en cuyo extremo estaba preparado telas con cebo. Cada jinete se aseguraba un palo. Prendían ese mechón y daban vueltas en todas las calles. Era parecido al Paseo de Antorchas.

    54Bueno, llegado el Día, pasaba su Misa Solemne. Asistían a caballo, desde la puerta de la iglesia. A medio día, sacaban en procesión a la imagen en sus andas a la Plaza de Armas. En uno de los ángulos de la plaza, les preparaban mía mesa grande donde ponían ese anda del Patrón Santiago. Entonces, allí iba el del cargo, los húsares y los demás acompañantes en traje civil. Allí, teman que tardar, haciendo como especie de honores al Patrón Santiago. Tomaban un poco de refresco. A veces, se llevaba picantada o merienda, como tenían que estar hasta la tarde. Porque a veces, salían a las dos o tres.

    55Después, se servía un poco de pisco, de chicha y cada media hora, todos los jinetes daban la vuelta a la plaza. De allí, desmontaban al lado de la imagen y tomaban, conversaban; el general con sus húsares. Ese día, había una costumbre: En media plaza, plantaban palos altos de más o menos unos ocho metros y allí amarraban unas cuerdas de lazos. Entonces, del extremo jalaban un lazo; se bajaba y se subía y al medio, colgaban un gallo vivo, cabizbajo. Los jinetes, pasando por debajo de ese palo, tenían que pegar la carrera y procurar agarrar y arrancar el gallo cuando bajaba. Eso se llamaba Gallo T’ipi.

    56Había la costumbre de que consiguiera un gallo muy bonito el general. Entonces, confeccionaba un adornito para la cabecita del gallo, en forma de la cresta o de la Cristina, en triángulo, que utilizan los vocales y los militares. Como el Patrón Santiago permanecía en el mismo lugar y cada media hora, tenía que dar vuelta a la plaza, el general llevaba ese gallo a la mano, bien adornadito, con su Cristina. En otros momentos, lo dejaba el gallo y llevaba la bandera peruana, encima del caballo. Después, se preocupaban en buscar el recibiende para el año entrante. Una vez que lo encontraban, se lo entregaban ese gallito, como si fuera una Demanda. El que recibía, se lo llevaba a su casa.

    Virgen del Carmen: 16 de julio

    57Le contaré el origen30 de la imagen y de la fiesta. En Paucartambo, a la salida a la montaña; calle Ambo, existe todavía, frente al colegio, una casa antigua. Vivía allá una solterona de clase alta, que tenía un prohijado huérfano a quien había adoptado y dado su apellido. Formaron una recua de muías. La señora mandaba al joven a Pucará, a la Fiesta de la Virgen del Carmen, cada año. Él llevaba maíz, trigo, cereales. Retornaba con sus ganancias, más qañiwa, queso, cecina de carnero que todavía traen los qollas31.

    58El joven llegó a Pucará; se alojó en una habitación donde había un depósito de bosta de oveja que servía de combustible. Taqe era, hecho de tejido, sea de carrizo o de rastrojo de trigo, de cebada. Se hace un cilindro, se amarra con cuerda y se rellena de bosta. Había hecho mal negocio el joven y estaba penosísimo. A la mañanita, como se preparaba a retornar, encontró en el taqe una cabeza encima de la bosta. Se la llevó a Paucartambo. La señora dijo que era su mejor ganancia y que no se peocupara él. Llamé) a un escultor para que hiciera el cuerpo. Pensaron que era la cabeza de la Virgen, por su estilo, y aun de la Virgen del Carmen, ya que en Pucará celebraban su fiesta. Mandé) hacer un cuerpo de maguey y yeso. La imagen de Paucartambo no pesa mucho y el ecónomo la puede cargar solito, llevar al altar. El cuerpo tiene pintura antigua y la falda es de tela también antigua, plizada.

    59El primer año, la señora llevó la imagen al templo e hizo celebrar misa el día dela Fiesta del Carmen. El segundo año, hizo la fiesta un poco más solemne. La imagen se quedaba en su casa, solo iba al templo. La señora se hacía cargo de la fiesta cada año. Empezaron a bailar conjuntos. Así creció la fiesta. La señora cayó enferma. Hace su testamento, dejando una casa para la Virgen, la misma casa que todavía existe, con el cuarto donde hicieron el cuerpo de la imagen. Pide que con los alquileres, se celebren misas, que la Virgen vaya tras su cadáver y que quede definitivamente en el templo. Los alquileres de la herencia tienen que depositar los inquilinos el día de la Entrada del Corpus, en una canastita que llevaba la Virgen del Carmen en la mano. La casa de la Virgen ha sido vendida por los ecónomos del templo, porque se había caído el techo y necesitaban dinero. Reconstruyeron. Los tirantes largos, los habían sacado de la montaña, a un día de viaje. Habían sacado los palos mediante faena, con mucho trabajo.

    60Se decía que la casa que ocupaban mis suegros en Qanchispukyu, era de la Virgen del Carmen por haber sido dueña de esta casa una señora Felipa Borbolla. Se ven todavía hoy unas ruinas con arcos en un maizal. Yo he visto esa casa y aseguro que era casa colonial, puro tallado; el corredor, las puertas, los pilares eran tallados estilo antiguo.

    61En cuanto a la imagen de Q’osñipata32, es de pura madera. Cuentan que hubo una invasión de los ch’unchus a todas las fincas de Q’osñipata y que los hacendados debieron huir. Entraron los ch’unchus a una capilla, con flechas. Vieron la imagen, creyeron que era viva, apuntaron, flecharon, la sacaron y la arrojaron, probablemente al Río Tono, afluente del Madre de Dios que, antes, se llamaba el Amaru Mayu. Una expedición entró por primera vez dentro de la montaña, en canoas. Salieron a una isla y encontraron la imagen. Dijeron: “Pero, ies la Madre de Dios!” La trajeron a Paucartambo.

    62En un folleto escrito por el Doctor León Maldonado, primer médico en Paucartambo, se hace un relato de una expedición a la selva en que él recolectó la versión del encuentro de la imagen. Organizaron un viaje a Q’osñipata con el subprefecto y dos gendarmes. Estudiaban todo y curaban a los peones que necesitaban, en cada finca. Entraron a caballo, por etapas. Hicieron descripción total de los animales, aves, plantas. Investigaron sobre expediciones anteriores. En el mismo valle de Q’osñipata, tomaron datos que los salvajes invadieron las fincas que los hacendados abandonaron y que destrozaron, quemaron, mataron; no quedó nadie. El Doctor Maldonado recogió los datos del descubrimento de la imagen en la isla de unos salvajes “civilizados” que estaban en una finca, cerca al río. Siempre habían vallunos que se regresaban a la montaña y avisaban de todo, tradición, datos, etc.

    63Pienso que se hizo la Virgen de Q’osñipata como una réplica de la de Paucartambo, apropiada para la montaña, toda de madera, por la humedad. Es pesadísima. Solo la cara tiene capa de yeso; tosquita es. Se ven tres huecos de flechazos que yo examiné cuando estaba todavía en Paucartambo, en los años 1950 a 1960, aproximadamente. Quizás, antes de ser botada al río, era más perfecta la imagen. Ha debido ser restaurada por Santiago Rojas. Vino a reclamarla un hacendado de Q’osñipata y más tarde, otro de Pilcopata. ¿Donde estará ahora?

    64Siempre he visto la fiesta con conjuntos. Cuando era chico, participé de Guiador de Negro, bailé de Mono, de Ch’unchu y después, de Panadero. Mi hermana Lourdes había preparado un disfraz de Mono. Yo no quería, estaba de mal humor. Por fin, me visté. En la escuela, todos los chicos nos reuníamos y formábamos grupos de conjuntos, imitando los de la Fiesta de la Virgen del Carmen.

    65El prioste ha tenido siempre la costumbre de hacer la hurk’a que consiste en que una persona tiene que comprometerse en lo que pueda. Le envía su plato de merienda con jarrita de chicha blanca o morada. Ahora, mandan panes especiales con o sin merienda. Cuando recibió Benavides, se presenté) un campesino con quien ni siquiera tenía amistad, pero que le conocía. Había ido a ofrecerle un ganado vivo. Me conté) él mismo: “Es un milagro de la Virgen”.

    66El día de hurk’a, para salir a pedirla para cualquier cosa, en la mañana, desde las siete, llevaban ponche o almendrado e iban a cada casa invitando un vaso a todas las personas a quienes deseaban que colaboraran. Por la tarde, mandaban un plato de merienda con su chicha. El prioste esperaba enero, febrero o si no, Pascua, para hacer preparar merienda, picantada, chicha blanca, chicha amarilla. Se proveía un poco de compuesto y eso repartía en la población. Por ejemplo, a un carpintero, para que haga mesitas, perchitas, para el Bosque. En la misma, a los herreros, tenían que preparar cuchillos, segaderos, todas estas cositas.

    67Después, tenía que conseguir una persona que confeccionaba el Guión para que lleve su mujer. Iba a hablar, llevando un mediano de picantada de chicha. Mandaba también a algunos dueños de tienda que tenían abarrotes y así, preparaban taleguitas de coca, dulce para botar del bosque, etc. La señora que confeccionaba el Guión, podía cobrar o colaborar gratis. Recién ha vuelto a aparecer el Guión (en 1986). Lo llevaba la prioste a su lado y el hombre, la Demanda. A sus costados, cargaban chicas bien trajeadas, ollas de plata, donde hervían hierbas de olor con clavo y limón. Eran las casoleteras. Llevaban a la mano como una joya. El prioste tenía que comprometer a las buenas chicas para que se trajearan bien, ya que desde la Entrada, debían acompañarle. En el templo, en ambos lados del altar, habían dos brasas de carbón; la casoletera se hincaba y empezaba a soplar para hacer henar las hierbas y despedir el olor.

    68Al albazo encargado de hacer reventar las camaretas, mandaba su merienda para h’urkarlo. Antes, ¡qué bonito vestían las Voladoras! Hace poco tiempo que adornan las andas de la Virgen con ellas. Antes, colgaban a la entrada del coro nomás. Ahora, las Voladoras no son nada; plástico y mal vestidas. Antes, eran de escultura, trabajadas al estilo antiguo. Tenían pelucas de cabellera natural. Había un escultor Manuel Mesa, ya de edad cuando yo era chico, y también, Camilo Follana, buen escultor y pintor. Salió de Paucartambo; lo llevaron a Urcos. El párroco le había contratado para restaurar imágenes del templo. Como era mentadísimo, lo llamó también el párroco de Urubamba.

    69Desde enero, en Pascuas, también el prioste mandaba merienda con chicha a los fundadores de los conjuntos. Esto se llama yuyarichikuy. Ha desaparecido esta costumbre. Por su parte, llevaban a cabo los fundadores de cada conjunto, el yuyarichikuy. Invitaban merienda o asado con chicha a todo el personal del conjunto, el cual tenía que ratificar su actuación.

    70Después, el prioste comprometía para que arreglara el templo. Antes, lo adornaban puramente con cortinaje pintado con colores, representando ángeles, flores, imágenes, así colgando. Era una pintura artística, perfecto, como si fueran lienzos antiguos. Desde la puerta de la iglesia, arreglaban para dentro, el Altar Mayor, con unos tronos especiales, bonitos. Alora, ha desaparecido.

    71Luego, el cargo venía al Cusco a contratar para los fuegos artificiales y para las figuras, las Salas. Los pirotécnicos tenían que ir a Paucartambo, llevando todo lo necesario y allá, armaban. Sigue lo mismo. En el Cusco, el prioste contrataba la banda instrumental. Según los cargos, dos pistones, un clarinete, dos bajos, un bombardón, un platillo, etc. Como no habían carreteras, contrataba caballos y para que lleguen los músicos para la víspera, mandaba con un comisionado especial los caballos ensillados, hasta el Cusco. Los músicos llegaban a almorzar, el segundo día del viaje. Una vez que se acercaba la banda a la población, tenía que acertar alcance; un poco de comida con fiambre. Y de allí, ingresaban a la casa del cargo donde les atendía con la comida. Le proveía a cada uno su cama, en una sola habitación grande. Había tenido que buscar una casa apropiada con habitación amplia y muchas otras: Despensas, dormitorios para las visitas, etc.

    72En Paucartambo, la que prepara los trajes es la señora Viviano de Cayo. Coce, borda. Los nuevos Qollas comienzan а buscar monedas antiguas, de plata y los hacen agujerar con el joyero para prender. Tienen que conseguir una cría disecada de vicuña para su q’epi. Muy antes, llevaban telitas de varios colores, de bayeta, simulando que ellos tejían y que estas eran oriundas de Puno. Eran enrolladas y se acomodaban al q’epi. En general, era blanco y rojo, también negro.

    73Planean las noches en que deban ensayar con orquesta improvisado. Tiene que atender el fundador e invitar almendrado, ponche. Algunos sacan la Demanda. Cuando desempeñé de Saqra, fue junto con los señores Yábar. Hicimos preparar los trajes y, como eran nuevecitos, los que deseaban, hemos llevado al templo nuestros trajes bien acomodadnos para hacer bendecir con el párroco.

    74Cuestión alimentos, el prioste tenía que contratar, desde muy antes, en compra, uno o dos ganados vacunos. Entre los fundadores, algunos degollaban toritos o si no, se proveían de carneros, de lechones y del campo, papas por cargas. Para hacer la chicha de jorra, tenían que reunir tinajas grandes o urpus. Allí, remojaban fanegas de maíz. Después de una noche y un día, los sacaban en unos canchones. Allí, extendían paja y sobre esto, el maíz remojado. Enterraban con papa, hojas, piedras; así lo aplastaban y lo hacían secar en una toldera grande. Hacían unos pocos días antes de la fiesta. Durante un o dos días, algunos peones o campesinos tenían que moler en el batán. Una mujer especializada llamaban para que haga la chicha. Preparaban chicha blanca de quinoa; morada, teñida con achiote y amarilla, de jorra.

    75Antes de la fiesta, en la montaña o en las quebradas, tenían que contratar con algunos campesinos para que hagan leña por toneladas; eso se llama llant’akuy. No se conocía todavía gasolina, kerosene, ni primus. Así es que cuando estaba lista la leña, en algún bosque que dista un kilómetro, el prioste tenía que convocar y suplicar a los que tenían caballos. Se reunían un día en que el prioste tenía que prepararles su merienda, chicha y licor. Entonces, los que tenían caballos, iban a la casa del prioste con sus sogas, lazos, caronas de cuero, al sitio donde estaba preparada la leña. Esto se llamaba llant’apaykuy. Para eso, también preparaban merienda, chicha. Creo que les pagaban a los campesinos. Entregaban la leña por tercios amarrados por mora; una enredadera gruesa, sólida, que crece en la selva y que servía como cable. Iba un tercio en cada lado del caballo y si había campo, se aumentaba uno por encima. No se conocía todavía el eucalipto. Recogían la leña en hartos caballos.

    76Antes no pintaban las casas. Más bien usaban embanderamiento. Pero una ley lo ha prohibido, como para las Fiestas Patrias. Era un poco desaseada la población. Ahora tienen que hacer un aseo general; blanquear las casas cada año para la fiesta. Es una costumbre que tienen desde unos veinte o treinta años.

    77El día 15, de Vísperas, a las doce, comenzaba la fiesta con las camaretas. Los músicos descansaban y a la una, salían a la iglesisa. Rezaban y comenzaban a tocar marchas eclesiásticas. La primera pieza la dedicaban a la Virgen, mientras señoras la arreglaban. Es la Salutación a la Virgen. Después, tocaban por las calles los pasacalles de cada conjunto. Aparecían los bufos maqt’as, trajeados.

    78Los conjuntos entraban en el orden que podían y salían a la gana gana. Ahora, los bailarines de Ch’unchu se han acostumbrado a entrar primerito, haciendo simulacro de llegar de la selva. Traían loros, uno que otro en la antuta; algunos con guacamayos, otros con loritos domesticados. Se hacían llevar tranquilos. Habían varios Monos. Los Ch’unchus llevaban el mismo traje que ahora, pero ponían de caronita pañales de criatura. Hacían igual que ahora, llegaban dos veces y arrojaban wayrurus, sullukus y ch’uchus a todas partes, cuando hacían la Entrada. En el tiempo de mi niñez, nadie bailaba la coreografía para la Entrada; solamente el día de la fiesta.

    79Entre las cuadrillas que han desaparecido, había el Uspha Q’asu. Era en que conseguían talegones como los del Chukchu y, allí, ponían ceniza que sacaban de los hornos y, con eso, golpeaban. Todos eran vecinos del pueblo, así, jovencitos nomás. Había otro conjunto que se llamaba Kiska Q’epi. Recogían espino verde de un arbusto. Se disfrazaban y ponían un cuero a la espalda y, sobre eso, se cargaba ese espino. Salían cargados unos, dos, tres, bailando. Se echaban donde había la gente, con el espino, revolcándose. Así es que les punzaban. Era danza de mestizos, no ingresaban campesinos. Vi un solo año.

    80Otro conjunto había: Oqa Tarpu. Un año he visto. Consistía en que se vestía un campesino de sembrador con su tirapié, chakitaklla, y uno disfrazado de chola que agarraba la semilla en su falda: lisas, habas, todo eso. Tenía que ser el sembrador chistoso, un hombre especial porque tenía que hablar del campo: “Esto es el sembrar, hay que remover todavía, que esto, que aquello, varaos a separar con la chola”. Así, sembraba a todas partes. Después, las mujeres se sentaban a mirar y delante de ellas, con el tirapié, a las cholas les ponían la semilla allí, a la parte baja de la mujer, “semilla”, diciendo. No tenían música. Hace años que no hay Oqa Tarpu. Era tiesta del pueblo; fiesta social de clase media.

    81Cuando yo era chico, había K’achampa, Ch’unchu. Del Qolla, no me acuerdo. En los Negros, bailaban solamente personas honorables; no bailaba clase media, solo esos caballeros de honorabilidad, como el señor Raúl Figueroa o Buluarte. Así, esa clase de gente bailaba. Antes, gente buena nomás. Había también Panadero y Barbero. El chiste que hacían los Panaderos era que preparaban la masa, cogían a los chiquitos, los ponían a la batea y, allí, ¡a frotar como si fuera masa!

    82Los del Barbero vestían con mandil, pantalón y careta blancos. Uno llevaba el espejo, otro el asiento, otro mesita, otro una jaboncillera con su broche para pintar. El chiste consitía en que los agarraban a los campesinos y, generalmente, eran chascosos, con cabellera larga. Usaban algunos una trenza corta, y las mujeres, dos largas con watana (pita tejida). Esto existía entre los Q’eros hasta hace poco. Entonces, lo hacían sentar, le metían tijera a la cabellera y lo cortaban el pelo como sea: unos pelos largos, otros cortos. Así que, después, el campesino tenía que hacerse arreglar la cabellera. Entre ellos se cortaban. Ahora también, solo los civilizados entran a las peluquerías. Los Barberos rasgueaban la guitarra, pero por hacer bulla nomás.

    83Había una danza campesina que el prioste era un señor Manuel Corrales que tenía su finca en Susibamba, lejos todavía. Una vez, no sé qué conjunto faltó y este señor había ordenado a sus colonos que bajaran a bailar. Esta danza trajo el prioste a la tiesta de Paucartambo. Cada uno tocaba su qena dando movimientos. Pero eran aires medio incaicos, medio tristes, sentimentales y llevaban una falda pollera blanca. La blusa era especie de unku de tela verde o rojo. La montera llevaba una garza como el Sargento y la falda era larga, de tela blanca, con mangas muy anchas. Tenían un adorno en la espalda. ¿Era Wiphala? Los Sargentos no tienen pollera. He protestado en el Centro Qosqo33 por lo que actuaban con polleras blancas.

    84Entre las danzas que existen todavía, había K’achampa. Es una danza guerrera bailada por la clase media de mestizos. Bailan con hondas. Representan campesinos; llevan su traje y, antes, decían: “Yo trabajo el trigo, la cebada, el maíz, tengo ganado que vender, etc.”. Según yo, representan los campesinos montañeses que fueron los primeros en resistir a los ch’unchus. Me acuerdo que, de chico, el pueblo de Paucartambo se puso en movimiento por la creencia de que iban a invadir Paucartambo, los salvajes. Desde mucho tiempo hay miedo a ellos. Supongo que la gente del campo se haya preparado para contener a que lleguen los ch’unchus a sus casas.

    85Antes, bajaban los de la comunidad de Mashway en Paucartambo y bailaban en la Guerrilla34 con los Ch’unchus. Vi la Guerrilla con los K’achampas, a los ocho, diez años. Así, cuando regresé, después de ocho años, ya no participaban. La Guerrilla se hacía con los Qollas. Yo me imagino que antes, se hacía la Guerrilla entre Ch’unchus y K’achampas. ¿Cambiaron porque algunos años, hicieron falta los K’achampas y siguieron con los Qollas? Los de Mashway traían frutas silvestres como tumbos o qotoqotos, especies de limones verdes que crecen en el campo, hasta en Paucartambo y con eso, hondeaban en lugar de piedras. Como eran agricultores disfrazados, entraban a cada tienda: “Papay, dame para tura fanega de trigo. Rico, lindo está el trigo de Mashway, dame”. A otras tiendas entraban: “Tengo maíz de Mashway”. Es decir, haciendo pues chistes, disfrazados. El vestido y la coreografía eran iguales que ahora. Los tres o cuatro cascabeles que ponían encima del zapato ¡qué bien caían, porque llevaban el compás!

    86No había Auqa Chileno35; Majeños36. Sí, hacían el simulacro de llegar con licor en odres porque, esa fecha, no se conocía ese envase de lata. Es que antaño, antes de la fiesta, llegaban recuas de Majes, con odres de vino, pisco. Pero, en el pueblo, la mayor parte de la gente compraba aguardiente de Q’osñipata. Cerveza no se conocía; puro sifón. Era un frasco con su manija y rebalsaba con la espuma. Eso se consumía en lugar de cerveza o gaseosa.

    87Lo que no me gusta ahora, es el Chukchu37. La forma que bailan no es así, demasiado desordenado. Era en conjunto de dos filas. El Chukchu principal tenía su traje especial, como si fuera un hábito de un padre franciscano o mercedario, con su capirusa. Puro blanco, su careta amarilla, lleno de llagas. Algunos llevaban pantalón hasta la rodilla, con las piernas llenas de llagas, simulando que eran de la montaña. Se pintaban de amarillo como si fueran palúdicos. Antes, había mucho paludismo y moría mucha gente en Q’osñipata. El Caporal llevaba una faja como esclavina en que colgaban monedas antiguas con plumitas de color de la montaña y, también, una especie de capa, y uno le agarraba por atrás, como quien está aventando. Cargaba dos ramas de árbol y caminaba ese pasacalle, tocando el músico, lo que le ciaba la terciana, el Ataque. Cuando hacían el Ataque, él que llevaba el asiento, lo ponía y todos lo agarraban al Caporal y lo hacían sentar. Tenía que hacerse dar con el Ataque. Se tiraba al suelo y todos acudían a él, con masajes, golpes de talega, para que reaccione. Antes, golpeaban solamente al Caporal. Así, era bonito. Ahora, lo han desfigurado. No bailan. Es corretear y golpear; en eso se ocupan. Al público, a cada gente, lo golpeaban con almohada. No habían Enfermeras. Más bien, tenían unas jeringas grandes y con eso, ponían enema.

    88Contradanza no se conocía antes. Contrataron la banda de la Sociedad de Artesanos de Paucartambo, para la fiesta de la Virgen del Carmen, en una finca de una ricachona, más allá de Saylla, pasando San Jerónimo y Oropesa. Allí habían visto la Contradanza, los de Paucartambo. Pero era de campesinos, con traje feo. Habían captado la coreografía y al año entrante, se presentaron de bailarines con atuendos mucho mejores que los que vieron.

    89En Negro, Qolla, Majeños, he hecho mis creaciones. Saqra, he hecho aparecer. Fuera de eso, casi no ha cambiado la fiesta. Pero antes, en cada esquina, bailaban toda la coreografía. Ahora, se quedan en la casa del fundador o se dedican a tomar en la calle. Esto, desde que se vende cerveza. Han desaparecido las Casoleteras y hasta este año, el estandarte había reemplazado el Guión. Estandarte usan instituciones religiosas. Por ejemplo, la Cofradía del Santo Sepulcro o la de la Virgen Dolorosa. Es que, una vez que hizo el cargo un señor notable, no sacó el Guión alegando de que la clase-media nomás debería llevarlo, pero no los señores, sino estandartes, como decentes. Ya no se hacen Salas38, tampoco. Los cuatro palos para armar servían también para el Bosque y en la Víspera, también para la Sala Grande que se quemaba al último, después de los fuegos articiciales y de las figuras. El 16, la Virgen descansaba en la Sala que cerraban. De afuera, le dedicaban cantos religiosos. Después, a la altura de la cárcel, volteaban a la imagen y quemaban la Sala.

    90Interpretan la cara o tez de la Virgen, cuando sale de procesión. Si les parece pálida, dicen que el año va a ser malo, que van a haber casos de desgracia, escasez de víveres. Si no, dicen: “La Virgen está hermosa, alegre, en sus colores”. Esto índica que el año va a ser bueno. Este año, me pareció bonita y de tez colorada, como si quisiera sonreír. Me gustó, me encantó. Si hay un vacío, un conjunto que no baila, se dice que la Virgen se pone triste, que está sintiendo el vacío. Se esmeran en que hayan todos los conjuntos. Pero siempre falta uno. Este año faltaron K’achampa y Chukchu.

    Virgen del Rosario

    91Hace años que ha desaparecido esta fiesta, el 7 de octubre. Era igual como la del Niño de Año Nuevo, festejada por campesinos. En la antevíspera, de la capilla de Qolqa bajaban albazos, dos parejas con caballos, dos cargos; uno de Campo Santo y el otro de Pueblo Libre. Habían Ch’unchus llamados Taykus o Q’ara Takas, con chukus adornado de plumaje de guacamayo. Su peluca era de puras cintas labradas y el vestido, de una sola pieza, igual de adelante y de atrás. Llevaban falda de cuero de-res, dos cueros que unían de los cantos, como delantal. Parecía un abañico abierto. Todo este armazón descansaba en los hombros. Como adornos, al borde, tela blanca y el resto rojo, con tela antigua. Llevaban chapas de plata atrás y adelante. Habían unas grandes con grabados coloniales. He visto chapa que representaba un caballero español con su espada, su sombrero grande, pantalón alto y al lado de ese militar, una ñusta. Un Q’ara Talca llevaba una achiwa de una altura de unos cuatro hombres, pero los demás le cuidaban para que no caiga al suelo y que se destroce la achiwa. Cada uno de los Q’ara Taka tenía su cornetero. Esos cornetines eran largos; trabajaban los hojalateros. En esto, bailaban los Q’ara Takas, para adelante y para atrás, agarrando el chuku porque si no, se caía.

    92Los Q’ara Ch’unchus tenían pantalón corto y las piernas descubiertas. En mi niñez, traían algunas imágenes de afuera. Por ejemplo, la de una comunidad que está frente a la población, arriba. Venía la Virgen Inmaculada acompañada por Q’ara Ch’unchus.

    Todos los Santos

    93Cada quien había tenido difuntos entre sus familiares durante el año e iba en la madrugada del Día de las Almas a limpiar el entierro y solían armar en casa una mesa con gradas, telas negras y dos velas. Decían que tal cosa era su gusto del muerto y preparaban todo esto con asados, su jarrita de chicha, de licor, compuesto, vino. Todavía hay una creencia en el campesinado. Pero, en la población, ha desaparecido. Dicen que desde las doce del Día de Todos Santos, salen libres los espiritas de los difuntos, por ser su día, y que vienen a disfrutar de las cosas que les gustaban cuando vivían. Del infierno salen. Toda la noche velan. Este día tiene que ir a la casa cualquier hombre que sepa rezar para las almas y se come la merienda preparada para los difuntos o se lo lleva. Otros van con comida y chicha al cementerio y lo ponen sobre la tumba, extendiendo una tela negra. Se dice que las almas vienen a cualquier hora de la noche.

    94Pasaban todo el día en al panteón, al lado de la tumba. Más bien, hacen esto los campesinos. Llevan bebidas, fuman, comen allí. Antes, llevaban platitos. Gneralmente, son los viejitos los que rezan. Algunos saben el responso en quechua. En el público, llaman al sacerdote que reza en cada tumba.

    San Andrés

    95A fines de noviembre había esta costumbre. Para el día de San Andrés (el 30), había una especie de cargo que tenía que hacer celebrar Misa de Almas para el Día de las Ánimas; una misa solemne para todas las almas. Había la costumbre de reunir calaveras. El cargo tenía que llevar como en especie de cajón mortuorio hartas calaveras a la misa. Allí, les ponían coronas de flores naturales. Después de la misa, ese cajón, lo llevaban casi procesionalmente al cementerio. Allí había una fosa honda. La abrían y enterraban toditas las calaveras con sus coronas. Ya no hay esta costumbre.

    Ritos Fúnebres

    96Si hay un enfermo que está agonizando, llaman a alguno que sabe rezar; hasta sacerdotes van. A pesar de que no puede hablar el moribundo, con la mente puede seguir el rezo. Después de la muerte, curanderos indígenas o de clase media tenían que constatar. Ponían un espejo a la boca. Si no se opacaba, decían que la persona había muerto. Tapan inmediatamente la cara y toditos hincados, empiezan en coro los rezos de la buena muerte. Sacan las frazadas para que va no tenga calor el cadáver. Si notan que está sucio, lo bañan con trapo húmedo y jaboncillo. Ya no le ponen con ropa interior, sino con ropa de mortaja, con zapato. En el campo dicen “hábito”. Es café oscuro, negro, o si son niños, de tela blanca.

    97Preparan una habitación. Sobre una mesa, ponen sábanas, una almohada y extienden el cadáver con velas y siempre un Santo Cristo a la cabeza. Si el cadáver no inspira miedo, no le tapan la cara. Tiene entrada libre de todas personas extrañas y parientes. Traen siempre una velita. Alguno que otro, una botella de vino o compuesto. Se hinca, rezan delante del muerto. Amanecen. De vez en cuando, sirven pisco, vino, cerveza. A las diez, once de la noche, preparan ponche, almendrado; muelen almendras y lo mezclan con agua caliente.

    98El entierro es el día siguiente. Van a abrir la fosa. Allí, mandan los deudos una botella con su copa y unas dos cajetillas de cigarrro y los que escarban la fosa consumen allí. Después, ponen dos palos en forma de cruz, encima de la fosa. En la casa del muerto tienen que invitar almuerzo a todos los que han trabajado. En la iglesia hay un cajón que se llama “féretro para los pobres”. Hay que devolverlo. Otros hacían construir cajón por el carpintero. La gente pobre no compromete ni al cantor ni al sacerdote. Se lavan los vestidos y las frazadas, colchón que desatan. Eso, al día siguiente de la muerte, van río abajo, a Pachatoqsay

    Notes de bas de page

    16 Prioste, Cargo, Mayordomo o Carguyoq: El que se hace cargo de una fiesta.

    17 Pito: Flauta traversa.

    18 Dos barrios: Como se podrá constatar a lo largo de las fiestas (Año Nuevo, Carnaval, Cruzvelakuy, Corpus Christi), el pueblo aparece divido en dos partes. Por un lado, una parte que integra Kallispukyu, Campo Santo y afuera, las comunidades de Kallipata, Llaychu, Sisaq Pukyu, Tinteq, Puykalla y por otro lado, una parte formada por Karpapampa, Pueblo Libre, Q’enqomayu y afuera, relacionada con las comunidades de Muyumarka, Kusipata y hasta Q’eros. O sea, una división Norte / Sur (que pasa por la iglesia v el puente), cada una incluyendo una zona alta y una zona baja. Los campesinos de estas dos zonas tienen, según las circunstancias, relaciones de antagonismo (peleas durante Carnaval, carrera y pelea de santos durante Corpus Christi) o de intercambio (visitas recíprocas durante Cruzvelakuy). Esta bipartición del espacio y esta dualidad de las relaciones sociales son típicas de la organización dualista andina, caracterizada por oposiciones y complementaridades entre las mitades de arriba y de abajo. Durante Corpus Christi, cada Virgen aparece relacionada con una mitad: La Virgen del Rosario, con la parte sur y la Virgen del Carmen, con la parte norte. Según la tradición, la Virgen del Rosario es la de los campesinos y la Virgen del Carmen, la de los vecinos del pueblo que viven principalmente en el centro del pueblo, en Kallispukyu.

    19 Maguey: Material de base de una imagen, que es el tallo de la flor del maguey. En la época colonial, a causa de la escasez de madera, la técnica del “bloqueo» consistía en unir y comprimir una cierra cantidad de tallos (según el tamaño de la imagen por hacer), a manera de gavilla. Luego, se tallaba esta materia y se recubría la imagen con tela enyesada. Los artesanos contemporáneos siguen practicando esta técnica.

    20 Once: conjunto de once pancitos de diferentes formas.

    21 Toalla: Largo adorno de tejido que se extiende entre los brazos de una cruz.

    22 Bosque: Alto andamio, adornado con ramas (de allí su nombre), que representa los bosques de la selva de Q’osñipata y que se edifica en la Plaza de Armas. Desde allí, se arrojan varios objetitos.

    23 Chukchu: Paludismo o danza de los Palúdicos, presentada en la Fiesta de la Virgen del Carmen.

    24 Cruz: Sin embargo, en el medio indígena, existe la creencia de que el poder de una cruz es proporcional a su tamaño.

    25 Demanda: Urna o retablillo a la efigie del santo que se festeja; emblema del cargo.

    26 Merienda: Plato de fiesta compuesto de arroz, tallarín, rocoto relleno, puré de papa, tortilla, carne de res, ingredientes variados y conejillo de Indias (quwi castellanizado en «cuy») untado con hierbas.

    27 En Paucartambo, el culto a la Virgen del Rosario es el más antiguo y propio de los indígenas (la primera grey), ya que ella fue declarada Patrona de la parroquia, fundada por los dominicos en 1622. Más tarde, conforme iba aumentando la población criolla y mestiza en el pueblo, parece que hubo, de parte de ella, un rechazo al culto dominante de la Virgen del Rosario, al mismo tiempo que empezó a crecer el culto a la Virgen del Carmen. La memoria colectiva aún menciona un juicio entre las dos etnias, el cual terminó de manera salomónica: El mismo Rey de España (pero no se sabe cuál) habría atribuido cada fiesta a su comunidad respectiva. En 1830, la Virgen del Carmen fue declarada Patrona del pueblo. Hoy día, la fiesta mayor es la de la Virgen del Carmen, mientras que la de la Virgen del Rosario, casi ha desaparecido. La lucha de las dos Vírgenes es simbólica de la de las dos comunidades.

    28 Achiwa: Sombrilla de plumas de guacamayo que todavía acompaña a imágenes veneradas por los indígenas. En el incanato, una achiwa protegía al Inca y a la Qoya.

    29 Inti Raymi: Fiesta celebrada en el Cusco, el 21 de junio, supuestamente, al estilo inca.

    30 Existen varias versiones de esta tradición. El tema fijo es el de la cabeza (antaño se vendían cabezas de imágenes en las ferias), siempre proveniente de Pucará, hallada allá o en Paucartambo; sea en la carga de la señora soltera, sea en la de llameros qollas. En una sola versión, la señora es una qollavina, lo que corresponde a la realidad de los intercambios. En efecto, son los qollas los que se desplazan. Todo indica que el culto habrá aparecido gracias a la influencia altiplánica; de Pucará exactamente, donde, con ocasión de la fiesta, tenía lugar una feria importante.

    31 Qollas: Habitantes del Altiplano. Bajan a los valles quechuas para intercambiar o vender los productos de su tierra (tejidos, carne disecada, queso, papas deshidratadas, peces del lago, cerámica, plantas medicinales, etc.) y adquirir los de las zonas templadas, en especial el maíz.

    32 Imagen de Q’osñipata: Esta tradición que, accesoriamente, explica el cambio de nombre del Río Amaru Mayu, pertenece a otro ciclo relacionado con la selva y sus habitantes; los temidos ch’unchus (salvajes).

    33 El Centro Qosqo es, en el Cusco, un teatro donde se presentan arreglos de danzas tradicionales a los turistas.

    34 Guerrilla: Combate fingido entre los Ch’unchus y los Qollas, que se desarrolla el tercer día de la fiesta, según un esquema fijo. Es originado por el rapto de la Imilla, mujer del jefe de los Qollas, por el de los Ch’unchus. Es el elemento más enigmático de la fiesta. Según ciertos antropólogos (quienes ignoran la versión de don David), tendría un origen más ligado al mito que a la historia; hipótesis errónea si es que tradicionalmente participaban los K’achampas en lugar de los Qollas. En este caso, se trataría de un simple enfrentamiento entre selváticos y quechuas, los más cercanos a la ceja de selva.

    35 Auqa Chileno; Enemigo Chileno. En realidad, dicha danza no representa a soldados chilenos, sino a arrieros y aun a abigeos, va que su antiguo nombre en quechua era Waka suwa tusuy o sea, «Danza de los ladrones de ganado».

    36 Majeños: Danza de los muleros de Majes, que vienen a vender los productos de su zona (Arequipa).

    37 Chukchu: Paludismo. Danza del Palúdico.

    38 Sala: Especie de jaula gigante, con puerta, hecha de palos y adornada con figurinas de papel en que se colocan cohetes. Dentro de ella, descansa la imagen.

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    16 Prioste, Cargo, Mayordomo o Carguyoq: El que se hace cargo de una fiesta.

    17 Pito: Flauta traversa.

    18 Dos barrios: Como se podrá constatar a lo largo de las fiestas (Año Nuevo, Carnaval, Cruzvelakuy, Corpus Christi), el pueblo aparece divido en dos partes. Por un lado, una parte que integra Kallispukyu, Campo Santo y afuera, las comunidades de Kallipata, Llaychu, Sisaq Pukyu, Tinteq, Puykalla y por otro lado, una parte formada por Karpapampa, Pueblo Libre, Q’enqomayu y afuera, relacionada con las comunidades de Muyumarka, Kusipata y hasta Q’eros. O sea, una división Norte / Sur (que pasa por la iglesia v el puente), cada una incluyendo una zona alta y una zona baja. Los campesinos de estas dos zonas tienen, según las circunstancias, relaciones de antagonismo (peleas durante Carnaval, carrera y pelea de santos durante Corpus Christi) o de intercambio (visitas recíprocas durante Cruzvelakuy). Esta bipartición del espacio y esta dualidad de las relaciones sociales son típicas de la organización dualista andina, caracterizada por oposiciones y complementaridades entre las mitades de arriba y de abajo. Durante Corpus Christi, cada Virgen aparece relacionada con una mitad: La Virgen del Rosario, con la parte sur y la Virgen del Carmen, con la parte norte. Según la tradición, la Virgen del Rosario es la de los campesinos y la Virgen del Carmen, la de los vecinos del pueblo que viven principalmente en el centro del pueblo, en Kallispukyu.

    19 Maguey: Material de base de una imagen, que es el tallo de la flor del maguey. En la época colonial, a causa de la escasez de madera, la técnica del “bloqueo» consistía en unir y comprimir una cierra cantidad de tallos (según el tamaño de la imagen por hacer), a manera de gavilla. Luego, se tallaba esta materia y se recubría la imagen con tela enyesada. Los artesanos contemporáneos siguen practicando esta técnica.

    20 Once: conjunto de once pancitos de diferentes formas.

    21 Toalla: Largo adorno de tejido que se extiende entre los brazos de una cruz.

    22 Bosque: Alto andamio, adornado con ramas (de allí su nombre), que representa los bosques de la selva de Q’osñipata y que se edifica en la Plaza de Armas. Desde allí, se arrojan varios objetitos.

    23 Chukchu: Paludismo o danza de los Palúdicos, presentada en la Fiesta de la Virgen del Carmen.

    24 Cruz: Sin embargo, en el medio indígena, existe la creencia de que el poder de una cruz es proporcional a su tamaño.

    25 Demanda: Urna o retablillo a la efigie del santo que se festeja; emblema del cargo.

    26 Merienda: Plato de fiesta compuesto de arroz, tallarín, rocoto relleno, puré de papa, tortilla, carne de res, ingredientes variados y conejillo de Indias (quwi castellanizado en «cuy») untado con hierbas.

    27 En Paucartambo, el culto a la Virgen del Rosario es el más antiguo y propio de los indígenas (la primera grey), ya que ella fue declarada Patrona de la parroquia, fundada por los dominicos en 1622. Más tarde, conforme iba aumentando la población criolla y mestiza en el pueblo, parece que hubo, de parte de ella, un rechazo al culto dominante de la Virgen del Rosario, al mismo tiempo que empezó a crecer el culto a la Virgen del Carmen. La memoria colectiva aún menciona un juicio entre las dos etnias, el cual terminó de manera salomónica: El mismo Rey de España (pero no se sabe cuál) habría atribuido cada fiesta a su comunidad respectiva. En 1830, la Virgen del Carmen fue declarada Patrona del pueblo. Hoy día, la fiesta mayor es la de la Virgen del Carmen, mientras que la de la Virgen del Rosario, casi ha desaparecido. La lucha de las dos Vírgenes es simbólica de la de las dos comunidades.

    28 Achiwa: Sombrilla de plumas de guacamayo que todavía acompaña a imágenes veneradas por los indígenas. En el incanato, una achiwa protegía al Inca y a la Qoya.

    29 Inti Raymi: Fiesta celebrada en el Cusco, el 21 de junio, supuestamente, al estilo inca.

    30 Existen varias versiones de esta tradición. El tema fijo es el de la cabeza (antaño se vendían cabezas de imágenes en las ferias), siempre proveniente de Pucará, hallada allá o en Paucartambo; sea en la carga de la señora soltera, sea en la de llameros qollas. En una sola versión, la señora es una qollavina, lo que corresponde a la realidad de los intercambios. En efecto, son los qollas los que se desplazan. Todo indica que el culto habrá aparecido gracias a la influencia altiplánica; de Pucará exactamente, donde, con ocasión de la fiesta, tenía lugar una feria importante.

    31 Qollas: Habitantes del Altiplano. Bajan a los valles quechuas para intercambiar o vender los productos de su tierra (tejidos, carne disecada, queso, papas deshidratadas, peces del lago, cerámica, plantas medicinales, etc.) y adquirir los de las zonas templadas, en especial el maíz.

    32 Imagen de Q’osñipata: Esta tradición que, accesoriamente, explica el cambio de nombre del Río Amaru Mayu, pertenece a otro ciclo relacionado con la selva y sus habitantes; los temidos ch’unchus (salvajes).

    33 El Centro Qosqo es, en el Cusco, un teatro donde se presentan arreglos de danzas tradicionales a los turistas.

    34 Guerrilla: Combate fingido entre los Ch’unchus y los Qollas, que se desarrolla el tercer día de la fiesta, según un esquema fijo. Es originado por el rapto de la Imilla, mujer del jefe de los Qollas, por el de los Ch’unchus. Es el elemento más enigmático de la fiesta. Según ciertos antropólogos (quienes ignoran la versión de don David), tendría un origen más ligado al mito que a la historia; hipótesis errónea si es que tradicionalmente participaban los K’achampas en lugar de los Qollas. En este caso, se trataría de un simple enfrentamiento entre selváticos y quechuas, los más cercanos a la ceja de selva.

    35 Auqa Chileno; Enemigo Chileno. En realidad, dicha danza no representa a soldados chilenos, sino a arrieros y aun a abigeos, va que su antiguo nombre en quechua era Waka suwa tusuy o sea, «Danza de los ladrones de ganado».

    36 Majeños: Danza de los muleros de Majes, que vienen a vender los productos de su zona (Arequipa).

    37 Chukchu: Paludismo. Danza del Palúdico.

    38 Sala: Especie de jaula gigante, con puerta, hecha de palos y adornada con figurinas de papel en que se colocan cohetes. Dentro de ella, descansa la imagen.

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    du Authier, M. (2008). VI. El ciclo de fiestas. In Un genio popular. Lima: Institut français d’études andines. https://doi.org/10.4000/books.ifea.5456
    du Authier, Martine. « VI. El ciclo de fiestas ». In Un genio popular. Lima: Institut français d’études andines, 2008. doi:10.4000/books.ifea.5456.
    du Authier, Martine. « VI. El ciclo de fiestas ». Un genio popular, Institut français d’études andines, 2008, https://doi.org/10.4000/books.ifea.5456.

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    du Authier, M. (2008). Un genio popular. Lima: Institut français d’études andines, Centro de estudios regionales andinos Bartolomé de Las Casas. https://doi.org/10.4000/books.ifea.5446
    du Authier, Martine. Un genio popular. Lima: Institut français d’études andines, Centro de estudios regionales andinos Bartolomé de Las Casas, 2008. doi:10.4000/books.ifea.5446.
    du Authier, Martine. Un genio popular. Institut français d’études andines, Centro de estudios regionales andinos Bartolomé de Las Casas, 2008, https://doi.org/10.4000/books.ifea.5446.
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