1 Al hacerlo, nos colocamos en la perspectiva de Thierry Saignes, “El Templo del Sol”, L’Homme, XXXII-122/124, 1992, p. 382, que nota “el florecimiento de una sociedad inédita que se forja en torno a instituciones centrales como el mercado, la cofradía o el compadrazgo. [...] Mientras los marcos holistas se vaciaban poco a poco de toda sustancia, marcando la ruina de un severo control social, en lugar y plaza se crean lazos interindividuales de orden contractual, y se reformula la relación con los poderes estatales y telúricos, que legitima los nuevos arraigos”.
2 Adeline Daumard y François Furet, Structures et relations sociales al milieu du xviiie siècle, París, A. Colin, 1961; François Lebrun, Les hommes et la mort en Anjou. Essai de démographie et de psychologie historiques, Paris- La Haye, Mouton, 1971; Adeline Daumart, Les fortunes françaises au xixe siècle, París-La Haye, Mouton, 1973; Michel Vovelle, Pieté baroque et déchristianisation en Provence au xviiie siècle, Paris, Éditions du Seuil, 1978. Sobre la utilización de los libros notariales, ver Jean L. Laffont (dir.), Problèmes et méthodes d’analyse historique de l’activité notariale (xve-xixe siècles), Tolosa, Presses Universitaires du Mirail, 1991.
3 John V. Murra, “Aymara Lords and their European Agents at Potosi” Nova America, 1, 1978, p. 231-243; Franklin Pease, “Las relaciones entre tierras altas y la costa del Sur del Perú: Fuentes documentales”, en S. Masuda, Estudios etnográficos del Perú meridional, Tokio, Universidad de Tokio, 1981, p. 209-221; Chantai Caillavet, “Ethno-histoire équatorienne: un testament indien inédit du xvie siècle”, Caravelle, 41, 1983, p. 5-23; Olinda Celestino, “La religiosidad de un noble cañari en el valle del Mantaro, siglo xvii, a través de su testamento”, Revista de Indias, XLIV-174, 1984, p. 547- 557.
4 Elinor Burkett, “Las mujeres indígenas y la sociedad blanca: el caso del Perú del siglo xvi” en A. Lavrin, Las mujeres latinoamericanas, México, Fondo de Cultura Económica, 1985, p. 121-152; Frank Salomon, “Indian Women of Early Colonial Quito as Seen Through their Testaments”, The Americas, XLIV-3, 1988, p. 325-341.
5 Debe tenerse en cuenta que los testamentos en Cuenca se hallan agrupados en volúmenes especiales (ANH/C, Not. 3, trece libros en lo que toca el siglo xvii), y los que contienen otros tipos de escrituras no conservan ninguno. Hallamos actas de indios de la provincia de Alausí en los legajos conservados en la escribanía primera de esta ciudad; no fue posible trabajar en Cañar en esta misma perspectiva.
6 Esta estadística retoma la de los lugares de expedición de los testamentos, pero no totalmente, ya que el notario podía desplazarse al domicilio del testador, y había incluso maestros de capilla que ofrecían sus servicios en la ciudad: 86 actas (51.5%) fueron redactadas en Cuenca, 54 (32.4%) en los pueblos y 14 (8.3%) en Alausí, donde oficiaba un escribano; en el caso de 13 testamentos, o sea el 7.8%, el lugar queda indeterminado. La parte de testamentos extendidos en Cuenca era mayor en el caso de las mujeres que en el de los hombres.
7 Si bien el primer volumen comienza apenas seis años después de la fundación de Cuenca, cubre esencialmente el período 1563-1565, con solamente cuatro incursiones ulteriores puntuales; cf. Jacques Poloni, “Achats et ventes de terres par les Indiens de Cuenca au xviie siècle: éléments de conjoncture économique et de stratification sociales”, Bulletin de l’I-FEA, 21-1, 1992, p. 279-310 (Memoria, 3, 1993, p. 1-39).
8 Sobre el problema de la existencia de ese mercado, la crítica misma de esta noción y la idea de que las variaciones de los precios de la tierra reflejan la posición social de los contratantes, ver Giovanni Levi, Le pouvoir au village. Histoire d’un exorciste dans le Piémont du xviie siècle, Paris, Gallimard, 1985, p. 112-115.
9 Sin embargo, los primeros contratos señalaban las ventas en pesos de nueve reales.
10 Cf. Jacques Poloni-Simard, “Les métis: problèmes et tentatives d’identification à travers la documentation coloniale, l’exemple de Cuenca”, en B. Lavalié(dir), Transgressions et stratégies du métissage en Amérique espagnole coloniale, Paris, Presses de la Sorbonne Nouvelle, 1999, p. 11-31.
11 Peter Masson, “‘Cholo’ y ‘china’. Contenidos situacionales de dos términos interétnicos en Saraguro (Ecuardor)”, JSA, LXIV, 1977, p. 104-114; Thierry Saignes, “¿Es posible una historia ‘chola’ del Perú?”, Allpanchis, 35/36-II, 1990, p. 635 - 657.
12 Jacques Poloni-Simard, “Figures et configurations, formes et conformations du métissage: testaments indiens de Huamanga au xviie siècle”, en L. Bénat-Tachot y S. Gruzinski, Passeurs culturels. Mécanismes de métissage, Paris, Presses universitaires de Marne-la-Vallée/Éditions de la MSH, 2001, p. 45-67.
13 Leslie Ann Brownrigg, The “Nobles” of Cuenca: The Agrarian Elite of Southern Ecuador, Columbia University, Ph. D., 1972, p. 87-120.
14 Desde el punto de vista cronológico, la figura del cholo no aparece sino en el primer cuarto del siglo xvii, en tanto que la de mestizo lo hizo desde el siglo xvi.
15 Aparecen en 232 de 525 actos, en los que el vendedor era indígena, y en 366 de 891 contratos en lo era el comprador.
16 Para una opinión diferente, ver Irene Silverblatt, Luna, Sol y brujas. Género y clases en los Andes prehispánicos y coloniales, Cusco, Centro Bartolomé de las Casas, 1990, p. 112- 114.
17 José Matos Mar, Desborde popular y crisis del Estado. El nuevo rostro del Perú en la década de 1980, Lima, IEP, 1984.
18 Ver Carmen Bernand y Serge Gruzinski, “Les enfants de l’Apocalypse: la famille en MésoAmérique et dans les Andes”, en A. Burguière et alii (dir), Histoire de la famille, tomo II, Le choc des modernités, Paris, A. Colin, 1986, p. 157- 209.
19 Sobre la importancia del concubinato, ver Thomas Calvo, “Concubinato y mestizaje en el medio urbano: el caso de Guadalajara en el siglo xvii”, Revista de Indias, XLIV-173, 1984, p. 203-212
20 En lo que se refiere a las indias de la ciudad que hicieron testamento, los estados civiles se reparten así: cinco solteras, doce casadas, once viudas, quince indeterminadas; en cuanto a las de los pueblos, el número de testamentos era respectivamente el siguiente: tres, siete, doce y seis.
21 K. Spalding, De indio a campesino..., op. cit., p. 31-60.
22 ANH/C, C. 117-575, 25-VII-1670.
23 La lejanía o la proximidad del medio socio-étnico de origen se lee igualmente en la elección de las sepulturas, que mantenían la distancia o la proximidad más allá de la muerte: el lugar de la última morada coincidía con el de la residencia (hay casos de retorno a la aldea para ser enterrrado allí, pero son aislados).
24 Esteban García Chuquimarca: ANH/C, Not. 3, L. 509, fol. 806, 25-VI-1643; Carlos Duchi-gadnay: ANH/C, Not. 3, L. 512, fol. 696, 14-III-1650; Andrés Pacuruco: ANH/C, Not. 3, I.. 515, fol. 179, 28-VII-1656.
25 Ângela Garcia Chuquimarca: ANH/C, Not. 3, L. 510, fol 767, 18-I-1671; Catalina Llum-chug: ANH/C, Not. 3, L. 515, fol. 852, 16-VIII-1663; doña Luisa Zuchug: ANH/C, Not. 3, L. 528, fol. 655, 25 XII-1698.
26 ANH/C, Not. 3, L. 500, fol. 351, 17-IX-1623; ANH/C, C. 112-078, fol. 1, 28-VIII-1627; ANH/C, Not. 3, L. 502, fol. 423, 28-I-1616.
27 ANH/C, Not. 3, L. 526, fol. 655, 13-VII-1689; ANH/C, Not. 3, L. 502, fol. 1, 3-IV-1660; ANH/C, Not. 3, L. 509, fol. 806, 25-VI-1643; ANH/C, C. 93-174, fol. 26, 23-XII-1676.
28 Ibid. para las dos últimas referencias, y ANH/C, Not. 3, L. 512, fol. 696, 14-III-1650; ANo-t/A, P. n° 4, 10-V-1681; ANot/A, P. n° 8, 5-XI-1693.
29 En el orden mencionado: ANH/C, Not. 3, L. 502, fol. 369, 26-VII-1617; ANH/C, Not. 3, L. 489, fol. 253, 25-III-1603; ANH/C, Not. 3, L. 500, fol. 514, 26-VII-1627; ANH/C, Not. 3, L. 509, fol. 812, 2-I-1644; ANH/C, Not. 3, L. 515, fol. 222, 18-XII-1657; ANH/C, Not. 3, L. 515, fol. 896, 17-I-1664; ACA/C, Juicios, C. 2, n° 34, 17-VII-1761; ANH/C, Not. 3, L. 521, fol 444, 17-III-1678.
30 Cf. D. Collier y J. V. Murra, “Survey and Excavations...”, art. cit.
31 Garci Diez de San Miguel, Visita hecha a la provincia de Chucuito [...] en el año 1567, Lima, Casa de la Cultura del Perú, [1567] 1964.
32 ANH/C, Not. 3, L. 509, fol. 806, 25-VI-1643; ANH/C, Not. 3, L. 512, fol. 696, 14-III-1650; ANH/C, Not. 3, L. 509, fol. 812, 2-1-1644; ANH/C, Not. 3, L. 488, fol. 609, 24-X-1600.
33 ANot/A, P. n° 4, 22-III-1658; ANH/C, Not. 3, L. 489, fol. 366, 18-VI-1611; ANH/C, Not. 3, L. 502, fol. 334, 13-XII-1617; ANH/C, Not. 3, L. 500, fol. 678, 8-VI-1628.
34 “Padrón de los indios ricos de la provincia de Chucuito” [ 1574], en G. Diez de San Miguel, Visita a la provincia de Chucuito, op. cit., p. 301-363.
35 ANH/C, Not. 3, L. 502, fol. 334, 13 XII-1617; ANH/C, Not. 3, L. 512, fol. 696, 14-III-1650; ANH/C, Not. 3, L. 502, fol. 1, 3-IV-1660.
36 ANH/C, C. 114-195, fol. 3, 8-X-1663; ANH/C, C. 112-078, fol. 1, 28-VIII-1627.
37 ANH/C, C. 78-571, C. 112-511, C. 112-558, C. 112-611, C. 112-614, C. 112-617, C. 112-622.
38 En lo que respecta a la pluriactividad, ver Gilbert Carrier y Ronald Hubscher, Entre faucilles et marteaux. Pluriactivités et stratégies paysannes, Lyon, PUL/Éditions de la MSH, 1988.