• Contenu principal
  • Menu
OpenEdition Books
  • Accueil
  • Catalogue de 16451 livres
  • Éditeurs
  • Auteurs
  • Facebook
  • X
  • Partager
    • Facebook

    • X

    • Accueil
    • Catalogue de 16451 livres
    • Éditeurs
    • Auteurs
  • Ressources numériques en sciences humaines et sociales

    • OpenEdition
  • Nos plateformes

    • OpenEdition Books
    • OpenEdition Journals
    • Hypothèses
    • Calenda
  • Bibliothèques

    • OpenEdition Freemium
  • Suivez-nous

  • Lettre d’information
OpenEdition Search

Redirection vers OpenEdition Search.

À quel endroit ?
  • Casa de Velázquez
  • ›
  • Collection de la Casa de Velázquez
  • ›
  • ¿Ciudades invisibles?
  • ›
  • Historia urbana como historia comparada
  • Casa de Velázquez
  • Casa de Velázquez
    Casa de Velázquez
    Informations sur la couverture
    Table des matières
    Liens vers le livre
    Informations sur la couverture
    Table des matières
    Formats de lecture

    Plan

    Plan détaillé Texte intégral La oportunidad: la longue durée de la historia urbana El objetivo: una historia comparada de las ciudades El beneficio: el espacio urbano como palimpsesto Notes de bas de page Auteurs

    ¿Ciudades invisibles?

    Ce livre est recensé par

    Précédent Suivant
    Table des matières

    Conclusiones

    Historia urbana como historia comparada

    Panorama y perspectivas

    Sabine Panzram et Laurent Brassous

    p. 415-422

    Texte intégral La oportunidad: la longue durée de la historia urbana El objetivo: una historia comparada de las ciudades El beneficio: el espacio urbano como palimpsesto Notes de bas de page Auteurs

    Texte intégral

    La oportunidad: la longue durée de la historia urbana

    1Las ciudades de la Antigüedad tardía son especialmente difíciles de analizar en su evolución porque las pocas voces que hacen afirmaciones sustanciales sobre ellas lo hacen, por lo general, en relación con la ciudad imperial. Isidoro de Sevilla, por ejemplo, que dedica sus Etimologías al rey visigodo Sisebuto, escribe en una época de graves cambios geopolíticos: desde principios del siglo v, las invasiones de suevos, vándalos y alanos habrían sacudido la península ibérica. Las pocas palabras que encontró Hidacio como obispo de Aquae Flaviae (Chaves) para describir la conquista de su patria —debacchantibus per Hispanias barbaris (los bárbaros se ensañan con Hispania)— insinúan una realidad de proporciones apocalípticas1. Las invasiones habían provocado que la península ibérica abandonara de forma efectiva el Imperio romano hacia finales del siglo v2 y pasara a formar parte del Reino visigodo, que se extendía desde el estrecho de Gibraltar —con excepción del noroeste— hasta el Loira en el norte y el Ródano en el este. Sin embargo, la consolidación del poder en la península ibérica que siguió a la conquista resultó ser un empeño prolongado debido a una poderosa aristocracia, a la resistencia local y, por tanto, a la fragmentación política de la región, así como al conflicto religioso entre los homoeos y los nicenos3. Sólo bajo Leovigildo, que había logrado librarse de la ocupación bizantina y había tomado medidas decisivas contra los intentos de la aristocracia local y regional de establecer su dominio, se logró la consolidación territorial.

    2Para Isidoro, el mundo se hundió en el caos de las guerras de conquista en constante cambio y perdía cada vez más sus contornos en la conciencia general. Dado que la situación geopolítica en su conjunto estaba determinada por un flujo constante de fronteras políticas, la organización del espacio también estaba sujeta a cambios imprevisibles y rápidos. La actualidad geopolítica no es un valor en sí mismo en un mundo en transformación, en el que las circunstancias de hoy pueden ser historia mañana. Las descripciones geográficas de Isidoro datan de la primera época imperial4; en esto coincide con Orosio e Hidacio, a los que cita en pasajes o simplemente toma literalmente. Los límites provinciales se ajustan más al estado que presentaban en el reinado de Augusto que en el de Diocleciano, aunque haya sutiles reformulaciones en la adaptación de la información. Por un lado, este enfoque puede deberse al empeño por preservar en la medida de lo posible la riqueza de conocimientos de la Antigüedad e integrarla en la visión cristiana del mundo5. Los antiguos ordenamientos espaciales —especialmente los del Imperio romano— se recuerdan, aunque estén políticamente desfasados. De este modo, no serán borrados de la memoria colectiva, sino que conservarán su validez histórica, sabiendo que han dejado una huella indeleble y seguirán influyendo en la apariencia estructural de la Oikumene mucho después de su fin. Por otra parte, es probable que —al igual que sus predecesores— se basara en esta organización espacial porque seguía siendo válida y eficaz a pesar de todos los cambios y, por tanto, merecía la pena conservarla en la memoria, aunque ya no constituyera la realidad de iure. Por último, los tres autores aquí mencionados eran oriundos de la península ibérica —probablemente de Bracara Augusta (Braga), de Lemica (Xinzo de Limia, Ourense) y de Carthago Nova (Cartagena)—, es decir, del noroeste y de la costa levantina, y probablemente tenían los conocimientos locales pertinentes. Su referencia a un orden espacial narrativo estaba así ligada a su conocimiento del territorio concreto. La perseverancia de la organización espacial desde la época altoimperial puede —al menos cum grano salis— considerarse ahora también como opinio communis en la investigación6.

    3Las ciudades, por su parte, habían perdido evidentemente su unicidad en cuanto a sus dimensiones, su trazado y el diseño arquitectónico que las caracterizaba en la época imperial, los edificios y monumentos que las componían y los mitos y leyendas que circulaban sobre ellas. Su percepción y categorización parecen haberse vuelto más complejas y, por tanto, más difíciles, aunque, por ejemplo, el discurso jurídico ya remitía a la época imperial temprana por el vocabulario utilizado, y las prácticas que habían conducido a su génesis seguían siendo en gran medida las mismas. En cualquier caso, una cosa está clara: en el sur de la península ibérica y en el norte de África, no se trata de nuevas fundaciones de la Antigüedad tardía, que, según los conocimientos actuales, se caracterizaban en general por la falta de un sistema de calles ortogonales, de un foro y de los edificios civiles y religiosos habituales, es más, de monumentalidad en general7. En cuanto a las infraestructuras de este tipo de ciudades, destacaban en general las fortificaciones y, en ocasiones, los acueductos; la organización del espacio urbano parecía más bien de azarosa a arbitraria, incluyendo termas y villas. Se buscaba combinar los elementos urbanos con los de un campamento militar y satisfacer así las necesidades de la época: se necesitaban fortificaciones y barracones para el ejército, almacenes para la annona y edificios residenciales para los miembros de la administración. No es casualidad que el tipo de «late Roman fortress-town» se encuentre sobre todo en las regiones fronterizas de importancia geoestratégica en el este y en la región del Danubio, en los Balcanes y en Anatolia, pero no en el Mediterráneo occidental, donde dominan las ciudades con una continuidad de asentamiento de varios cientos de años, como Carthago, fundada en el siglo viii a. C., con bastante más de 1 000, o Augusta Emerita, fundada probablemente en el 25 a. C., con al menos 300 años. Excepciones como las fundaciones de Leovigildo hacia finales del siglo vi, Reccopolis (Zorita de los Canes / Guadalajara) en el centro y Victorianum (Vitoria) en el noroeste de la península ibérica, confirman esta regla8. Está menos claro cómo pudieron percibir los gobernantes de la Antigüedad tardía la urbanidad más allá de Constantinopla, Rávena o Milán. Una respuesta es que su acceso a la urbanidad no capitalina y, sobre todo, a la creciente diversidad de las ciudades de la Antigüedad tardía era físicamente limitado, ya que experimentaban estas ciudades principalmente como textos: «From the point of view of the Roman central government, the most important element of the imperial governance tissue was like an interactive text adventure.»9 Esta acertada comparación también apunta a la continuidad, pero no a un «signo de la Antigüedad tardía»: pues una fenomenología de los paisajes urbanos como espacios habitados con su propia dinámica, en los que diferentes grupos competían entre sí, con los demás y con la burocracia imperial, ya existía desde la época imperial temprana; la correspondencia de Trajano con Plinio el Joven en su función de gobernador de la provincia de Bitinia y el Ponto puede considerarse paradigmática a este respecto10. Cualquiera que no sólo escribiera sino que viajara para ver la ciudad por sí mismo llamaba la atención: las actividades viajeras de Hadriano y su relación con las ciudades eran cualquier cosa menos algo que se diese por supuesto11. En lugar de buscar elementos constitutivos de la ciudad como forma de vida en los diversos discursos en los que se tematiza entre el 300 y el 800, parece más propicio para el conocimiento remitirse a una figura de pensamiento de los estudios culturales que, aunque procede originalmente de los estudios literarios, ofrece un potencial analítico innovador y viable para la investigación urbana interdisciplinar: el palimpsesto12.

    4El planteamiento de un contemporáneo como Isidoro no representa sino un palimpsesto: y es que no borra antiguos órdenes espaciales de la memoria colectiva, sino que se limita a sobrescribirlos para que conserven su validez histórica. De hecho, es precisamente en relación con la ciudad como espacio extremadamente denso donde pueden identificarse diversas manifestaciones de fenómenos propios del palimpsesto: limpieza y redescripción, destrucción y pérdida o resurgimiento13. A diferencia de las teorías convencionales de la estratificación, el término no sólo describe las relaciones de estratificación como una simple superposición, sino también, por ejemplo, como borrado, tachadura, sobrescritura, penetración o destrucción, pero también como renovación o restauración. Si es necesario, puede seguir una fase de «relectura», —en determinadas circunstancias, en forma de reconstrucción14—. Estos términos ponen de relieve que originalmente se asociaban a procesos de escritura. Por ello, a menudo se utilizan metafóricamente para referirse al palimpsesto; para aplicaciones concretas, requieren una «traducción» disciplinaria y, si es necesario, una definición más precisa del contenido. Así, un vínculo con el concepto de espacio permite una ampliación a todas las dimensiones, por así decirlo: «Las metrópolis son en sí mismas “espacios palimpsesto” que se constituyen de forma discursiva.»15 Cada «espacio palimpsesto» debe entenderse como un espacio de significado específico en el que existen diferentes niveles de significado superpuestos textualmente. La inclusión de la espacialidad material de las ciudades crea así una interrelación de palimpsesto, espacio y texto. Esta síntesis ayuda a hacer comprensible la naturaleza especial de las texturas históricamente superpuestas y sobrescritas de una ciudad. Y es que, en la medida en que una ciudad se compone de diferentes sistemas espaciales y niveles de referencia y es su «estructura acumulativa» la que constituye el «imaginario urbano», puede «leerse» como un palimpsesto16. Ni el espacio ni el palimpsesto pueden observarse de forma singular: se sitúan en complejos marcos condicionales de la historia, el tiempo y otros espacios y se hallan en movimiento constante. En esta síntesis y apropiación receptiva reside el potencial para analizar diferentes perspectivas históricas y niveles temporales mediante una «lectura» como espacio palimpsesto17. En este contexto, nuestro interés se dirige menos a las formas de urbanidad mediatizada, como las narrativas y los discursos, que a las realidades urbanas y los conceptos espaciales. Para ellos, este enfoque innovador proporciona una categoría de análisis que incorpora la dimensión histórica y genera así nuevos conocimientos sobre la historia urbana comparada.

    El objetivo: una historia comparada de las ciudades

    5En vista del campo abierto y dinámico de la investigación entre la Antigüedad tardía y la Alta Edad Media que se ha desarrollado en las últimas décadas y que se caracteriza por la interdisciplinariedad y la internacionalidad, abordamos dos enfoques centrados en los constituyentes del tiempo y el espacio. Hervé Inglebert introdujo el término New Short Late Antiquity (NSLA) en el debate en 201718. Mientras que Peter Brown postuló una unidad del mundo mediterráneo desde Marco Aurelio hasta Mahoma en The World of Late Antiquity en 1971, aquí solo se contempla el periodo comprendido entre los siglos iii o iv y vii. No se trata simplemente de un «comeback» de la periodización tradicional, ya que en aquella época se confiaba exclusivamente en la tradición literaria, los textos jurídicos y los monumentos epigráficos; ahora, sin embargo, se recurre ante todo a las pruebas arqueológicas y papirológicas. En aquella época, la gente aún tenía que acostumbrarse a la idea de que Roma no había decaído ya antes del 400; entretanto, también se ha comprendido que el Estado romano era algo más que una «parasitic superstructure», que el poder romano y la paz romana tuvieron efectos positivos sobre la demografía, la prosperidad, la fiscalidad y el comercio, y que la fragmentación del poder de Roma después del 400 en Occidente y después del 600 en Oriente tuvo consecuencias duraderas. Y, por último, en aquella época, el territorio del Imperio romano era el único punto de partida, mientras que en la actualidad se incluyen Europa central, Oriente Próximo y Arabia. No obstante, todos los nuevos relatos están centrados en Roma, se basan en pruebas romanas y adoptan la perspectiva de Roma; sin embargo, esto se justifica en la medida en que Roma siempre fue el centro del —aunque ampliado— mundo de la Antigüedad tardía, en términos demográficos, económicos e ideológicos. En 2017, Mark Humphries también abogó por cuestionar los enfoques y relatos convencionales sobre la Antigüedad tardía, que expresan una interpretación esencialmente occidental y eurocéntrica del desarrollo histórico, adoptando una perspectiva más global, de historia mundial19. El punto de partida de sus reflexiones es, entre otros, el relato de Hidacio sobre los acontecimientos de 410, el trascendental año en que los godos bajo Alarico saquearon Roma. Hidacio no oculta este acontecimiento, por supuesto, pero en su relato queda eclipsado por los sucesos de su patria: aunque se menciona el saqueo de Roma y la captura de Galla Placidia, se habla con detalle de la invasión de Hispania por los barbari, de las epidemias que se desencadenaron a raíz de estos acontecimientos y de los signos de apocalipsis en general; este pasaje es casi tres veces más largo que la entrada sobre Alarico y Roma20. Para Humphries, los detallados relatos de la historia local de Hidacio —ciertamente bajo los auspicios de la proximidad del fin del mundo— no solo ofrecen una bienvenida alternativa a las narraciones convencionales comunes de la época, para las que el saqueo de Roma es central: los ve como una oportunidad para cuestionar las representaciones tradicionales con su enfoque mediterráneo en la gran narración global. Fechas como 410, 439 y 476 habrían conformado nuestra imagen de esta época, aunque estos llamados puntos de inflexión en la historia política siempre contuvieron un elemento de subjetividad, dependiendo de la narrativa construida y de los actores implicados. Las nuevas preguntas planteadas sobre los acontecimientos en un espacio ampliado tendrían como consecuencia inmediata que se excluirían menos regiones, es decir, no se aplicaría lo que tan acertadamente formuló Guy Halsall: «Late Antiquity was just something that happened to other people»21. No cabe duda de que existieron conexiones a través de gran parte de Eurasia, desde el Atlántico en el oeste hasta el Pacífico en el este (y hacia el norte hasta Europa Central y el Báltico o hacia el sur hasta África); sin embargo, podrían ser de naturaleza aleatoria e irregular.

    6En cualquier caso, una representación global y comparativa de la historia nos permitiría alejarnos de una representación de la historia esencialmente teleológica y dominada por Occidente. A la vista de estas reflexiones, resulta obvio que, desde una perspectiva temporal, ATLAS se adhiere a la periodización propuesta alguna vez por Brown al centrarse en los siglos comprendidos entre 300 y 800, y se concentra geográficamente en la Baetica y el Africa Proconsularis en la zona de dos antiguas provincias romanas. La reevaluación y el análisis, en un primer paso, de la transformación de las respectivas topografías urbanas —causada por fenómenos como la densificación y la contracción, la cristianización y la islamización— y, en un segundo paso, del cambio en las relaciones entre la ciudad y su hinterland e interior —causado por la (nueva) integración en redes de carácter político-administrativo, económico, religioso y de otro tipo— crean la base para la cuestión de los cambios globales suprarregionales en la asociación para el gobierno o constelación imperial dentro de la cual las ciudades cumplían funciones fortificadoras, administrativas, sociales y económicas. De hecho, ATLAS aporta una contribución original a los debates actuales que representan los planteamientos de Inglebert y Humphries, ya que ofrecemos trabajos sobre dos regiones del Mediterráneo occidental que no están suficientemente representadas en los debates internacionales anteriores sobre las transformaciones y la reapropiación de la herencia tardorromana por parte de las civilizaciones latino-europea, bizantino-ortodoxa y árabe-musulmana, es decir, la integración del antiguo Imperio romano en el califato árabe-islámico. Por supuesto, existen estudios sobre la Hispania visigoda y el norte de África bizantino y árabe, pero en general el Magreb, que incluye Andalucía, ha sido descuidado en favor del Mashreq sirio-egipcio. Estas regiones, que en la Antigüedad eran periféricas en relación con los centros políticos —primero Roma, luego Constantinopla y más tarde Damasco o Bagdad— antes de que estas mismas periferias se convirtieran a su vez en nuevos centros de poder —el califato omeya en Córdoba y el califato fatimí en el Magreb— y hacer visible su potencial en relación con el campo de investigación actual entre la Antigüedad tardía y la Alta Edad Media, es uno de los objetivos del proyecto ATLAS. Sin embargo, esto último solo puede lograrse si se analizan las historias de las ciudades y, por tanto, de los gobernantes de estas regiones, metodológicamente hablando, incluyendo todos los géneros de fuentes y limitando claramente los casos de estudio en términos temporales y temáticos, igualándolos así estructuralmente. La selección representativa de diez ciudades, que marca el inicio de una obra digital de referencia que retrata las ciudades en sus respectivas «microrregiones» con especial consideración de sus contextos urbanísticos y sociales, puede considerarse paradigmática22. Los mapas que acompañan a los estudios de caso visualizan ahora por primera vez el estado actual de la investigación para los siglos iv y vi. Y como el «Mapping» se basa en un webGIS, se pueden incorporar continuamente nuevos hallazgos, considerar otros siglos y crear así planos por fases de una ciudad, así como mapas temáticos23.

    7En muchos aspectos, la macrohistoria de una región del Imperium Romanum hasta la conquista omeya puede escribirse desde la perspectiva de una ciudad, ya que la historia de esta refleja la historia general. Sin embargo, esta macrohistoria sólo se convierte en innovadora cuando se basa en el enfoque microhistórico del ATLAS y en nuevas percepciones de los procesos históricos basadas en hallazgos concretos y en el contexto. Solo aquí se hacen patentes los diferentes ritmos regionales y locales en los que tienen lugar los procesos de transformación a largo plazo, como han demostrado detalladamente los estudios topográficos24. Dependiendo del género de la fuente, esto da lugar a una perspectiva algo singular sobre las continuidades y discontinuidades o el cambio: por ejemplo, se puede reconocer un claro cambio en la cultura de las inscripciones urbanas. El uso de las plazas centrales para la erección de estatuas, así como de inscripciones de honor e inscripciones de edificios, que había desempeñado un papel central en la representación social, la comunicación y la conmemoración en los siglos anteriores, llegó a su fin en parte ya en el siglo iv, pero como muy tarde a principios del siglo v. En última instancia, sin embargo, se manifestó en un momento diferente en casi todos nuestros estudios de caso. Esto no significa que las plazas en sí hubieran perdido ya toda función; es más, algunas de las inscripciones más antiguas seguían siendo visibles siglos después de su instalación inicial y, por tanto, seguían influyendo en la percepción del espacio urbano. Pero la práctica epigráfica, si aún existía en los siglos v y vi a una escala cuantitativamente mayor, se centraba ahora casi exclusivamente en las iglesias y necrópolis25. El «epigraphic habit» pasó así de ser un espacio público de libre acceso a un espacio interior cerrado de procedencia religiosa, al que el acceso estaba limitado y que no estaba abierto a todos. Además, ya no se trataba de monumentos epigráficos exentos, sino de artefactos escritos que se fijaban a los suelos, paredes o elementos arquitectónicos, es decir, representaciones bidimensionales. Estos podían destacarse especialmente mediante un diseño colorista de los mosaicos y también era posible una combinación directa con imágenes figurativas, lo que creaba un mayor potencial narrativo. También se produjo un claro cambio en la advocación de los monumentos de honoríficos. Estos solían consistir en una base con una inscripción (honorífica) tallada en la parte frontal y una estatua escultórica redonda de la persona homenajeada. Dado que los fora se llenaron de un gran número de monumentos estatuarios de este tipo a lo largo del tiempo, se puede hablar de un «statue habit» característico que complementaba al «epigraphic habit»26. Sin embargo, a diferencia del hábito epigráfico, este hábito no estaba aparentemente cristianizado, ya que las estatuas y las esculturas redondas en general sólo desempeñaban al parecer un papel muy subordinado en los interiores de las iglesias de la Antigüedad tardía y para la representación en un contexto eclesiástico (por ejemplo, para los obispos). Si había que presentar en imágenes a personalidades importantes, se hacía en medios bidimensionales como mosaicos y murales, con inscripciones de sus nombres. Por un lado, estas imágenes se utilizaban para la representación social ante la comunidad, pero, por otro, también servían para situar a los representados en relación con los santos venerados en la iglesia respectiva, por ejemplo, mediante la colocación dirigida de las imágenes. Por lo tanto, también en este ámbito puede reconocerse una reorientación funcional, que se aplica tanto en términos espaciales y materiales como en lo que respecta a los actores y destinatarios y a la situación de acogida; desde luego, no puede postularse un desplazamiento simple y directo de estos «habits» de los fora a las iglesias, como sugiere el discurso de la «Interiorisierung der gesellschaftlichen Repräsentation»27.

    8Dado el ritmo individual de cada uno de nuestros diez estudios de caso, la dificultad fundamental de hacer una contribución a la historia social del poder sobre esta base es obvia. La cuestión de qué conocimientos aporta por sí sola solo puede responderse metodológicamente comparándola con estudios de caso estructuralmente similares: en el caso de Augusta Emerita, la ciudad del norte de África que tiene el mismo estatus jurídico y cumple la misma función es Cartago. En cualquier caso, sólo la historia urbana comparada, que busca sistemáticamente diferencias y similitudes, divergencias y convergencias entre los estudios de caso claramente perfilados, permite rechazar las explicaciones generalizadoras, es decir, las basadas en analogías28. Este volumen no pretende presentar tal comparación. Más bien, quiere presentar estudios de caso para presentar contenidos y modelos que se están debatiendo actualmente en la investigación sobre la Antigüedad tardía y la Alta Edad Media y de los que surgen puntos de referencia para la otra época o disciplina respectiva.

    El beneficio: el espacio urbano como palimpsesto

    9«Che cos’è oggi la città per noi? Penso di aver scritto qualcosa come un ultimo poema d’amore alla città, nel momento in cui diventa sempre più difficile viverle come città.» Con estas palabras, Italo Calvino comentaba la publicación de su libro Le città invisibili, aparecido en 1972: una literatura singular y muy compleja que se negó a ser categorizada y alcanzó rápidamente el estatus de obra de culto29. Sus bocetos de ciudades ficticias plasman, en cada caso, una situación geográfica, histórica o social en una imagen poética y, en última instancia, sugieren el panorama de un mundo amenazado por la decadencia y el declive. Las hemos antepuesto a nuestro libro porque, en retrospectiva, las imágenes lingüísticas creadas por Calvino han demostrado ser intemporales, ya que también resumen acertadamente las preocupaciones actuales sobre la «ciudad» como forma de vida. Los comentarios de Calvino a mediados de la década de 1970 pueden considerarse el reflejo de un cambio de humor en la sociedad en su conjunto: hasta entonces había dominado un optimismo sobre el progreso basado en el desarrollo tecnológico, pero entonces la crisis del petróleo marcó el final definitivo del largo periodo de prosperidad de crecimiento casi ininterrumpido desde principios de los años cincuenta y, por así decirlo, anunció un cambio en los valores sociales. Por un lado, el hasta entonces denostado patrimonio de época de los fundadores, empezó a ser descubierto y cultivado como un bien cultural digno de protección; amplios sectores de la población empezaron a interesarse por la historia urbana30. Por otro lado, se necesitaban urgentemente medidas de construcción si se quería crear una infraestructura moderna y funcional, y estas requerían transformaciones radicales que implicaban la destrucción definitiva de edificios que en algunos casos tenían varios miles de años de antigüedad, una ambigüedad que ha caracterizado la investigación urbana desde el principio: dependiendo de la perspectiva, la «crisis mundial» se ve como una «crisis de las ciudades» o las ciudades se ven como un modelo distinto de éxito debido a su oferta específica de recursos, trabajo y experiencia. En cualquier caso, es en gran medida el presente correspondiente lo que motiva el interés por la investigación urbana interdisciplinar. El gran interés actual por la ciudad de la Antigüedad tardía también se debe a que pueden identificarse similitudes estructurales entre la ciudad actual, que destierra sus centros de producción a la región metropolitana, y la «cité polynucléaire»; entre la sociedad actual, que apuesta por la «governance», la autoorganización parcial y la activación de la sociedad civil, y la sociedad en gran medida autónoma y autosuficiente de la Antigüedad tardía.

    10En relación con el cambio climático, por ejemplo, una mayor necesidad de conocimientos de orientación hace que las ciudades y las microrregiones pasen a primer plano como unidades de interacción entre el ser humano y el medio ambiente dentro de sistemas socioecológicos complejos. Este enfoque innovador no pudo tenerse en cuenta en el proyecto ATLAS, pero no cabe duda de que las conclusiones resultantes pueden relacionarse con nuestros resultados. Las consecuencias de la crisis climática de la Alta Edad Media, conocida en la bibliografía como Early Medieval Cold Episode (450–950 d. C.), también se dejaron sentir en la península ibérica a partir de la segunda mitad del siglo vi31. La crisis climática desencadenada por una ola de frío provocó cambios en los patrones de asentamiento, en la estructura de la producción y en la organización del sistema agrícola. Gracias a la combinación de dos tipos de registros, los registros sedimentarios naturales determinados por datación calibrada y los registros antrópicos conservados y datados en yacimientos arqueológicos, se pueden documentar fenómenos como la deforestación, la formación de dehesas, el desarrollo de nuevos campos para la agricultura y la ganadería, el cambio en el uso del suelo, la presión antrópica en las regiones de alta montaña para el desarrollo de pastos o la expansión de la ganadería extensiva32. En la zona montañosa del sistema Central, el proceso de deforestación —con una importante reducción del pinar de alta montaña— ha tenido una notable intensidad en las zonas oriental y occidental (Sierras de Pela y Ayllón y Sierra de Gredos) y una menor intensidad en la zona central (Sierra de Guadarrama). En altitudes medias (900–1 100 metros sobre el nivel del mar), la influencia antropogénica se aprecia en la reducción de los encinares caducifolios, aunque ciertamente la deforestación fue también intensiva en las vegas y llanuras. Además, hubo sequías, malas cosechas, hambrunas y plagas de langostas durante este periodo y hasta principios del siglo viii, siendo estas últimas endémicas y especialmente activas en el sur de la península. Si se incluyen otras regiones del Mediterráneo occidental, como la Galia, el análisis de los depósitos aluviales del valle del Ródano apunta a un periodo de considerable agitación climática ya entre los siglos iv y vii: las precipitaciones aumentaron de forma espectacular y es probable que la productividad agrícola disminuyera drásticamente durante un periodo prolongado. Las pruebas generalizadas de los «años sin verano» a mediados del siglo vi, como el estudio de los glaciares alpinos entre finales del siglo v y el vii, algunos de los cuales parecen haber aumentado considerablemente de tamaño, llevan a la conclusión de que la población estuvo expuesta a condiciones climáticas mucho más frías y húmedas durante estos siglos33. En cualquier caso, la susceptibilidad de los cultivos agrícolas premodernos incluso a pequeñas fluctuaciones de temperatura debería ser razón suficiente para suponer que estos cambios en las condiciones climáticas habrían tenido efectos devastadores. Es probable que enfermedades como la peste o la malaria hubieran tenido efectos de gran alcance sobre la demografía34. Por tanto, el declive de la actividad económica no puede atribuirse únicamente a la guerra, a las invasiones bárbaras y a la fragmentación del Imperio romano, de modo que simplemente ya no era necesaria una economía de mercado altamente desarrollada cuya principal tarea había sido mantener el aparato fiscal y militar romano. Otras preguntas —en este caso relacionadas con disciplinas científicas— conducen a otras respuestas y complementan así el conglomerado de razones de las transformaciones entre los años 300 y 800.

    11En cualquier caso, esta amplia investigación respalda nuestras conclusiones respecto al curso de las historias urbanas más allá de los llamativos puntos de inflexión política sugeridos por la historia militar y política: Existen diferentes ritmos regionales y locales en los que tienen lugar los procesos de transformación a largo plazo aquí analizados. Esto da lugar a «una multitud de micronarrativas diferentes y a menudo superpuestas», como las ha denominado Mark Humphries35, para las que —según la perspectiva— existen razones plausibles basadas en una variedad de pruebas o simplemente hallazgos controvertidos e interpretaciones inciertas. De hecho, constituyen la base de una nueva narrativa a nivel macro, si metodológicamente se decide proceder de forma comparativa y se está dispuesto a leer la estructura de cada ciudad como un palimpsesto a nivel micro. Durante la «lectura», el texto borrado puede hacerse visible de nuevo, ya que las distintas capas del tiempo son literalmente «legibles» en la sustancia arquitectónica de una ciudad —Aleida Assmann habla en este contexto de una «Verräumlichung der Geschichte»36—. Pasado, presente y futuro tienen lugar simultáneamente en la ciudad y se inscriben en ella; se sobrescriben y también están presentes a través de los espacios vacíos y los «non-lieux»37. El palimpsesto proporciona conocimientos orientativos, no sólo con respecto a lo «epigraphic» o al «statue habit», sino también con respecto a los retos sencillos y prácticos de la vida: ¿cómo debe abastecerse de alimentos una ciudad? Tradicionalmente, los alimentos se cultivan en el campo circundante o se transportan desde lugares más lejanos. Pero, ¿durante cuánto tiempo podrá funcionar así esta división del trabajo entre la ciudad y el campo? El cambio climático reducirá aún más la cantidad de tierras de cultivo y pastos disponibles en todo el mundo y la tala de bosques para crear nuevas tierras de cultivo es difícilmente justificable desde el punto de vista ecológico. Por ello, una idea es trasladar más la agricultura a las ciudades y a los espacios interiores en el futuro. Esto debería ahorrar energía, recursos y espacio y proporcionar a la población urbana alimentos sanos directamente de su vecindario de forma sostenible38. En el futuro, nuestros centros urbanos de Europa Occidental podrían presentar, por tanto, una imagen que se corresponda con las reconstrucciones actuales de las ciudades de la Antigüedad tardía del sur de la península ibérica y del norte de África, que suelen incluir espacios vacíos verdes y de uso agrícola. Para entonces, como muy tarde, es probable que el discurso que trata de una característica de decadencia en este contexto haya quedado obsoleto.

    Notes de bas de page

    1Hidacio, Crónica, II, pp. 17, 46 y 48.

    2Isidoro de Sevilla, Historia de los Godos, 34, Crónica, II, p. 281.

    3Kulikowski, 2008; Panzram, 2014.

    4Merrills, 2013; Isodoro de Sevilla, Etimologías (ed. Guillaumin), pp. vii-xxi.

    5Diederich, 2013.

    6Brassous, Panzram, 2019.

    7Arce, 2000; Rizos 2017.

    8Isidoro de Sevilla, Historia de los Godos, 51, Crónica, II, p. 288; Juan de Biclaro, Crónica, II, p. 215,4 (70,50) y 216,3 (72,60). Arce, 2015; Olmo Enciso, 2020.

    9Fafinski, 2024, p. 21.

    10Plinio el Joven, Cartas; Sherwin-White, 1966.

    11Birley, 1997; Boatwright, 2003.

    12Genette, 1982; Bailey, 2007; Assmann, 2007.

    13Fricke, 2021; 2022.

    14Kany, 2009, p. 191.

    15Malinowski, Nebelin, Sandten, 2021, p. 198; Sandten, 2012, p. 346; véase también Mieg, 2013.

    16Löw, 2018, p. 130; véase también Buchinger, 2013; Nebelin, Sandten, 2024.

    17Huyssen, 2003; Kosa, Tămîrjan, Vâlceanu, 2014; Martin, 2020.

    18Inglebert, 2017.

    19Humphries, 2017; véase también id., 2019.

    20Hidacio, Crónica (ed. Burgess), 35–37 y 38–40; al respecto Burgess, 1996.

    21Halsall, 2009, p. 409.

    22Véase Parte II – Estudios de caso en este volumen.

    23La webGIS está disponible en Open Access [disponible en línea] y permite hacer consultas tomando a partir de fases cronológicas y palabras clave; véase también el artículo de Pieter Houten / Ada Lasheras González / Frédéric Pouget : Étude spatiale de l’Antiquité tardive : L’approche webSIG du projet ATLAS en este volumen.

    24Véase Parte III – Estudios topográficos en este volumen.

    25Witschel, 2024.

    26Véase los artículos en Smith, Ward-Perkins, 2016 y Bolle, Machado, Witschel, 2017.

    27Hansen, 2001.

    28Haupt, Kocka, 1996; Siegrist, 2013.

    29Calvino, 1972.

    30Mieg, 2013; Schott, 2013.

    31Olmo Enciso, Castro Priego, Diarte Blasco, 2019.

    32Currás et alii, 2012; McCormick et alii, 2012; Blanco-González et alii, 2015.

    33Gunn, 2000; Cheyette, 2008; Lewit, 2009.

    34Humphries, 2017, esp. pp. 25–26.

    35Humphries, 2019, aquí p. 86.

    36Assmann, 2007, aquí p. 115; véase también Schlögel, 2003.

    37Augé, 1992.

    38Haug, Viering, Knauer, 2023, esp. pp. 165–170; Haug, Kobusch, 2023.

    Auteurs

    • Sabine Panzram

      Universität Hamburg

    • Laurent Brassous

      UMR LIENSs/La Rochelle Université

    Précédent Suivant
    Table des matières

    Creative Commons - Attribution - Pas d'Utilisation Commerciale - Pas de Modification 4.0 International - CC BY-NC-ND 4.0

    Le texte seul est utilisable sous licence Creative Commons - Attribution - Pas d'Utilisation Commerciale - Pas de Modification 4.0 International - CC BY-NC-ND 4.0. Les autres éléments (illustrations, fichiers annexes importés) sont « Tous droits réservés », sauf mention contraire.

    Voir plus de livres
    La gobernanza de los puertos atlánticos, siglos xiv-xx

    La gobernanza de los puertos atlánticos, siglos xiv-xx

    Políticas y estructuras portuarias

    Amélia Polónia et Ana María Rivera Medina (dir.)

    2016

    Orígenes y desarrollo de la guerra santa en la Península Ibérica

    Orígenes y desarrollo de la guerra santa en la Península Ibérica

    Palabras e imágenes para una legitimación (siglos x-xiv)

    Carlos de Ayala Martínez, Patrick Henriet et J. Santiago Palacios Ontalva (dir.)

    2016

    La guerre d'Indépendance espagnole et le libéralisme au xixe siècle

    La guerre d'Indépendance espagnole et le libéralisme au xixe siècle

    Jean-Philippe Luis (dir.)

    2011

    Violencia y transiciones políticas a finales del siglo XX

    Violencia y transiciones políticas a finales del siglo XX

    Europa del Sur - América Latina

    Sophie Baby, Olivier Compagnon et Eduardo González Calleja (dir.)

    2009

    Las monarquías española y francesa (siglos xvi-xviii)

    Las monarquías española y francesa (siglos xvi-xviii)

    ¿Dos modelos políticos?

    Anne Dubet et José Javier Ruiz Ibáñez (dir.)

    2010

    Les sociétés de frontière

    Les sociétés de frontière

    De la Méditerranée à l'Atlantique (xvie-xviiie siècle)

    Michel Bertrand et Natividad Planas (dir.)

    2011

    Guerras civiles

    Guerras civiles

    Una clave para entender la Europa de los siglos xix y xx

    Jordi Canal et Eduardo González Calleja (dir.)

    2012

    Les esclavages en Méditerranée

    Les esclavages en Méditerranée

    Espaces et dynamiques économiques

    Fabienne P. Guillén et Salah Trabelsi (dir.)

    2012

    Imaginarios y representaciones de España durante el franquismo

    Imaginarios y representaciones de España durante el franquismo

    Stéphane Michonneau et Xosé M. Núñez-Seixas (dir.)

    2014

    L'État dans ses colonies

    L'État dans ses colonies

    Les administrateurs de l'Empire espagnol au xixe siècle

    Jean-Philippe Luis (dir.)

    2015

    À la place du roi

    À la place du roi

    Vice-rois, gouverneurs et ambassadeurs dans les monarchies française et espagnole (xvie-xviiie siècles)

    Daniel Aznar, Guillaume Hanotin et Niels F. May (dir.)

    2015

    Élites et ordres militaires au Moyen Âge

    Élites et ordres militaires au Moyen Âge

    Rencontre autour d'Alain Demurger

    Philippe Josserand, Luís Filipe Oliveira et Damien Carraz (dir.)

    2015

    Voir plus de livres
    1 / 12
    La gobernanza de los puertos atlánticos, siglos xiv-xx

    La gobernanza de los puertos atlánticos, siglos xiv-xx

    Políticas y estructuras portuarias

    Amélia Polónia et Ana María Rivera Medina (dir.)

    2016

    Orígenes y desarrollo de la guerra santa en la Península Ibérica

    Orígenes y desarrollo de la guerra santa en la Península Ibérica

    Palabras e imágenes para una legitimación (siglos x-xiv)

    Carlos de Ayala Martínez, Patrick Henriet et J. Santiago Palacios Ontalva (dir.)

    2016

    La guerre d'Indépendance espagnole et le libéralisme au xixe siècle

    La guerre d'Indépendance espagnole et le libéralisme au xixe siècle

    Jean-Philippe Luis (dir.)

    2011

    Violencia y transiciones políticas a finales del siglo XX

    Violencia y transiciones políticas a finales del siglo XX

    Europa del Sur - América Latina

    Sophie Baby, Olivier Compagnon et Eduardo González Calleja (dir.)

    2009

    Las monarquías española y francesa (siglos xvi-xviii)

    Las monarquías española y francesa (siglos xvi-xviii)

    ¿Dos modelos políticos?

    Anne Dubet et José Javier Ruiz Ibáñez (dir.)

    2010

    Les sociétés de frontière

    Les sociétés de frontière

    De la Méditerranée à l'Atlantique (xvie-xviiie siècle)

    Michel Bertrand et Natividad Planas (dir.)

    2011

    Guerras civiles

    Guerras civiles

    Una clave para entender la Europa de los siglos xix y xx

    Jordi Canal et Eduardo González Calleja (dir.)

    2012

    Les esclavages en Méditerranée

    Les esclavages en Méditerranée

    Espaces et dynamiques économiques

    Fabienne P. Guillén et Salah Trabelsi (dir.)

    2012

    Imaginarios y representaciones de España durante el franquismo

    Imaginarios y representaciones de España durante el franquismo

    Stéphane Michonneau et Xosé M. Núñez-Seixas (dir.)

    2014

    L'État dans ses colonies

    L'État dans ses colonies

    Les administrateurs de l'Empire espagnol au xixe siècle

    Jean-Philippe Luis (dir.)

    2015

    À la place du roi

    À la place du roi

    Vice-rois, gouverneurs et ambassadeurs dans les monarchies française et espagnole (xvie-xviiie siècles)

    Daniel Aznar, Guillaume Hanotin et Niels F. May (dir.)

    2015

    Élites et ordres militaires au Moyen Âge

    Élites et ordres militaires au Moyen Âge

    Rencontre autour d'Alain Demurger

    Philippe Josserand, Luís Filipe Oliveira et Damien Carraz (dir.)

    2015

    Voir plus de chapitres

    Introduction

    Laurent Brassous et Alejandro Quevedo

    Carthago, in africano orbe quasi Roma

    Sabine Panzram

    Augusta Emerita, capital en el más lejano oeste

    Sabine Panzram

    Las ciudades en el sur de la península ibérica y el norte de África en la Antigüedad tardía (ss. iii‑viii)

    El estado de la cuestión

    Sabine Panzram et Laurent Brassous

    Prólogo

    Sabine Panzram et Laurent Brassous

    Realidad frente a paradigma. Gades y el llamado «Círculo del Estrecho»

    Sabine Panzram

    El mundo de las ciudades en la Península Ibérica y en el norte de África

    Sabine Panzram

    Prólogo

    Sabine Panzram et Laurent Callegarin

    L’habitat urbain dans la péninsule Ibérique méridionale et le nord de l’Afrique entre les iiie et viiie siècles

    Laurent Brassous, Stefan Ardeleanu, María Teresa Casal García et al.

    Baelo dans l’Antiquité tardive

    Laurent Brassous

    L’identification des capitales administratives du diocèse des Espagnes

    Laurent Brassous

    Les édifices de spectacles d’Hispanie entre les iie et ive siècles

    Laurent Brassous

    Voir plus de chapitres
    1 / 12

    Introduction

    Laurent Brassous et Alejandro Quevedo

    Carthago, in africano orbe quasi Roma

    Sabine Panzram

    Augusta Emerita, capital en el más lejano oeste

    Sabine Panzram

    Las ciudades en el sur de la península ibérica y el norte de África en la Antigüedad tardía (ss. iii‑viii)

    El estado de la cuestión

    Sabine Panzram et Laurent Brassous

    Prólogo

    Sabine Panzram et Laurent Brassous

    Realidad frente a paradigma. Gades y el llamado «Círculo del Estrecho»

    Sabine Panzram

    El mundo de las ciudades en la Península Ibérica y en el norte de África

    Sabine Panzram

    Prólogo

    Sabine Panzram et Laurent Callegarin

    L’habitat urbain dans la péninsule Ibérique méridionale et le nord de l’Afrique entre les iiie et viiie siècles

    Laurent Brassous, Stefan Ardeleanu, María Teresa Casal García et al.

    Baelo dans l’Antiquité tardive

    Laurent Brassous

    L’identification des capitales administratives du diocèse des Espagnes

    Laurent Brassous

    Les édifices de spectacles d’Hispanie entre les iie et ive siècles

    Laurent Brassous

    Accès ouvert

    Accès ouvert freemium

    ePub

    PDF

    PDF du chapitre

    Suggérer l’acquisition à votre bibliothèque

    Acheter

    Édition imprimée

    Casa de Velázquez
    • amazon.fr
    • decitre.fr
    • mollat.com
    • leslibraires.fr
    • placedeslibraires.fr
    ePub / PDF

    1Hidacio, Crónica, II, pp. 17, 46 y 48.

    2Isidoro de Sevilla, Historia de los Godos, 34, Crónica, II, p. 281.

    3Kulikowski, 2008; Panzram, 2014.

    4Merrills, 2013; Isodoro de Sevilla, Etimologías (ed. Guillaumin), pp. vii-xxi.

    5Diederich, 2013.

    6Brassous, Panzram, 2019.

    7Arce, 2000; Rizos 2017.

    8Isidoro de Sevilla, Historia de los Godos, 51, Crónica, II, p. 288; Juan de Biclaro, Crónica, II, p. 215,4 (70,50) y 216,3 (72,60). Arce, 2015; Olmo Enciso, 2020.

    9Fafinski, 2024, p. 21.

    10Plinio el Joven, Cartas; Sherwin-White, 1966.

    11Birley, 1997; Boatwright, 2003.

    12Genette, 1982; Bailey, 2007; Assmann, 2007.

    13Fricke, 2021; 2022.

    14Kany, 2009, p. 191.

    15Malinowski, Nebelin, Sandten, 2021, p. 198; Sandten, 2012, p. 346; véase también Mieg, 2013.

    16Löw, 2018, p. 130; véase también Buchinger, 2013; Nebelin, Sandten, 2024.

    17Huyssen, 2003; Kosa, Tămîrjan, Vâlceanu, 2014; Martin, 2020.

    18Inglebert, 2017.

    19Humphries, 2017; véase también id., 2019.

    20Hidacio, Crónica (ed. Burgess), 35–37 y 38–40; al respecto Burgess, 1996.

    21Halsall, 2009, p. 409.

    22Véase Parte II – Estudios de caso en este volumen.

    23La webGIS está disponible en Open Access [disponible en línea] y permite hacer consultas tomando a partir de fases cronológicas y palabras clave; véase también el artículo de Pieter Houten / Ada Lasheras González / Frédéric Pouget : Étude spatiale de l’Antiquité tardive : L’approche webSIG du projet ATLAS en este volumen.

    24Véase Parte III – Estudios topográficos en este volumen.

    25Witschel, 2024.

    26Véase los artículos en Smith, Ward-Perkins, 2016 y Bolle, Machado, Witschel, 2017.

    27Hansen, 2001.

    28Haupt, Kocka, 1996; Siegrist, 2013.

    29Calvino, 1972.

    30Mieg, 2013; Schott, 2013.

    31Olmo Enciso, Castro Priego, Diarte Blasco, 2019.

    32Currás et alii, 2012; McCormick et alii, 2012; Blanco-González et alii, 2015.

    33Gunn, 2000; Cheyette, 2008; Lewit, 2009.

    34Humphries, 2017, esp. pp. 25–26.

    35Humphries, 2019, aquí p. 86.

    36Assmann, 2007, aquí p. 115; véase también Schlögel, 2003.

    37Augé, 1992.

    38Haug, Viering, Knauer, 2023, esp. pp. 165–170; Haug, Kobusch, 2023.

    ¿Ciudades invisibles?

    X Facebook Email

    ¿Ciudades invisibles?

    Ce livre est diffusé en accès ouvert freemium. L’accès à la lecture en ligne est disponible. L’accès aux versions PDF et ePub est réservé aux bibliothèques l’ayant acquis. Vous pouvez vous connecter à votre bibliothèque à l’adresse suivante : https://freemium.openedition.org/oebooks

    Suggérer l’acquisition à votre bibliothèque Acheter ce livre aux formats PDF et ePub

    Si vous avez des questions, vous pouvez nous écrire à access[at]openedition.org

    ¿Ciudades invisibles?

    Vérifiez si votre bibliothèque a déjà acquis ce livre : authentifiez-vous à OpenEdition Freemium for Books.

    Vous pouvez suggérer à votre bibliothèque d’acquérir un ou plusieurs livres publiés sur OpenEdition Books. N’hésitez pas à lui indiquer nos coordonnées : access[at]openedition.org

    Vous pouvez également nous indiquer, à l’aide du formulaire suivant, les coordonnées de votre bibliothèque afin que nous la contactions pour lui suggérer l’achat de ce livre. Les champs suivis de (*) sont obligatoires.

    Veuillez, s’il vous plaît, remplir tous les champs.

    La syntaxe de l’email est incorrecte.

    Référence numérique du chapitre

    Format

    Panzram, S., & Brassous, L. (2025). Historia urbana como historia comparada. In S. Panzram & L. Brassous (éds.), ¿Ciudades invisibles?. Madrid: Casa de Velázquez. https://doi.org/10.4000/144i7
    Panzram, Sabine, et Laurent Brassous. « Historia urbana como historia comparada ». In ¿Ciudades invisibles?, édité par Sabine Panzram et Laurent Brassous. Madrid: Casa de Velázquez, 2025. doi:10.4000/144i7.
    Panzram, Sabine, et Laurent Brassous. « Historia urbana como historia comparada ». ¿Ciudades invisibles?, édité par Sabine Panzram et Laurent Brassous, Casa de Velázquez, 2025, https://doi.org/10.4000/144i7.

    Référence numérique du livre

    Format

    Panzram, S., & Brassous, L. (éds.). (2025). ¿Ciudades invisibles?. Madrid: Casa de Velázquez. https://doi.org/10.4000/144ib
    Panzram, Sabine, et Laurent Brassous, éd. ¿Ciudades invisibles?. Madrid: Casa de Velázquez, 2025. doi:10.4000/144ib.
    Panzram, Sabine, et Laurent Brassous, éditeurs. ¿Ciudades invisibles?. Casa de Velázquez, 2025, https://doi.org/10.4000/144ib.
    Compatible avec Zotero Zotero

    1 / 3

    Casa de Velázquez

    Casa de Velázquez

    • Mentions légales
    • Plan du site
    • Se connecter

    Suivez-nous

    • Facebook
    • LinkedIn
    • Instagram
    • X
    • Flux RSS

    URL : https://www.casadevelazquez.org

    Email : publications@casadevelazquez.org

    OpenEdition
    • Candidater à OpenEdition Books
    • Connaître le programme OpenEdition Freemium
    • Commander des livres
    • S’abonner à la lettre d’OpenEdition
    • CGU d’OpenEdition Books
    • Accessibilité : partiellement conforme
    • Données personnelles
    • Gestion des cookies
    • Système de signalement