1 Lyle N. McALISTER, The «Fuero Militar» in New Spain. 1764-1800, Gainesville. 1957: se deben añadir sus artículos. «The Reorganization of the Army of New Spain. 1763-1766» en, HAHR. 33(feb. 1953), pp. 1-32. y «Social Structure and Social Change in New Spain», en HAHR. 43 (ago. 1963), pp. 349-370. Sobre la historiografia de estos trabajos se puede consultar la introduccion de Allan J. KUETHE para su libro. Reforma militar y sociedad en la Nueva Granada 1773-1808, Bogota, Banco de la Republica, 1993, pp. 31 y ss. (primera edicion Military Reforms and Society in New Granada 1773-1808, Gainesville, 1978). El articulo de sintesis de Juan MARCHENA FERNANDEZ, «Armee et changement social en Amerique a la fin du xviiie siecle», L'Amérique Espagnole à l'Époque des Lumières, Burdeos, Presses du CNRS, 1987, pp. 49-77 es del mayor interes por su vision de conjunto sobre la situacion del ejercito en toda la America hispanica a fines del periodo colonial. Sobre el Peru: Leon G. CAMPBELL, «The Army of Peru in the Tupac Amaru Revolt 1780-1783», HAHR, 56, 1976; The Military and Society in Colonial Peru, Filadelfia, American Philosophical Society, 1978. Sobre Chile: Roberto ONAT y Carlos ROA, Régimen legal del Ejército en el Reino de Chile, Santiago, 1953. Sobre Venezuela: Gary MILLER, «Status and Loyalty of Regular Army Officers in Late Colonial Venezuela», HAHR, 66:4, Duke University Press, 1986, pp. 667-686; Santiago-Gerardo SUAREZ, Las instituciones militares venezolanas del período hispánico en los archivos, Caracas, Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, 1969; Las Fuerzas Armadas venezolanas en la Colonia, Caracas, 1979; Las milicias: instituciones militares hispanoamericanas, Caracas, 1984. Sobre la Nueva Granada: Juan MARCHENA FERNANDEZ, La institución militar en Cartagena de Indias, 1700-1810, Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1982; Oficiales y soldados en el Ejército de América, Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1983; «The Social World of the Military in Peru and New Granada: The Colonial Oligarchies in Conflict, 1750-1810», en Reform and Insurrection in Bourbon New Granada and Peru, Baton Rouge, Luisiana, 1990: Ejército y milicias en cl mundo colonial americano, Madrid, MAPFRE, Coleccion «Armas y America», 1992: Juan MARCHENA FERNANDEZ y B. L. FLORES MORON, «Los laberintos de la fortuna: el ocaso del orden colonial en Venezuela y la generacion militar de Simon Bolivar 1777-1810», en Bolívar y Europa, II, Caracas, 1991; Juan MARCHENA FERNANDEZ y Maria del Carmen GOMEZ PEREZ, La vida de guarnición en las ciudades americanas de la Ilustración, Madrid, Ministerio de Defensa, 1992.
2 En otro marco geográfico. Peter M. VOELZ analizó las relaciones entre el Ejército y las gentes de color (más precisamente los esclavos) en Slave and Soldier. The Military Impact of Blacks in the Colonial Americas, Nueva York-Londres, Garland Publishing, 1993.
3 Juan MARCHENA FERNANDEZ. «Armee el changement social en Amerique a la fin du xviiie siecle», loc. cit., p. 55, anota este punto con razon.
4 Juan MARCHEN A FERNANDEZ, Ejército y milicias.... op. cit., p. 105.
5 Allan J. KUETHE, Reforma militar..., op.cit., p. 92. Véase del mismo autor: Cuba, 1753-1815, Crown, Military and Society, Knoxville, The University of Tennessee Press, 1986, pp. 25-49.
6 Base de datos prosopográficos de 91 milicianos constituida según la obra de Vicente DÁVILA, Hojas militares, Caracas, 1930, 2 vols., que publicó las hojas de servicio de los milicianos de Venezuela conservadas en el Archivo General de la Nación de Caracas. De los 91 milicianos, escogidos por su papel en los ejércitos patriotas, diez, o sea el 11%, participaron en la aplastante derrota de la expedición de Miranda, y tres (de Cumaná) se encontraban en la toma de Trinidad por los ingleses. En total, 44 prestaron servicio en lo que el documento llama «acciones de guerra», o sea un poco más del 48%. Creemos que estas cifras, aunque no muy significativas en sí mismas, reflejan no obstante la actividad intermitente de las milicias en defensa de los territorios de la Corona.
7 Véase el reglamento de las milicias de Cuba de 1769. citado por Santiago-Gerardo SUÁREZ en El ordenamiento militar de Indias. Caracas, Biblioteca de la Academia Nacional de Historia. 1971. pp. 66-67. y Alian J. KUETHE, Cuba. 1753-1815.... op. cit.
8 Las milicias urbanas de Margarita, de las que se convirtió en capitán en 1798, un año después de la expulsión de los españoles de Trinidad, donde prestaba servicio con anterioridad. Archivo General de Simancas. Secretaría de Guerra, vol. 7194, archivo 57, lote 1. fol. 2.
9 Citado por Salvador de MADARIAGA, El ocaso del imperio español en América, Buenos Aires. Sudamericana. 1959, pp. 61-62.
10 Se sabe que las razas no existen. El término se usa aquí para designar una categoría que manejan los actores, con el fin de evitar el anacronismo que implicaría la utilización de la idea de etnia. Lo que incide en las interacciones entre los actores no es tanto la identidad cultural como el valor social y la clasificación jurídica asociados a ciertos rasgos del aspecto físico (el color, la forma de la cara, los cabellos, etcétera). El mundo hispánico, el término de raza es menos peyorativo que en otros contextos, incluso si, en su sentido clásico, «Se toma mui regularmente en mala parte» o. como lo define todavía el Diccionario de la lengua castellana por la Real Academia Española (Madrid, 1817), puede ser sinónimo de «genus, stirps, etiam generis macula vel ignominia».
11 En 1796, el Real Consulado de Caracas llamó la atención de las autoridades españolas sobre este punto: «[...] no es de nuestro instituto y tendremos muy bien cuidado en abstenernos de entrar a discutir si las Milicias sean provechosas o inútiles; pero si lo fuese, diríamos que las de Pardos y gente de color son a nuestro parecer muy perjudiciales al Estado en las circunstacias actuales, por las fatales consecuencias que pronostican con su instrucción en las armas y aun las de blancos dejarían más utilidad extinguiéndose, porque todas se componen de labradores que diariamente se distraen de su trabajo y el servicio que hacen es torpe y poco expedito, cuando aplicados a la agricultura producirían rentas sobradas para dos o tres Regimientos de tropa veterana, que harían doblemente mejor el servicio», citado por Julio ALBI. La defensa de las Indias (1764-1799), Madrid. Instituto de Cooperación Iberoamericana, 1987. р. 118.
12 Santiago-Gerardo SUÁREZ. Las milicias.... op. cit.. p. 212.
13 Y más precisamente la parte oriental en contacto con Trinidad y las Antillas francesas. Cf. ibid., p. 212.
14 Archivo General de Simancas, Secretaria de guerra, vol. 7194, arch. 57. ful. 107, documento fechado en 1798.
15 Archivo General de Simancas, Secretaria de guerra, vol. 7295, arch. 7, documento fechado en 1800.
16 Santiago-Gerardo SUÁREZ, Las milicias.... op. cit., p. 236.
17 Allan .J. KUETHE, Reforma militar..., op. cit., cap. IV. «El impacto de la Revolución de los Comuneros», pp. 199-234.
18 Ibid., p. 225.
19 Sin contar a Venezuela, por supuesto.
20 Para vísperas de la Independencia. José Manuel Restrepo da la cifra de 2.150 hombres. Historia de la revolución de la República de Colombia, Medellín. Bedout. 1969. I, p. 28.
21 El situado es la transferencia financiera de una provincia americana a otra con el fin de equilibrar las cuentas de las regiones más pobres mediante el flujo de plata y oro de las regiones mineras. En este caso provienen de la isla de Cuba. Es una situación de tremenda complejidad. Las Compañías de Volantes del Río Yaracuy se financian mediante un impuesto especial hasta que se hace cargo de ellas el intendente de Guerra de la Real Hacienda. La compañía montada de la ciudad de Caracas es financiada por la Compañía de Guipuzcoa, hasta que el intendente de guerra y de finanzas, cargo que fue creado en 1776, las hizo pagar. Véase la Real Cédala de Intendencia del Ejército y Real Hacienda 8 de Diciembre de 1776, estudio preliminar de Gisela Morazzini Pérez-Enciso, Caracas, Presidencia de la República, 1976, p. XXXVII.
22 Sobre este tema, véase la sugestiva introducción de José SEMPRÚN y Alfonso BULLÓN DE MENDOZA, El ejército realista en la independencia de América, Madrid, MAPIRE. 1992.
23 Julio ALBI. La defensa de las Indias, op. cit.. p. 82.
24 Alian J. KUETHE, Reforma militar.... op.cit.. p. 223.
25 Este cuadro se elaboró a partir de los cuadros y listas incluidos en Camilo RIAÑO, Historia extensa de Colombia. XVIII. Historia Militar, 1, 1810-1815, Bogotá, Lerner, 1971. p. 21. En cuanto a Venezuela, se utilizó Santiago-Gerardo SUAREZ. Las instituciones militares venezolanas del período hispánico en los archivos. Caracas, pp. LXXVIII y ss.; François DEPONS, Voyage à la partie orientale de la Terre-Ferme dans l’Amérique méridionale.... op. cit.. II, pp. 89-91; y Juan MARCHEN A FERNANDEZ. Ejército y milicias en el mundo colonial americano, op. cit.. pp 113 y ss.
26 Estas cifras representan los efectivos de una compañía, un escuadrón o un batallón en el papel, pero están sujetas ,a importantes variaciones en la realidad.
27 Según Gary Miller, este ejemplo ilustra las dificultades de los criollos para ocupar puestos elevados en el ejército de guarnición. Vicente de Sucre era el padre de Antonio José de Sucre, el Gran Mariscal de Ayacucho. «Status and Loyalty of Regular Army Officers in Late Colonial Venezuela», loc. cit., p. 683.
28 Part. 2. 19 y 2. 23. citada en Alfonso GARCÍA-GALLO, Estudios de historia del derecho indiano, Madrid. Instituto Nacional de Estudios Jurídicos, 1972. sobre todo el capítulo dedicado al «Derecho militar indiano», p. 745.
29 Sobre estos puntos, véase la interesante obra de E. CHRISTIANSEN, The Origins of Militan Power in Spain 1800-1854, Oxford University Press. 1967. pp. 4-12 (trad. española: Madrid. Aguilar, 1975): y Alfonso GARCÍA-GALLO, Estudios de historia de derecho indiano, op. cit.. «Derecho Militar Indiano», p. 745.
30 Santiago-Gerardo SUÁREZ, Las instituciones militares venezolanas del período hispánico en los Archivos, op. cit., p. LXXVIII, da ejemplos precisos.
31 Revisión del «Regimiento de Infantería auxiliar del nuebo Reyno de Granada». Santa Fe de Bogotá, 19-21 de diciembre. 1787, Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra. I. 7299. arch. 18. fol. 73.
32 A pesar de su objeto, el de denunciar al cuerpo militar del Antiguo Régimen, el primer texto de la Junta de Caracas que se proponía organizar las fuerzas de la ciudad evoca muy bien aquel género de vida. Organización militar para la defensa y seguridad de la Provincia de Caracas propuesta por la junta de guerra, aprobada y mandada executor por la Suprema Conservadora de los Derechos del Sr. D. Fernando VII en Venezuela, Caracas, Imprenta de Gallagher y Lame, 1810.
33 Véase E. CHRISTIANSEN, The Origins of Military Power in Spain, op. cit., p. 4: «Jovellanos, in his pamphlet Pan y Toros, made a joke of the ‘body of general officers numerous enough to command all the armies of the world’, and the ‘multitude of regiments which although deficient in men are skilled in the military fatigue of curling their hair, bleaching their uniform, regulating their paces to the tune of a country dancee, expanding powder in salutes in the meadows, and opressing their fellow citizens’.»
34 Juan MARCHENA FERNÁNDEZ. Oficiales y soldados en el Ejercito de América, op. cit. p. 4.
35 Tituladas: Ordenanzas de Su Majestad para el Régimen. Disciplina, Subordinación x Servicio de sus Ejércitos.
36 Alian J. KUETHE, Reforma militar, op. cit., pp. 285 y ss., y también «The Pacification Campaign on the Riohacha Frontier, 1772-1779», en HAHR, L (1970), pp. 467-481.
37 De fines del siglo xviii, es reeditada en Madrid al principio del siglo en los Reglamentos para el ejercicio y maniobras de infantería, Madrid, 1806. con un suplemento de F. San Juan, El Tratado de táctica de infantería ligera y artillería, Madrid. 1815, citado por José SEMPRUN, Alfonso BULLÓN DE MENDOZA, El ejército realista en la independencia de América: Madrid, Editorial MAPFRE. 1992. Bolívar le envió a Páez estos dos tomos en 1817, Bolívar a Páez, Angostura, octubre 4, 1817. en Daniel Florencio O’LEARY, Memorias..., XIV, p. 324.
38 AGNC, Archivo anexo. Secuestros, t. 1. fol. 435r. Entre los libros del general Pasqual Enrrie |sic] había obras de navegación, viajes (a Madagascar. p.e.), de matemáticas, unos Elementos de la Guerra, una gramática inglesa, una cosmografía, libros de astronomía, una Historia naval de Inglaterra, unas « Tablas náuticas en Ingles», unas Décadas de la Guerra de Alemania, las Memorias de Montecuculi |sic|. un nuevo método de fortificación, un gran diccionario geográfico en cinco volúmenes, un «Proiecto de Tactica en francés», todos por un valor de 203 pesos y seis reales.
39 Revista del «Regimiento de Infantería auxiliar del Nuebo Reyno de Granada», Santa Fe de Bogotá, diciembre 19-21, 1787. Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, t. 7299. archivo 18. fols. 73-74.
40 Historia de la Revolución, op. cit.. i. p. 28.